″Gül es bueno para Europa″ | Política | DW | 25.08.2007
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Política

"Gül es bueno para Europa"

La elección del político islámico moderado Abdulá Gül como presidente de Turquía está considerada segura. DW-WORLD habló con el europarlamentario Cem Özdemir sobre las consecuencias de ello para Turquía y para Europa.

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Abdulá Gül: acabar con la desconfianza.

Luego de la clara victoria del partido islámico moderado AKP en las elecciones parlamentarias adelantadas de julio, la elección de Gül por parte del Parlamento está considerada asegurada. A más tardar el 28 de julio podrá ser elegido como Presidente, con la necesaria mayoría que le asegura el AKP. Antes de las elecciones parlamentarias, Gül prometió proteger la democracia y la separación entre Estado y religión, anclada en la constitución turca. ¿Es digno de crédito?

Sólo hay que analizar los últimos cuatro años y medio de la política del Gobierno del AKP, que no llevaron a una radicalización islámica de la sociedad turca, sino todo lo contrario. La sociedad turca se ha abierto como nunca antes en su historia, llevándose a cabo numerosas reformas, tanto democráticas con con respecto a los derechos de la mujer. Es sabido que existe desconfianza con respecto a Gül. Ahora es su responsabilidad —si es elegido presidente— acabar con esa desconfianza.

¿Son fundadas esas críticas?

Las críticas se dirigen sobre todo contra el pañuelo en la cabeza de las mujeres. Gül hacer notar, con razón, que quien se presenta a la elección es él y no su esposa. Además es válido lo que ha dicho el líder de la oposición, Deniz Baykal, si bien él mismo no lo respeta: “Decisivo no es lo que la esposa de Gül lleva sobre su cabeza, sino lo que tenga en su cabeza”. Y hasta ahora, ni la señora ni el señor Gül han dado motivo para tenerlos por islamistas radicales. Ello no puede ser afirmado de todos los políticos de la oposición. Gül representa una opción de apertura en Turquía. Quienes quieren impedir su presidencia son representantes de un ultranacionalismo.

Como ministro de Relaciones Exteriores, Gül es esforzó con éxito por un inicio de las negociaciones para un ingreso de Turquía a la Unión Europea. ¿Cómo se lo ve a Gül en Europa?

Gül goza de gran prestigio entre políticos europeos, por ejemplo el comisario de Ampliación, Olli Rehn; el ministro alemán de RR. EE., Frank-Walter Steinmeier o su antecesor, Joschka Fischer. Está considerado un socio confiable, con el que se puede llegar a acuerdos que van a ser respetados. Por ello puede afirmarse que Gül genera en el exterior menos desconfianza que en su propio país.

¿Qué significaría la elección de Gül para las ambiciones de ingreso de Turquía a la UE ?

Facilitaría mucho las cosas. No debe olvidarse que el actual presidente, Sezer, ha bloqueado importantes reformas en Turquía, por ejemplo la ley de fundaciones, que desfavorece masivamente a las fundaciones cristianas y judías en Turquía. El AKP quería reformarla, pero fue bloqueado por la oposición y tampoco el presidente firmó la ley. El presidente bloqueó asimismo importantes iniciativas de reforma, como por ejemplo la reducción del aparato burocrático, un aumento de la edad de jubilación y el saneamiento del presupuesto nacional. Y si ahora es elegido presidente Gül, que está más abierto a las reformas, ello facilitaría mucho las cosas para el Gobierno.

Una de las críticas principales en lo que se refiere al ingreso a la UE es la cuestión de los derechos humanos en Turquía. ¿Cambiará algo en ese sentido?

Conozco a Gül de tiempos en los que era un opositor miembro de un partido integrista e intentaba reformar al partido, hasta que se dio cuenta que era imposible y lo abandonó. En esa época lo visité varias veces, exponiéndole críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos y también les pregunté a esos grupos por su opinión acerca de Gül. Mi impresión es que Gül era un interlocutor que por lo menos siempre prestaba atención y del que se podía suponer que se interesaba por el tema, si bien no siempre podía llevar a la práctica lo que quería debido a imposiciones de las circunstancias y a los problemas que sigue teniendo Turquía. Creo que en cuestiones de derechos humanos Gül es alguien que está a favor de reformas.

¿Usted apoya por lo tanto una elección de Gül como presidente, desde el punto de vista europeo?

Creo que Gül no sólo es bueno para Europa, sino también para Turquía. No obstante: los temores existentes deben ser tomados muy en serio por Gül y por su partido político. Y la mejor forma de disiparlos es probando que son infundados. Hay dos grupos importantes a los que se tiene que dirigir Gül: por un lado, las mujeres que no llevan un pañuelo en la cabeza, a las que Gül debe transmitirles que el pañuelo de su esposa de ninguna manera es una señal de islamismo y que, por el contrario, refleja que en Turquía se acepta la variedad. Y Gül ldebería dirigirse también a la minoría religiosa de los alevitas (comunidad religiosa de orientación humanista, n. de la r.). Es importante que Gül les dé a entender que también es presidente de los alevitas.

Cem Özdemir es un político alemán de origen turco, desde 2004 miembro del grupo parlamentario “Los Verdes/Alianza Europea Libre” en el Parlamento Europeo.

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