Brema: un estado pequeñísimo | Ciudades y Rutas | DW | 02.04.2004
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Ciudades y Rutas

Brema: un estado pequeñísimo

Brema con sus 549.000 habitantes es el estado más pequeño de Alemania y el segundo más antiguo del mundo después de San Marino.

El casco antiguo de Brema.

El casco antiguo de Brema.

Hace más de 1200 años, en el 782, es mencionada por primera vez y en 1186 en káiser Federico I, alias Barbarroja, le concede el rango de estado, con su propio parlamento, administración y demás. En 1358 pasa a formar parte de las ciudades hanseáticas. La Hansa nació de una fundación de ciudades en las riberas de ríos como el Rin, el Mosela y el Weser proveniente de la unión de comerciantes alemanes.

Los músicos de Brema

El símbolo más representativo de Brema son sus músicos ambulantes: el burro, el perro, el gato y el gallo personajes sacados del cuento de los Hermanos Grimm. La estatua de los cuatro animales dispuestos a emprender la marcha constituye el primer objetivo de muchos de los que visitan la ciudad. Al lograrlo, llegan al corazón de la ciudad: el Marktplatz, la Plaza del Mercado en Brema , que aúna en sí varios elementos esenciales de la historia, el presente y el futuro de la ciudad.

Galerie Bundesländer Bremen Rathaus UNESCO

En el antiguo edificio del Ayuntamiento y en su vecino contrapunto moderno que es la Cámara de Diputados, el Gobierno y el Parlamento configuran los asuntos del más pequeño de los estados federados teniendo ante sus ojos al poderoso Rolando -la estatua de un orgulloso ciudadano del medioevo- como garante de la histórica libertad de la ciudad. En Schütting, los hilos de la economía se juntan en la Cámara de Comercio, y la colosal catedral se levanta por sobre todo el resto como signo de la vida espiritual.

La capital alemana del café

Kaffeebohnen

El comercio trajo muchas cosas buenas a la ciudad, entre ellas mucho dinero. Lo cual hizo posible la construcción a orillas del río Weser de una belleza arquitéctónica de ladrillos, y convirtieron a Brema en una de las ciudades más acaudaladas del Viejo Mundo, a la vez que en capital del café. Aún hoy, más de la mitad del café que se procesa en Alemania se comercia allí. El "dólar de Brema" siguió siendo uno de los medios de pago más estables en tiempos de la crisis económica mundial. Al ascenso a la cima del poder económico, siguieron decenas de años de crisis. Al cerrar los grandes astilleros AG Weser y Bremer Vulkan, la navegación marítima y los astilleros desaparecieron del perfil de la ciudad. En cambio se le añadieron nuevas industrias y empresas de servicios: para la empresa constructura de aviones Airbus, Brema constituye, dado su tamaño, su segunda sede en Alemania.

Knigge y los buenos modales

Hace 200 años Adolf Freiherr von Knigge, el "apóstol" del buen comportamiento fue director del Seminario de Brema y famoso por sus reglas de urbanidad. Es por ello que la gente de esta ciudad le rinde homenaje en su sepulcro en la catedral. Sin embargo, si se trata de ir al barrio más antiguo de la ciudad, el "Schnoor", a beber una cerveza, estos mismos ciudadanos dan una impresión más bien bastante suelta y despreocupada. No lejos del Weser y del Marktplatz se asentaron desde el siglo XIII en las estrechas callejuelas los pescadores y los navegantes primero, los comerciantes y los artesanos después. Hoy se encuentran angostas casas de entramados de madera al lado de pequeños comercios, cafés, restaurantes y bares extravagantes.

La música la gran protagonista La cultura está en auge en Brema. Todos los años se reúnen estrellas de primer nivel en un festival de música que hechiza al público con sonidos viejos y nuevas interpretaciones. Donde hay música, se baila, y Brema tiene una larga tradición en el campo de la danza. Ahora bien, los entarimados no están sólo para los bailarines. En sus puestas en escena, la Compañía Shakespeare hace correr la sangre de sus personajes y pone la sangre del público en efervescencia. No tan dramático, pero no por ello menos embriagador, es el gozo del arte al contemplar los cuadros famosos en la Kunsthalle (la Sala de Arte) de Brema. Junto con el museo Weserburg, la Kunsthalle presenta a Brema como una ciudad de las artes plásticas.

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