Catean empresa alemana por sospecha de pagar sobornos en México | Europa | DW | 10.11.2011
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Europa

Catean empresa alemana por sospecha de pagar sobornos en México

Las autoridades alemanas realizaron hoy una redada en las instalaciones del fabricante de armas Heckler & Koch, bajo sospecha de haber pagado sobornos durante años para conseguir contratos de envío a México. Unos 300 agentes registraron las dependencias de la central de la compañía, en la localidad de Oberndorf, así como varias viviendas de algunos sospechosos en las cercanías, confirmaron la fiscalía de Stuttgart, encargada del caso, y la policía del estado federado de Baden-Württemberg, en el sur de Alemania. Los expertos buscaban cualquier tipo de indicio que pueda demostrar que los responsables de la empresa pagaron sobornos durante varios años a funcionarios de México para conseguir contratos de envío de armas. Además, de acuerdo con la fiscalía, existen pruebas de que también podrían haber sobornado a funcionarios alemanes. Los investigadores siguen de cerca desde hace tiempo a la empresa alemana por su presunta venta ilegal de armamento al país azteca. De acuerdo con las sospechas, Heckler & Koch habría enviado en 2005 y pese a una prohibición expresa, armas de guerra a cuatro estados mexicanos con violentos conflictos internos. Sin embargo, el grupo, que cuenta entre sus clientes al Ejército y la policía alemanes, así como varios países de la OTAN, negó siempre su implicación en negocios ilegales. Hoy declinó comentar los hechos. En enero las autoridades alemanas paralizaron sus exportaciones al país latinomericano. El Ministerio de Economía anunció que dejó de tramitar las solicitudes presentadas por la compañía para exportar armas a ese país. Recientemente la empresa volvió a saltar a los titulares cuando se detectaron algunas de las armas que fabrica en las tropas del ex dictador Muamar al Gadafi. Según distintos medios, un hijo de Gadafi habría cerrado el negocio en su visita a la central de Oberndorf en 2003, pese a que ya existía un embargo de armas para su país. Heckler & Koch defiende que el armamento fue enviado a Egipto y asegura desconocer como fue a parar a Libia. DPA