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El patrimonio cultural europeo al alcance de un clic

Emili Vinagre19 de noviembre de 2008

Libros, pinturas, fotografías, vídeos,... Nace Europeana, un fondo que reúne en Internet dos millones de documentos procedentes de bibliotecas, museos y archivos de todo el continente. En 2010 serán 10 millones.

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Nada que envidiar a la mítica Biblioteca de Alejandría.Imagen: europeana

¿Se imaginan poder contemplar la belleza de "La Gioconda" de Leonardo da Vinci sin necesidad de viajar a París y pagar la entrada para poder adentrarse en el Museo del Louvre? ¿Y acceder como cualquier investigador de prestigio a manuscritos de Napoleón Bonaparte sin tener que acreditarse en la Biblioteca Nacional de Francia? Ni siquiera Jorge Luis Borges en su imaginaria y casi infinita "Biblioteca de Babel" fue capaz de concebir una realidad igual.

La que ofrece la página web Europeana (www.europeana.eu), que ha abierto sus puertas virtuales para que usuarios de todo el mundo puedan disfrutar del inmenso patrimonio cultural europeo. Eso sí, a diferencia de la biblioteca de Borges, compuesta de "todos los libros posibles" arbitrariamente ordenados, el vasto fondo que ofrecerá Europeana promete estar bien ordenado.

Diez millones de documentos en 2010

Buch von Qurran by Ibn al-Bawab ausgesttellt in der neuen Bibliothek in Alexandria
Incluso se podrán consultar manuscritos antiguos.Imagen: AP

Y falta que hará, porque nada más comenzar su singladura cuenta ya con alrededor de dos millones de documentos procedentes un millar de bibliotecas, museos y archivos de todo tipo y de todos los rincones del continente. Dos millones que aspiran a convertirse en, al menos, diez en los próximos dos años. Para ello, la Comisión Europea, que ha sido la encargada de lanzar el proyecto, aportará sólo entre 2009 y 2010 unos 120 millones de euros -180 millones de dólares-.

Y es que digitalizar tal cantidad de obras de arte, dibujos, mapas, fotografías, archivos de audio y vídeo, manuscritos, libros, periódicos y absolutamente todo lo que se nos pueda pasar por la imaginación es una tarea propia de titanes. De ello es consciente la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, que pone como ejemplo las cifras de las bibliotecas nacionales, que "se encuentran entre las instituciones más avanzadas en términos de digitalización". Pues bien, hasta hoy sólo han digitalizado el 1 por ciento de sus colecciones y en 2012 la cifra apenas alcanzará el 4 por ciento.

"Queda mucho camino por hacer", insiste Reding. Para recorrerlo, será necesario que los Estados miembros se impliquen mucho más. "Son necesarias mayores inversiones públicas y privadas para agilizar la digitalización", afirma la comisaria. Además, hará falta que se organice y planifique mejor qué se va a digitalizar, cómo conservarlo y que las bases de datos funcionen de la misma forma para que sean compatibles y sirvan para Europeana.

Fondos desiguales

Viviane Reding, EU-Kommissarin für Medien und Telekommunikation
La comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding.Imagen: AP

Y es que pese a lo espectacular de la cifra de dos millones de documentos en el arranque, Europeana nace con ciertos desequilibrios que habrá que corregir. Una simple búsqueda por sus fondos revela hasta qué punto el contenido inicial es fruto de la desigual implicación de los diferentes socios comunitarios. Por ejemplo, casi la mitad de los archivos provienen ahora mismo de centros franceses, mientras que países como España apenas aportan un 1 por ciento del total. Incluso instituciones como el Museo del Prado aún no se han sumado al proyecto.

Tampoco Alemania o Italia están tan presentes como sugeriría su peso político, económico, demográfico y cultural. El motivo, que no se han sumado a la digitalización de archivos y fondos en al medida en que lo han hecho otros países como el Reino Unido, Holanda, Finlandia o Suecia.

¿Competencia a Google?

Por supuesto que Europeana no es el primer proyecto que intenta utilizar el mundo virtual para hacer un compendio de obras de todo tipo. Sólo en el ámbito de los libros destacan los proyectos de Google y de la Biblioteca Digital Mundial. Eso sí, Europeana cuenta con muchas más posibilidades en cuanto al tipo de documentos. Sea como sea, Google ya ha anunciado que quiere "colaborar" con la biblioteca europea y que sus funciones pueden ser "complementarias".

Sea como sea, el recién nacido proyecto tendrá que superar otro obstáculo para consolidarse: la batalla por los derechos de autor. Con los fondos más antiguos no hay ningún problema. Los derechos ya se han extinguido y han podido ser incorporados automáticamente a la página. Sin embargo, ¿qué pasa con libros, pinturas y filmaciones de las últimas décadas con derechos vigentes y explotados comercialmente? Ahí aún queda una dura tarea por realizar, sobre todo si lo que se quiere es ofrecer realmente un fondo realmente equilibrado que abarque las diferentes épocas.

Alcanzar a la mítica Biblioteca de Alejandría, de la que se dice que en su día albergó un 70 por ciento de todo el conocimiento de su época, puede ser una quimera. Eso sí, ya querrían para sí los antiguos egipcios haber tenido tanto libro al alcance de un clic.