El horror de Lügde: empieza el proceso por abuso sexual de niñas en un campamento | Alemania | DW | 25.06.2019
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Alemania

El horror de Lügde: empieza el proceso por abuso sexual de niñas en un campamento

Niñas fueron agredidas sexualmente durante años en un campamento venido a menos de Renania del Norte-Westfalia. Algunas autoridades fueron testigos indiferentes, otras reaccionaron muy tarde y dejaron perder evidencias.

El abogado Roman von Alvensleben ha contribuido a esclarecer casos muy escabrosos y, aun así, los crímenes presuntamente cometidos en la pequeña ciudad de Lügde, Renania del Norte-Westfalia, le resultan tan perturbadores que no puede leer las actas alusivas sin sentir náuseas. Este veterano del derecho representa a la niña de diez años cuyas declaraciones pusieron en marcha la investigación de los delitos atribuidos a Andreas V. y a dos de sus supuestos cómplices: se teme que más de cuarenta infantes entre los tres y los catorce años de edad hayan sido objeto de abusos sexuales en un campamento de turismo venido a menos.

A Andreas V., quien vivía prácticamente en ese campamento, se le imputan 298 agresiones contra niñas. También su vecino Mario S. es acusado de haber abusado sexualmente de menores. Heiko V. es el tercer implicado; él será juzgado bajo el cargo de contemplar las agresiones por videocámara y de alentarlas remotamente. La evaluación de catorce terabytes de material comprometedor –más de tres millones de fotos y 86.000 videos– no ha terminado. Von Alvensleben admite que, cuando la madre de su representada apareció en su despacho, "me costó creer que lo que me contaba fuera cierto; todo me parecía inconcebible”.

Rechtsanwalt Roman von Alvensleben aus Hameln (privat)

El abogado Roman von Alvensleben.

Prisión preventiva

La Fiscalía ha pedido prisión preventiva para Andreas V., señalado de erigir en el campamento un sistema para atraer a sus potenciales víctimas: el hombre de 56 años se hacía llamar "Addy”, a secas, para ganar la confianza de las pequeñas, las embelesaba mostrándoles su trampolín y su pony o las invitaba a excursiones por las zonas verdes adyacentes para luego abusar de ellas, muchas veces con violencia, y disuadirlas de contar a terceros lo que había ocurrido. Se alega que hasta el niño que la oficina de protección al menor de Hameln-Pyrmont puso bajo su custodia para que ayudara a criarlo fue usado como señuelo por Andreas V. para atraer a sus víctimas.

"Cuando una pareja joven con recursos hace diligencias para adoptar a un niño tiene que presentar todo tipo de constancias y aun después de eso enfrenta muchos obstáculos. Y aquí tenemos a un hombre que ha estado desempleado durante veinte años, que vive en un campamento miserable y al que se le da un niño para que lo críe cuando ya hay indicios de que es pedófilo…”, comenta Von Alvensleben con un dejo de indignación. También funcionarios de la oficina local de protección al menor y de la Policía del distrito de Lippe están siendo investigados en el marco de este caso por no cumplir cabalmente con sus responsabilidades.

Düsseldorf: Herbert Reul (CDU), Innenminister von Nordrhein-Westfalen (picture-alliance/dpa/F. Gambarini)

El ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul.

El Estado está fallando a todo nivel

Los encargados de velar por el bienestar de los infantes puestos bajo la custodia de adultos que no son sus familiares consanguíneos visitaban a Andreas V. cada semana. A veces lo encontraban ataviado apenas con una bata de baño y calzoncillos, con una niña jugando al fondo de su desaseada caravana, y se iban de nuevo sin hacer mayores indagaciones. Tras observar una situación irregular, una funcionaria llegó al punto de tomar apuntes, pero se abstuvo de intervenir. De hecho, en lugar de notificar a sus superiores, la funcionaria en cuestión borró los apuntes que había hechos. Actas fueron manipuladas para evitar acusaciones de negligencia.

Por si fuera poco, un cofre con 155 discos compactos y DVD que contenían evidencias de los delitos cometidos desapareció sin rastro de una comisaría. Su ausencia fue notificada semanas más tarde. Aludiendo a esta falla policial, el ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, habló de una verdadera "debacle”. Von Alvensleben va más a allá al dudar que las omisiones mencionadas sean simples muestras de imprudencia. "¿Cómo es posible que, en el marco de las pesquisas, se pasara por alto un cobertizo y que fuera la empresa encargada de la demolición la que encontrara otros discos compactos con evidencias?”, pregunta.

La Policía local también brilló por su torpeza durante los primeros interrogatorios de las víctimas. "Los agentes no están para nada sensibilizados; no saben cómo lidiar con niños en estas circunstancias”, lamentó el jurista, agregando que también la oficina encargada de proteger a las víctimas en Renania del Norte-Westfalia demostró falta de tacto al comunicarse por correo habitual con todas las familias afectadas por las acciones atribuidas a Andreas V. y a sus supuestos cómplices. "Habría sido más fácil pintar una ‘V' de víctima en las puertas de sus domicilios”, critica Von Alvensleben. El proceso para esclarecer la materia empieza este 27 de junio.

( erc/cp )

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