Congreso español quiere devolver los toros a Cataluña | Europa | DW | 11.02.2013
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Europa

Congreso español quiere devolver los toros a Cataluña

El Congreso de los Diputados español dará mañana el primer paso para que las corridas de toros, vetadas en Cataluña desde el 1 de enero de 2012, vuelvan a la región. La mayoría absoluta que el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy tiene en la cámara baja del Parlamento permitirá la tramitación de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que busca declarar la fiesta de los toros Bien de Interés Cultural en España.

Una vez aprobada definitivamente la protección de la fiesta de los toros en todo el país, previsiblemente antes del verano español, la prohibición en Cataluña quedará sin efecto. "Una vez que los toros pasen a ser una fiesta Bien de Interés Cultural, las competencias serán del Estado y se derogaría la ley aprobada por el Parlamento de Cataluña que prohíbe las corridas de toros", anticipó el presidente de la Comisión de Cultura del Congreso, Juan Manuel Albendea, del PP. "En septiembre, los toros volverán a Cataluña", aseguró.

La Federación de Entidades Taurinas de Cataluña, promotora de la ILP, logró recoger 590.000 firmas a favor de la declaración de los toros como Bien de Interés Cultural, 90.000 más de las necesarias para que una ILP pueda presentarse en el Congreso de los Diputados. Una de ellas es la del presidente del gobierno español. Rajoy la estampó cuando aún era jefe de la oposición. Y el PP interpuso un recurso contra el veto en Cataluña ante el Tribunal Constitucional. La ILP la firmaron también personalidades del mundo de la cultura como el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y el cantautor Joaquín Sabina. "Los españoles demuestran así que quieren la fiesta de los toros", dijo presidente de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña, Luis María Gibert.

Una vez se apruebe mañana la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, la iniciativa pasará a la Comisión de Cultura de la cámara, donde se debatirá y se enmendará. Y después será enviada al Senado. La tramitación parlamentaria de esta iniciativa va acompañada de polémica. El mismo día que le dé su respaldo, el PP rechazará la tramitación de una ILP para la dación en pago retroactiva de las viviendas embargadas por los bancos a quienes no pueden hacer frente a la hipoteca en medio de la crisis económica que golpea al país. Esa ILP para la dación en pago, presentada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), logró sumar cerca de un millón y medio de firmas, casi tres veces más que la de los toros.

"El Congreso ofrecerá una imagen lamentable de este país si demuestra que las prioridades políticas anteponen la fiesta nacional por encima del sufrimiento de las personas", señalan los impulsores. El Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición, no apoyará la ILP sobre los toros pero sí la de la dación en pago.

La prohibición de los toros en Cataluña levantó en su día una gran controversia en España. La medida se aprobó en julio de 2010 en el Parlamento catalán, en medio de un fuerte debate en todo el país, que se dividió entre defensores y detractores de la llamada "fiesta nacional". El mundo del toreo y sus aficionados hablaron entonces de una "tragedia cultural" y de un atentado contra la libertad. Y desde varios sectores se interpretó el veto como un movimiento del nacionalismo catalán en su afán de desvinculación de España.

A esa prohibición histórica, que entró en vigor el 1 de enero de 2012, se llegó a través de otra ILP, la que presentó una plataforma animalista con 180.000 firmas, 130.000 más de las necesarias para llegar al Parlamento regional catalán, en contra de lo que calificaron de "tortura" y "maltrato evitable" a los animales. Pese a las críticas que despertó el veto a los toros en Cataluña, lo cierto es que en la comunidad autónoma, de 7,4 millones de habitantes, la afición había ido decayendo en los últimos años más de lo que lo hizo en el resto de un país.

La prohibición catalana, de hecho, afectó sólo a la Plaza Monumental de Barcelona, la única que funcionaba aún como ruedo taurino. Ya hacía tiempo que se habían demolido las plazas de ciudades como Gerona, Figueras y Lloret del Mar. Y la otra barcelonesa, la de Las Arenas, fue transformada en un centro comercial. La Monumental sólo se llenaba cuando allí toreaba el madrileño José Tomás. Y él fue el plato fuerte de la última corrida en Cataluña antes de la entrada en vigor del veto. El 25 de septiembre de 2011 acudieron a verlo torear 20.000 personas, con el letrero de "agotadas las localidades" colgado en taquilla (dpa).