2013: año turbulento para los países emergentes | Economía | DW | 28.12.2013
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Economía

2013: año turbulento para los países emergentes

Primero inversiones millonarias, luego salida de capital y ahora vuelta a la tranquilidad. 2013 fue un año movido para los países emergentes. Pero aún así, el boom continúa.

Sólo se trataba de una nota al margen. Bern Bernanke, director de la Reserva Federal estadounidense (FED), anunciaba ante el Congreso un posible paso atrás en su política monetaria. Al momento, los expertos en finanzas supieron a qué se refería. La FED se echaba atrás en su programa de compra de bonos y, en consecuencia, en Estados Unidos subirían los intereses.

Notas al margen como ésta pueden originar turbulencias en todo el mundo. Sobre todo en los países emergentes. En cuestión de segundos, los inversores retiraron miles de millones en fondos: “Creían que en casa iban a conseguir dividendos tan altos como en países emergentes pero con menos riesgos”, cree Gunnar Strauch, asesor de la financiera VZ Vermögen Zentrum de Düsseldorf.

USA Federal Reserve Vorsitzender Ben Bernanke Fed Wirtschaft Washington

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal.

El flujo de capital provocó una reacción en cadena. Cuando los inversores retiran su dinero, las divisas de países afectados pierden valor al disminuir la demanda. El real brasileño, el rublo ruso o la rupia india cayeron a mitad de año y aún no se han recuperado. Y cuando las divisas pierden valor, las importaciones se encarecen y la inflación sube.

Atrapando capital

“Para los países emergentes, dichas oscilaciones en el flujo de capital son peligrosas”, dice Masataka Fujita, director de Investment Trends en la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo: “Esos países tienen poca influencia en esas oscilaciones repentinas”.

Los bancos emisores de esos países tratan de retener el capital, aumentando los tipos de interés de la deuda pública y atrayendo a inversores con mayores dividendos. Pero también eso tiene competencias. Los intereses hay que pagarlos y la deuda ya nunca será tan barata como antes. Falta dinero en las cajas del estado y no hay inversión en infraestructuras, programas sociales y educación. Al mismo tiempo, los créditos son más caros para las empresas que, por su parte, invierten menos, perjudicando a la economía.

Boom desde la crisis

Invertir en países emergentes está de moda desde 2008. Entonces, la crisis financiera llevó a la economía mundial a la recesión. Los bancos centrales de las naciones industrializadas reaccionaron bajando los tipos de interés. Para los cazadores de dividendos, esos países perdieron atractivo debido a los pobres beneficios. Por eso apuestan por otros países. Por lo menos hasta que los países industrializados vuelvan a conseguir buenos números.

Actualmente, muchos de los inversores que retiraron su capital a mitad de año están de vuelta en países emergentes. Los intereses en el primer mundo no subieron como se esperaba. “La situación se ha tranquilizado pero no del todo”, dice Gunnar Strauch. “A final de año se recuperará el flujo, pero no como antes”. Gunnar está seguro de que los inversores volverán mientras los intereses en el primer mundo sigan bajos. Aunque a finales de diciembre Bernanke anuncie el cambio en su política monetaria, el tipo de interés permanecerá igual. Y mientras siga bajo, los países emergentes seguirán recuperándose.

Pronósticos a la baja del Fondo Monetario

Para Strauch, los países emergentes continuarán creciendo pese a la caída de las monedas y la salida de capitales, aunque “habrá más calma y el crecimiento ya no será tan grande como en la década pasada”.

Durante los años pasados, el Producto Interior Bruto de los países emergentes se quintuplicó. Para el Fondo Monetario Internacional, los pronósticos de los próximos años son buenos, pero no tan grandes. Frente al magro crecimiento del 2% de los países industrializados, los países emergentes crecerán el 5,1 %. Una cifra que, si bien es buena, también es una corrección a la baja. Todo debido a la famosa nota al margen de Bernanke.

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