Continuarán las ″tensiones en política comercial, económica y tecnológica″ entre China y EE. UU. | Economía | DW | 02.07.2019
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Economía

Continuarán las "tensiones en política comercial, económica y tecnológica" entre China y EE. UU.

Las concesiones de Trump a Xi en la cumbre del G20 aliviaron la disputa comercial a corto plazo. Sin embargo, la confrontación persistirá, según el presidente del Instituto de Economía Mundial, Gabriel Felbermayr.

DW: ¿Qué tan estable cree que será la "tregua" acordada entre Trump y Xi en la cumbre del G20?

Felbermayr: No muy estable, por dos razones. En primer lugar, los acuerdos alcanzados hasta ahora son poco claros. Trump dice que se exportarán más productos agrícolas de Estados Unidos a China, pero todo eso está muy poco especificado. Se sabe que lo importante es entender la letra pequeña. En segundo lugar, la rivalidad geoestratégica entre China y Estados Unidos no ha desaparecido. Incluso si hubiera ya un acuerdo, la inestabilidad seguiría siendo grande debido a la lucha por el predominio tecnológico, político y económico. Sin embargo, la tregua es inicialmente positiva, calma los mercados y los nervios.

¿Seguirá habiendo una rivalidad permanente?

Hay que asumir que sí, porque sobre todo China aprenderá la lección tras este enfrentamiento. China ha aprendido lo vulnerable que es si Estados Unidos restringe la exportación de ciertas tecnologías, y esto hará que China se esfuerce más en volverse tecnológicamente independiente. Así que va a invertir mucho en microelectrónica para evitar depender de Estados Unidos. En consecuencia, vamos a ser testigos de una carrera tecnológica en la que los estadounidenses deben tratar de estar a la altura, y eso va a acarrear, una y otra vez, tensiones en política comercial, económica y tecnológica con China.

¿Cómo afecta esta incertidumbre ahora?

El temor de que puedan establecerse aranceles, puede conllevar a una desaceleración en la actividad económica. Ya podemos ver que el comercio chino-estadounidense sufre incluso aunque no haya aranceles aduaneros. Estados Unidos ha sabido explotar este asunto en propio beneficio. Las empresas solo pueden hacer una cosa contra esa inseguridad: cambiar la producción a EE. UU. Desde el punto de vista de EE. UU., la reducción de tensiones no supone un gran sacrificio y, estratégicamente hablando, no le cuesta nada retroceder ahora.

Gabriel Felbermayr, presidente del IWF.

Presidente del IWF, Gabriel Felbermayr.

¿Qué pasa con China? ¿Ha agotado sus contramedidas?

China, en realidad, sigue teniendo muchas oportunidades para defenderse contra las acciones de Trump, aún no ha llegado a los extremos. Puede surtir efecto si adopta simplemente otras medidas. Esto se puede apreciar, por ejemplo, en la reducción de los rendimientos de los bonos del gobierno estadounidense. China sigue siendo uno de los principales propietarios de los bonos de deuda estadounidenses y si la amenaza está en el aire, China podría venderlos a gran escala. Además, China podría fastidiar a las empresas estadounidenses con regulaciones gubernamentales, como lo hace EE. UU. con Huawei.

¿Qué postura debería adoptar la UE en esta disputa entre China y Estados Unidos?

En primer lugar, Europa tiene que tomar conciencia de su propio poder. Somos demasiado miedosos. Europa es un gran mercado, con más de 500 millones de consumidores, tenemos una gran cantidad de "poder blando", tenemos una gran red de acuerdos de libre comercio, acabamos de llegar a un acuerdo con Mercosur. Tenemos más opciones y también tenemos que aprovecharlas con más intensidad  y prepararnos internamente para que no nos aplasten en el juego.

A largo plazo, debemos trabajar para lograr buenas relaciones tanto con EE. UU. como con China. Sería un error decir que tenemos que ponernos de un lado u otro. Esto se puede hacer en algunas áreas, por ejemplo, demandando a China más apertura, porque, en verdad, Europa está más cerca de la postura estadounidense. Pero cuando se trata de proteger la OMC, Europa está más con China. Por eso creo que en Europa somos lo suficientemente fuertes como para adoptar una postura intermedia. El mundo lo necesita. Hay muchos países en una situación similar a Europa que permanecen pasivos y necesitan a una Europa líder en organización y estructuración.

La entrevista la realizó Cui Mu.

Gabriel Felbermayr es desde marzo de 2019 el presidente del Instituto de Economía Mundial (IWF) en Kiel.

(rmr/er)

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