Erik Bettermann, director general de DW: ″El público guía nuestro trabajo″ | Secciones | DW | 10.04.2013
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Erik Bettermann, director general de DW: "El público guía nuestro trabajo"

El 3 de mayo de 1953, Deutsche Welle inició sus emisiones. ¿Cómo es 60 años después este medio de comunicación? ¿Qué permanece y qué ha cambiado? Erik Bettermann, director general de DW, reflexiona sobre ello.

DW: En sus 12 años al frente de DW, desde el cambio de milenio, ¿qué ha sido lo más significativo para Deutsche Welle?

Erik Bettermann: En al ámbito político, indudablemente, el 11 de septiembre y sus trascendentales consecuencias. Pocos días antes de tomar posesión de mi cargo, aquel hecho me confirmó el valor que tiene Deutsche Welle para nuestro país, la importancia de hacerse oír con una voz propia. Además, destaca el vertiginoso desarrollo técnico, que ha revolucionado mundialmente la comunicación. Eso afecta a la producción y a la proliferación de la oferta mediática, así como al comportamiento del usuario, que ha cambiado considerablemente.

Ocho años después del fin del Segunda Guerra Mundial, se encomendó a DW la labor de mejorar la imagen de Alemania para facilitar su camino de reinserción en la comunidad internacional. ¿Cuál es su misión actual, 60 años después del inicio de las emisiones?

Tanto entonces como ahora, DW es el medio para transmitir los valores del país. De acuerdo con la ley de Deutsche Welle de 2005, este medio "debe hacer comprensible al exterior la idea de Alemania como nación europea y estado constitucional libre y democrático". Nuestras demandas de programación han crecido y se han actualizado. Con nuestra oferta periodística en numerosos idiomas y nuestra Academia, somos plataforma para el diálogo cultural y foro para puntos de vista alemanes y extranjeros. Nos consideramos voz de la libertad y de los derechos humanos. Además, promovemos el idioma alemán. Eso forma también parte de nuestra misión.

¿Qué implica eso para la oferta periodística?

Queremos llegar a público de todo mundo, por lo tanto nuestros contenidos se ofrecen en 30 idiomas. La encomienda legal y el modelo directriz de DW proporcionan el marco de trabajo a nuestras redacciones y nos dejamos guiar por las expectativas de espectadores, oyentes y usuarios de Internet. Hablamos de forma diferenciada para las distintas regiones del mundo. Esto supone un proceso permanente de adaptación, teniendo en cuenta el desarrollo tecnológico y el comportamiento cambiante de los usuarios. Por esa razón emitimos durante muchos años por onda corta, consolidamos la televisión por satélite, utilizamos tempranamente Internet y actualmente somos una empresa multimedial. Y, también por ese motivo, regionalizamos nuestros contenidos. Desde hace un año ofrecemos información por televisión en seis canales regionalizados en alemán, inglés, español y árabe. Además producimos magacines de televisión en otros idiomas para emisoras socias en todo el mundo. La sección online, por su parte, se ocupa de las redes sociales y de la oferta móvil.

Con una tarea encomendada por la ley y financiación estatal, DW se las ha arreglado, sin embargo, para hacer periodismo independiente desde hace 60 años. ¿De qué manera se ha establecido como voz fidedigna en este tiempo convulso?

Como emisora de naturaleza pública financiada por impuestos, tenemos un ventaja decisiva sobre los mercados internacionales de información: disfrutamos, como las emisoras nacionales, de la libertad y la protección que nos confiere el artículo 5 de la Constitución. Por ese motivo, no existe contradicción entre lo que nos encomienda la ley y nuestra financiación pública, por un lado, y la independencia periodística por el otro. Deutsche Welle se ha ganado en las últimas décadas su reputación como fuente de información veraz y fidedigna gracias a su buen ejercicio periodístico y a la equilibrada proyección de nuestro país hacia el exterior. También contribuye el hecho de que siempre hemos dado voz a quienes estaban oprimidos en sus propios países. Así ocurrió durante la Dictadura de los Coroneles en Grecia en los años 70 y así sucede hoy, por ejemplo, con los escritores y artistas críticos con el Gobierno de China o con los activistas en Irán y otros países árabes. La gente confía en nosotros. Ese es el mayor patrimonio de una emisora internacionalmente activa. 

¿Esa es la razón por la que la oferta de la Academia de DW es tan demandada internacionalmente?

Desde hace casi 50 años promovemos el desarrollo a nivel mundial de medios más libres y transparentes. En ese sentido, el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo es nuestro socio principal. Juntos tratamos de mejorar la calidad periodística y la competencia mediática de los países emergentes y en desarrollo. Así pues, somos activos en Túnez y Siria, apoyamos el proceso de apertura en Myanmar y nos comprometemos con proyectos a largo plazo en Latinoamérica. Creemos que no se trata solo de la formación y especialización de periodistas, sino también de enseñar estrategias para la supervivencia económica de los medios de comunicación y proporcionar acceso a la información a grupos de población desfavorecidos. En varias ocasiones hemos apoyado la transición de emisoras en su día estatales hacia estructuras de naturaleza pública, entre otras, en la República de Moldavia. La demanda es tan grande, que ni remotamente podemos satisfacerla. En la actualidad, unas 3.000 personas relacionadas con los medios toman parte anualmente en nuestra oferta de especialización. Contamos con presencia local y compromiso a largo plazo. Nuestro programa de máster International Media Studies ofrece a nuestros socios posibilidades adicionales de cualificación. La Academia de DW es la organización alemana líder en desarrollo internacional de medios.

Deutsche Welle se ha transformado de emisora de onda corta en empresa multimedia, ¿un imperativo del cambio?

Desde 1953  las condiciones de las emisoras internacionales y la comunicación global se han transformado drásticamente. Quien no se adapte de forma continua y flexible a estos retos, pierde su lugar. Nosotros implantamos de manera temprana la produción y la emisión digital. Fuimos la primera emisora de naturaleza pública de Alemania con presencia en Internet.  Fuimos precursores en el trabajo multimedial. Quien hoy hace un voluntariado con nosotros acaba siendo competente en todos los terrenos: ante la cámara, ante el micrófono y online.  Y las redes sociales se han incorporado desde hace tiempo al trabajo periodístico cotidiano de nuestras treinta redacciones.

Adaptación: MS
Editora: Emilia Rojas