Corrupción en Alemania: ″Sólo vemos la punta del iceberg″ | Alemania | DW | 03.12.2013
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Alemania

Corrupción en Alemania: "Sólo vemos la punta del iceberg"

Se espera que el nuevo acuerdo de coalición de Gobierno en Alemania incluya la penalización del soborno a diputados alemanes. Christian Homburg, de “Transparency Deutschland”, habla de los pormenores de la corrupción.

“Actualizaremos las leyes que penalizan el soborno a los diputados”, figura en el acuerdo de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana y el Partido Socialdemócrata. El objetivo es lograr un Estado moderno y transparente, una democracia real y más participación ciudadana. Christian Homburg, de Transparency Deutschland, habló con Deutsche Welle sobre un tema del que se ocupa desde hace muchos años: el del soborno a los representantes de los ciudadanos en el Parlamento.

Deutsche Welle: ¿Cómo evalúa usted la declaración de intenciones del acuerdo de coalición acerca de renovar la legislación en torno al soborno a diputados?

Christian Homburg: Se trata, naturalmente, de una señal positiva, pero todavía tenemos que ver qué medidas concretas le siguen. El tema fue un capítulo triste y lamentable durante mucho tiempo. Hace diez años que esperamos que Alemania ratifique la Convención contra la Corrupción de Naciones Unidas, algo que no sucedió hasta el día de hoy. Hasta el momento, el delito de soborno a diputados no está lo suficientemente regulado en Alemania. No fue lo suficientemente elaborado en el pasado, y tampoco se hizo nada al respecto.

¿Por qué piensa que es tan difícil introducir penas para el soborno a los diputados?

Principalmente, se temía un daño a la imagen de los diputados en aquellos casos en los que las investigaciones indicaran que las sospechas o acusaciones no tenían fundamento. Pero lo que debería hacer Alemania es seguir el ejemplo de los 160 países del mundo en los que ese delito está penalizado. Y también pido que se tenga más confianza en la Justicia alemana, que se ocupará del tema con la debida cautela.

En el ranking de Transparencia Internacional, Alemania ocupa el puesto 12 entre 177 países. ¿Cree que eso es correcto?

En Alemania, nadie puede sobornar a los empleados de la Oficina de Atención al Ciudadano para ser atendido más rápidamente. Tampoco se puede pagar para obtener una plaza de estudio en la universidad, ni para que un agente de policía no le cobre una multa por exceso de velocidad. Esos son ejemplos de que en este país la lucha contra la corrupción da sus frutos, así como la prevención contra la corrupción.

¿De qué forma se puede garantizar que la corrupción no aumente en Alemania?

En primer lugar, se debe garantizar el buen funcionamiento de la Justicia, cuya piedra angular es que se pague lo suficiente a los jueces para que puedan mantener su independencia y neutralidad al juzgar delitos. Para ello es importante, a su vez, que existan leyes y penas comprensibles. Otra área relevante es la Policía. Si la penalización también funciona dentro de la estructura policial, se está dando un paso más hacia una sociedad libre de corrupción. En definitiva, la corrupción se mueve en espiral de abajo hacia arriba. Si todos piensan que los demás respetan las reglas, habrá quien denuncie a quien no lo hace. Pero si ya nadie más cree que alguien se sujete a las normas, entonces se puede producir un movimiento en espiral hacia abajo, es decir, hacia más corrupción.

¿Puede nombrar un área que se encuentre especialmente en peligro en Alemania en lo referente a corrupción?

En este caso debo nombrar a la industria farmacéutica. Hasta hace poco no existía una regulación para los casos en los que los médicos obtenían dinero de la industria farmacéutica si recetaban determinados medicamentos. Ahora esa legislación existe, pero todavía no está incluida en el Código Penal. Por eso, no hay que sorprenderse cuando los médicos caen bajo sospecha de que, al tomar decisiones, no lo hacen siempre a favor de los pacientes, sino de dicha industria.

¿En qué medida es seguro que en Alemania se develen los casos de corrupción?

En general, partimos de que la mayoría de los casos de corrupción no se dan a conocer a la opinión pública. La Oficina Federal de Investigaciones Criminales menciona en su informe al respecto cifras de un 80 a un 95 por ciento de casos que siguen sin destaparse. Eso significa que lo que vemos, lo que se informa, es sólo la punta del iceberg.

¿Qué otras leyes propondría usted a la nueva coalición de Gobierno de Alemania para combatir mejor la corrupción?

Además de un incremento en el personal para llevar a cabo esa tarea, nos gustaría contar con una mayor independencia de las fiscalías. En Alemania, los fiscales siguen formando parte, como en el pasado, de la jerarquía del Ministerio de Justicia, es decir, que deben informar al Ministerio de Justicia. Es por eso que pensamos que los fiscales deberían tener más independencia.

Christian Homburg dirige la ONG Transparency Deutschland, cuya central está en Berlín. Es doctor en Administración de Empresas y trabajó, entre otros, en la Deutsche Bahn AG y en el estudio jurídico internacional Freshfield Bruckhaus Deringer. TD fue creada en 1993 por el entonces director del banco Mundial, Peter Eigen, junto con otros. El objetivo de TD es elaborar medidas efectivas para combatir la corrupción y lograr implementarlas.

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