Estados Unidos-UE: Irán, energía y Guantánamo | Política | DW | 21.06.2006
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Política

Estados Unidos-UE: Irán, energía y Guantánamo

La predicha armonía reinó en la Cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea. El anuncio de la disposición a cerrar Guantánamo fue la perla del encuentro.

En la conferencia de presa final, de la Cumbre de Viena George W. Bush y Wolfgang Schüssel

En la conferencia de presa final, de la Cumbre de Viena George W. Bush y Wolfgang Schüssel

La Cumbre de Viena ofreció el marco internacional perfecto para que el presidente norteamericano, George W. Bush, anunciara sus buenas intenciones de cerrar el centro de detención de Guantánamo. Si bien recalcó su comprensión por la preocupación de los gobiernos europeos al respecto, dejó claro que antes de cerrar el oprobioso centro de detención en la isla de Cuba es necesario decidir qué hacer con los presos.

Según el líder norteamericano, de los cuatrocientos infelices detenidos en el vacío legal de la isla caribeña, los "asesinos peligrosos" deberán serán juzgados por una instancia adecuada en Estados Unidos, los otros deberían ser devueltos a sus países de origen asegurándose previamente de que sean puestos ante tribunal. Su destino está aún por definirse, aunque "no podemos dejar a esa gente libre en la calle", añadió el presidente Bush.

"Tenemos que ayudar a encontrar una salida al problema", declaró, por su parte el canciller Schüssel; de ello se colige que el precio del cierre de la flagrante violación a los derechos humanos que significa Guantámo será el que el Viejo Continente ponga el hombro.

What me?

Manifestaciones, sí. ¿Y qué?

Que en la declaración final de la Cumbre de Viena entre Estados Unidos y la Unión Europea , tanto el presidente norteamericano, George W. Bush, como el canciller austriaco, Wolfgang Schüssel hayan declarado compartir el objetivo de evitar que Irán siga adelante con sus planes nucleares subraya el buen estado de las relaciones trasatlánticas.

La aprobación de un documento relativo a directrices comunes en el rubro de energía y cambio climático política pone un acento novedoso en los vínculos Estados Unidos-UE, pues es la primera vez que Washington toca oficialmente el asunto después de que abandonara el Protocolo de Kioto en 2001.

De acuerdo en cuanto a Irán

Añadiendo el calificativo de "diplomático" al frente común de Estados Unidos y sus aliados europeos, el presidente Bush subraya el giro que ha dado la cuestión de Irán. Es más, el anuncio de que se sumará a las negociaciones multilaterales si el régimen iraní suspende cualquier actividad de enriquecimiento de uranio al cual se añaden el tono más cordial de las declaraciones del líder islámico desde Shangai hablan de un decrecimiento de las probabilidades de que el asunto se arregle bélicamente.

En Viena, Bush expresó su deseo de que Irán anuncie la suspensión de esas actividades y dé una respuesta positiva a la oferta que le fue presentada por las principales potencias occidentales. Para que Irán vuelva a la mesa de negociaciones es "ahora es el momento adecuado", coincidió el canciller austríaco, anfitrión de la Cumbre por ostentar todavía la presidencia semestral de la Unión Europea.

Manifestaciones, ¿y qué?

La estadía del presidente Bush fue acompañada desde las calles por miles de manifestantes en su contra. La suerte de los presos de Guantánamo y la reprobación de la política estadounidense en Irak eran los principales temas de las pancartas. Tales cosas, sin embargo, no parecen quitarle el sueño: su misión de proteger a su país del terrorismo internacional es lo importante, y, básicamente, no es su problema si sus decisiones no le parecen a cierta gente.

EU USA Gipfel in Wien Demonstrationen

Marcha de protesta durante la Cumbre de Viena

En concreto, la cordialidad, el acuerdo y el optimismo cundieron en la Cumbre de Viena. Y los puntos en los que no hubo avance -como el complicado asunto de las subvenciones agrícolas con miras a la siguiente conferencia de la Organización Mundial del Comercio- fue mejor no mencionarlos.

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