Consideran inminente la extradición de Ratko Mladic a La Haya | Política | DW | 27.05.2011
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Política

Consideran inminente la extradición de Ratko Mladic a La Haya

El presunto responsable de las masacres de Srebrenica y Sarajevo será extraditado a La Haya, pero nadie se llevará los diez millones de euros ofrecidos por su captura: la pista decisiva para encontrarlo nunca llegó.

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En noviembre de 2010, Serbia multiplicó por diez el precio puesto a la cabeza de Mladic.

El ex jefe del Ejército de los serbios de Bosnia, Ratko Mladic, considerado uno de los tres peces gordos que instigaron el proceso de limpieza étnica durante la Guerra de Bosnia (1992-1995), será extraditado a los Países Bajos en el curso de los próximos diez días para que comparezca ante el Tribunal Internacional de La Haya. El portavoz de la fiscalía serbia, Bruno Vekaric, aseguró que su extradición se consumará “a más tardar en una semana”.

Mladic fue acusado en 1995 de orquestar la masacre de Srebrenica, en la que unos 8.000 hombres y jóvenes musulmanes perdieron la vida en julio de ese año, y la de Sarajevo, en donde fueron asesinadas alrededor de 10.000 personas durante los tres años y siete meses que duró el asedio de la ciudad. El nacionalista serbio permaneció oculto por tres lustros hasta este 26 de mayo, cuando fue sorprendido por fuerzas especiales serbias.

Pese a la aparente fragilidad de quien fuera conocido como un militar corpulento y apodado “el carnicero de los Balcanes”, Mladic ha sido interrogado dos veces por las autoridades este viernes (27.5.2011). Vekaric desmintió a los testigos que describen al ex general de 69 años como un hombre de facultades disminuidas, afligido por una demencia senil, e insistió en que la alusión a su supuesta debilidad es una táctica de sus defensores.

Una advertencia para Gadafi

Ratko Mladic 26.05.2011

El ex general serbio en una imagen publicada por un diario este 26 de mayo.

En las imágenes que los medios locales han hecho circular, Mladic aparece notablemente envejecido, con un brazo paralizado desde que sufriera un ataque de apoplejía, mucho más delgado y con menos cabello que en las fotografías que sus acólitos han llevado consigo a las calles de Belgrado para protestar por su detención. Decenas de nacionalistas se reunieron en la plaza principal de la ciudad antes de ser dispersados por la policía.

“El bochornoso arresto de un general serbio es un golpe a los intereses de la nación y al Estado”, declaró el vocero del grupo ultranacionalista Partido Radical Serbio, Boris Aleksic, tildando al presidente Boris Tadic y a su Gabinete de “traidores”, y dejando en evidencia las presiones bajo las que se halla el Gobierno: la entrada de Serbia a la UE depende de la captura y extradición de quienes estén acusados de crímenes de guerra, aún cuando buena parte de su población los tenga por héroes.

Por otro lado, la detención de Mladic ha sido celebrada internacionalmente como una advertencia para todos los gobernantes que ataquen o quieran atacar a su propio pueblo. Haciendo referencia velada a la manera en que el líder libio Muammar el Gadafi ha manejado la crisis política de su país, la portavoz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Oana Lungescu, subrayó que el mensaje implícito en el arresto de Mladic es que “la justicia internacional se cumple”.

Nadie se llevará la recompensa

Ratko Mladic

Ratko Mladic, en una fotografía de 1995.

Ratko Mladic fue sorprendido el jueves (26.5.2011) mientras dormía en la casa de un familiar suyo en el pueblo de Lazarevo, en las inmediaciones de Belgrado. Según el ministro serbio responsable de rastrear a los criminales de guerra, Rasim Ljajic, Mladic no ofreció resistencia, pese a que tenía dos armas cargadas al alcance de la mano. Los supuestos guardaespaldas que debían matarlo ante la inminencia de un arresto no estaban presentes.

No se encontraron teléfonos móviles, computadoras portátiles ni ningún otro aparato de comunicación en el sitio donde se encontraba; lugar que en otras oportunidades ya había sido registrado varias veces por las fuerzas de seguridad. Al parecer, el ex general serbio cambiaba de escondite frecuentemente y se encontraba en la casa donde fue arrestado desde hacía apenas dos semanas.

La recompensa de diez millones de euros que el Estado serbio ofrecía por la captura de Mladic seguirá en las arcas estatales ya que nadie dio la pista decisiva para encontrarlo. A juicio del secretario de Estado del Ministerio de Justicia, Slobodan Homen, el presunto criminal de guerra fue detenido "en el marco de la labor operativa normal de los órganos de seguridad serbios".

Autor: Evan Romero-Castillo / dpa / Reuters

Editor: Enrique López Magallón

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