Alemania tiene un “súper aficionado” | Deportes | DW | 08.02.2011
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Deportes

Alemania tiene un “súper aficionado”

Su nombre es Tino May, su récord actual, que crecerá este miércoles cuando asista al enfrentamiento contra Italia en Dortmund, 59 partidos de la selección alemana presenciados en vivo desde el 7 de octubre del 2006.

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¿Verá Tino May su partido 60 consecutivo de la selección alemana?

A primera vista May es un alemán como los demás, uno con un empleo normal; a segunda vista, cuando se conoce su historia, ya no lo es pues su pasión por el fútbol, en especial por el practicado por la selección de su país, lo ha llevado a las más recónditas esquinas del planeta como parte de la peña del equipo nacional, con el que además ha estado en la Eurocopa del 2008 y en el Mundial del 2010.

El punto de partida del trotamundos

Todo empezó tras el juego de Alemania contra San Marino del 6 de septiembre del 2006, la victoria teutona más abultada desde 1912, un hito histórico que Tino May –ya por esa época un asiduo visitante de los partidos de la selección- se perdió por compromisos de trabajo.

Flash-Galerie Klose WM 2010 Argentinien gegen Deutschland

Tino May vio el "salto" de Miroslav Klose ante Argentina, en el Mundial de Sudáfrica.

Desde entonces este "súper aficionado" decidió que haría todo lo posible para a partir de allí no perderse ningún encuentro alemán, igual dónde este tenía lugar; así, May observó 3 partidos en el 2006, y en los años posteriores todos los disputados por los teutones: 12 en el 2007, 16 en el 2008, 11 en el 2009 y 17 en el 2010.

El duelo contra Italia de este próximo 9 de febrero será el primero del 2011, y Tino May está supremamente ocupado, como le contó a DW-WORLD, cumpliendo horas extras en su trabajo en el aeropuerto de Stuttgart para poder tomarse los dos días libres que requiere para el viaje a Dortmund donde nuevamente estará en el estadio apoyando a su selección.

En estos 4 años y medio de desplazarse sin descanso junto a la selección alemana May ha conocido tantos lugares como nunca habría hecho en privado.

Su amor por el uniforme nacional le ha llevado a Suiza y Austria (Eurocopa 2008), a Sudáfrica (Mundial 2010), a Eslovaquia, a Chipre, a Gales, a Irlanda, a la República Checa, al Principado de Liechtenstein, a Finlandia, a China, a los Emiratos Árabes Unidos, a Azerbaiyán, a Rusia, a Hungría, a Dinamarca, a Bélgica, a Kazajstán y a Suecia. Eso sin contar las numerosas ciudades de su propio país.

Un reto logístico

Este "súper aficionado", que ha estado en más partidos de la selección alemana que muchos jugadores que la han conformado, tiene que enfrentar cada vez un enorme reto logístico en la planeación de sus viajes futbolísticos.

Por ejemplo coordinar que sus vacaciones y jornadas de asueto coincidan con las fechas en las que se llevan a cabo los juegos, destinar todos sus ahorros a la financiación de su pasión, o prescindir de una relación sentimental pues como le reveló a la publicación DFB Journal: "junto al amor por el fútbol es difícil tener otro".

Pero su entrega a la selección nacional ha sido recompensada con el privilegio de haber sido testigo de 40 victorias alemanas, 133 goles a favor, sólo 44 encajados en contra, 9 empates y únicamente 10 derrotas. Tino May obviamente le trae suerte a Alemania.

Besuchergrupen in der Verbotenen Stadt in Peking

El súper aficionado ha acompañado a la selección germana a países tan lejanos como China.

Pero para él las experiencias también han sido agradables y significativas, por ejemplo el haber podido visitar una familia amiga en un Township en Johannesburgo durante el Mundial de Sudáfrica –donde asistió en total a 30 partidos-, o la inolvidable belleza de Budapest, o la progresiva Astana, capital de Kazajstán.

Un turista común y corriente no tendría la oportunidad de vivir estos sitios de la misma forma que lo hace May, quien además, ya curtido por la experiencia, siempre viaja con un par de días de anticipación a los partidos para conocer mejor la gente y la ciudad donde estos se escenifican prácticamente sin equipaje, apenas una camiseta de la selección, un pantalón, una chaqueta, ropa interior y artículos de aseo.

Pasión para largo

Lo mejor de todo es que la aventura de Tino May, el "súper aficionado" de la selección alemana, apenas está en sus comienzos; el plan de este hombre de 30 años es acompañar a su equipo nacional en el Mundial 2014 y casi con certeza a la Eurocopa del 2016 en Francia.

Lo que sucederá después aún es incierto, pero una cosa si es segura, May –a quien su récord le interesa más bien poco pues como le confesó a DW-WORLD "no me gusta esa atención que mi amor a la selección genera, por eso no soy amigo de las entrevistas"- acumulará para entonces una marca difícil de igualar. Ya hoy ella es única.

Autor: Daniel Martínez

Editor: Enrique López

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