1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

El fin de la segunda Intifada

9 de febrero de 2005

La prensa europea dedica múltiples comentarios al cese del fuego anunciado en la cumbre palestino-israelí de Sharm el Sheij, coincidiendo en plantear las enormes dificultades que quedan por superar.

https://p.dw.com/p/6Dkh
Mahmud Abbas y Ariel Sharon en Sharm el Scheij.Imagen: AP

The Times, de Londres, opina: “Los 55 meses transcurridos desde el inicio de la segunda Intifada fueron sangrientos y en extremo improductivos. Aproximadamente 3.350 palestinos y 970 israelíes perdieron la vida y la mayor parte de los progresos logrados desde los acuerdos de Oslo de 1993 se esfumaron. Tanto Israel como los responsables por parte palestina perdieron en el aspecto humano, económico y político a consecuencia del conflicto desatado por Arafat. Si los acuerdos sellados ayer en Egipto por Ariel Sharon y Mahmud Abbas pueden ser puestos en práctica, mejorarán significativamente las perspectivas para el Medio Oriente. Será un proceso largo y difícil, pero comenzó con el espíritu debido.”

Escepticismo fundado

La Repubblica, de Roma, apunta: “La segunda Intifada ha terminado y con ello han sufrido una derrota quienes en la cúpula palestina -comenzando por Yasser Arafat- creyeron que una fase de violencia aceleraría el fin de la ocupación israelí, favoreciendo nuevas y promisorias negociaciones. Ese fue un error que los palestinos tuvieron que pagar con casi 4.000 muertos, 11.000 heridos y una enorme destrucción. ¿Se sostendrá el cese del fuego? No se puede poner fin en un día a un período tan largo de terrorismo y ‘contra-terrorismo’, baños de sangre ocasionados por combatientes kamikazes en Israel al igual que masacres llevadas a cabo por tanques israelíes en poblados de Gaza y la Cisjordania. Y, en efecto, los ceses del fuego pactados hasta ahora no dan pie a demasiado optimismo.”

Futuro plagado de desafíos

El País, de Madrid, comenta: “Cumbres entre israelíes y palestinos en ambiente de forzado optimismo se han producido antes en numerosas ocasiones, para acabar poco tiempo después en frustración y renovado encarnizamiento por ambas partes. La de ayer en Egipto viene a certificar la defunción de la Intifada -que, vista en perspectiva, ha servido de muy poco a los palestinos- y señala la vuelta a una política de gestos relevantes. (...) Tanto Abbas como Sharon han adoptado el tono litúrgico y esperanzador que correspondía. Cabe esperar que sus gestos en Sharm el Sheij estén presididos por la buena fe y supongan un rayo de luz tras la desaparición de Arafat. Pero incluso si todo sale inicialmente bien, el futuro inmediato está plagado de desafíos. Falsos amaneceres ha habido muchos en este irreparable conflicto de 60 años. Y se necesita casi un milagro para controlar tantas variables en escenario tan degradado.

La tarea de Estados Unidos

El matutino Berliner Zeitung, de la capital alemana, plantea: “Este nuevo comienzo no derivará en un proceso conducente a una solución que contemple la existencia de dos estados y lleve a la paz, si Estados Unidos no llega a una conclusión fundamental: israelíes y palestinos renuncian a la violencia porque esperan, de este modo, mejorar las posibilidades de lograr sus objetivos. Pero, de momento, esos objetivos son recíprocamente excluyentes. Habrá que encontrar soluciones que implican sacrificios: el de tierras, el del regreso de refugiados palestinos y el del control exclusivo de Jerusalén. Para lograr acuerdos en estas materias no basta con demandas comedidas y advertencias. Porque las negociaciones serán llevadas a cabo por dos partes en extremo desiguales. La principal tarea de los mediadores estadounidenses consistirá en establecer un equilibrio.”