Cuarenta años de invasión rusa contra la democrática “Primavera de Praga” | Europa | DW | 21.08.2008
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Europa

Cuarenta años de invasión rusa contra la democrática “Primavera de Praga”

Checos y eslovacos recordaron la noche del 20 al 21 de agosto de 1968 las tropas soviéticas frenaron los intentos de democratización del entonces jefe del Partido Comunista checoslovaco, Alexander Dubcek.

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Rusia contra la democracia: Praga: 1968, Georgia: 2008.

Dubcek pretendía allanar el camino hacia un socialismo democrático a través de reformas económicas, la introducción de un sistema multipartidos y la suspensión de la censura estatal de los medios de comunicación. La entrada de las tropas del Pacto de Varsovia, mayoritariamente de la antigua URSS, causó la muerte a más de 100 civiles en todo el país.

El plato fuerte de los actos conmemorativos fue la inauguración de la exposición "Y los tanques llegaron en 1968" en el museo nacional de la capital checa, Praga. La muestra presenta, entre otros aspectos, la invasión militar de la potencia soviética.

"La invasión soviética borró completamente el sueño de la democracia en Checoslovaquia", dijo el primer ministro eslovaco, Robert Fico, durante un encuentro con su homólogo checo, Mirek Topolanek, en Praga. Los dos políticos recordaron a las víctimas con una ofrenda floral. Se estima que unas 108 personas murieron y más de 500 resultaron heridas por la incursión rusa.

En Bratislava, el presidente checo, Vaclav Klaus, y su homólogo eslovaco, Ivan Gasparovic, también recordaron el fin de la Primavera de Praga. "Fue una tragedia común para checos y eslovacos", dijo Gasparovic.

Expansión del comunismo soviético

Klaus calificó la violenta entrada de las tropas de ocupación como el "principio del fin del comunismo", ya que la población dejó de creer en él. "Agosto supuso el cambio con el que el comunismo también perdió a los que habían creído en él", añadió. Más tarde, ya en Praga, Klaus señaló que la acción militar había sido el resultado "del comunismo soviético expansivo".

Klaus habló en la capital checa, Praga, frente a representantes políticos, militares y de la sociedad. Sin embargo, afirmó que es históricamente injusto culpar a Rusia por estos trágicos acontecimientos. El político conservador recordó en su discurso a los millones de rusos y ciudadanos de otros países socialistas que sufrieron bajo el régimen comunista. "Fue el comunismo expansivo el que destruyó nuestra autodeterminación."

Por su parte, el presidente del Consejo de la Federación Rusa, Serguei Mironov, calificó hoy de "error" la entrada de tanques del Pacto de Varsovia. "No es agradable recordar lo sucedido, pero hay que hacerlo para que no se repitan los errores del pasado", dijo Mironov, citado por la agencia Interfax en Moscú. Mironov, de 55 años, presidente el partido cercano al Kremlin Rusia Justa. "A diferencia del mayo de 1945 (fin de la Segunda Guerra Mundial), en agosto de 1968 los tanques soviéticos no entraron gloriosos en las calles de Praga", dijo Mironov. La violencia sólo genera odio, añadió. "Los tanques no luchaban entonces contra un enemigo, sino´contra una idea política, y eso es un signo de debilidad".

La Alemania comunista y Hungría: al lado de los rusos contra los demócratas

La operación aceleró el fin del Pacto de Varsovia, subrayó el parlamentario ruso. En marzo de 2006, el entonces presidente ruso Vladimir Putin lamentó lo sucedido, durante una visita en Praga, señalando que Rusia tiene "una incuestionable responsabilidad moral al respecto". No obstante, hoy no están previstos actos conmemorativos oficiales en Rusia.

También Hungría se disculpó por haber participado en 1968 en el ingreso de tropas en Praga. El ministro de Cultura, Istvan Hiller, habló de "vergüenza". Sin embargo, añadió, la co-responsabilidad de Hungría se ve diluida por el hecho de que sus tropas ingresaron en Praga por presión de la Unión Soviética. Afirmó que, sin embargo, la Primavera de Praga no fue en vano, ya que el igual que el levantamiento húngaro de 1956, preparó la caída de la Unión Soviética.

La República Checa y Eslovaquia se constituyeron como Estados independientes en 1993, al dividirse la antigua Checoslovaquia, que había sido fundada en 1918.

Según una encuesta publicada recientemente, el 70 por ciento de los checos menores de 20 años "no opina" sobre el movimiento reformista de la Primavera de Praga. Sin embargo, en el caso de los adultos pesa más la resignación: sólo el 16 por ciento cree que el socialismo "con rostro humano" habría conducido a una sociedad mejor.