¿Alemania ya no es la tierra del empleo para los jóvenes españoles? | Europa al día | DW | 11.11.2013
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa al día

¿Alemania ya no es la tierra del empleo para los jóvenes españoles?

Los medios españoles han pasado de la euforia al escepticismo al hablar de las posibilidades laborales de Alemania. Un tercio de los emigrantes españoles desiste y regresa, sobre todo por las dificultades con el idioma.

El número de españoles que emigra a Alemania sigue creciendo. La situación laboral en España, con una tasa de paro del 25% (que se duplica si hablamos de menores de 25 años), es la principal causa. A pesar de las señales de mejoría, sigue habiendo casi seis millones de parados en el país, un millón de jóvenes. El crecimiento de Alemania la convierte en uno de los destinos preferidos por los emigrantes españoles.

Sin embargo, los medios de comunicación españoles han pasado de la euforia al escepticismo a la hora de hablar de las posibilidades laborales de la República Federal. En verano, la OCDE publicó un informe según el cual dos terceras partes de los españoles que llegaban a Alemania regresaban a su país en menos de un año. Noticias posteriores no han mejorado esta percepción.

Cifras controvertidas

Según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística de España en 2012 se establecieron en Alemania menos de cinco mil españoles. En concreto, 4.729. Una cifra muy por debajo de la real, según Vicente Riesgo, asesor técnico de la Confederación de Asociaciones Españolas de Padres de Familia en Alemania: “Son más fiables los datos que nos presentan las autoridades alemanas, filtrados por la Oficina Federal de Estadística de Wiesbaden, que cruza diversas fuentes y, redondeando, nos dicen que llegaron en 2012 a Alemania treinta mil españoles”. Según esta oficina, el mismo año fueron algo más de diez mil españoles los que regresaron: uno (y no dos, como decía la OCDE) de cada tres.

El problema es que la mayoría de los que llegan no se registra en el consulado como residente. Para la Administración española, no existen. La asociación de Riesgo se planteó, por ejemplo, protestar contra esa invisibilidad acudiendo todos a registrarse el mismo día y colapsando así la delegación consular de Düsseldorf. “Seguimos recomendando registrarse, pero no ya como protesta en un día específico... aunque es una cuestión que retomaremos en la próxima asamblea”. La confederación, que agrupa a ochenta asociaciones en toda Alemania y, según el cálculo de Riesgo, a unas veinte mil personas, cumple ahora cuarenta años. Y lo celebra con una Asamblea General a mediados de noviembre cuyo tema principal es, precisamente, esta nueva emigración.

¿Por qué Alemania?

En 2011 Angela Merkel ofreció al entonces presidente de España, Rodríguez Zapatero, un plan para atraer a su país trabajadores cualificados. Se dijo que Alemania iba a necesitar cubrir a medio plazo más de medio millón de empleos. No se trata solo del crecimiento de la economía alemana, sino también del análisis de su pirámide poblacional. Pero el embajador alemán en Madrid, Reinhard Silberg, ya advirtió: “Sin hablar alemán es casi imposible conseguir allí trabajo”.

Solo en puestos de investigación científica o en los departamentos internacionales de algunas multinacionales se puede trabajar en Alemania sin hablar el idioma. Venir a aprenderlo mientras se busca trabajo es una opción arriesgada. En las asociaciones como la de Vicente Riesgo hay voluntarios jubilados que vinieron en los sesenta y ahora asesoran a los nuevos inmigrantes. Las redes sociales también resultan una importante herramienta de apoyo para esta nueva comunidad. Pero es el idioma esa última barrera que muchos no consiguen superar cuando, en los planes iniciales, se suponía que la traerían superada antes de venir.

DW recomienda

Publicidad