África: el islamismo en el ojo del huracán | El Mundo | DW | 06.10.2013
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El Mundo

África: el islamismo en el ojo del huracán

Este fin de semana ha transcurrido con una mezcla de expectación optimista, tensa calma y turbulencias en los países africanos donde el islamismo político o armado encuentra oposición diplomática o violenta resistencia.

Este sábado (5.10.2013), el partido islamista En Nahda, que lleva las riendas de Túnez desde 2011 tras haber ganado las primeras elecciones democráticas del país magrebí, llegó a un acuerdo con líderes de la oposición para formar un Gobierno de transición. El objetivo de esta moción es poner coto a la crisis política detonada el pasado 25 de julio por el asesinato del político opositor Mohamed Brahmi. El homicidio fue atribuido a extremistas islámicos y movilizó a un amplio sector de la población que demanda la secularización del Estado.

El plan de transición prevé la elección de un primer ministro independiente antes de que finalice la próxima semana, la creación de un Gobierno tecnocrático en las próximas tres semanas, la retirada de los islamistas y la organización de elecciones anticipadas. Estas perspectivas despiertan esperanza en Túnez, donde comenzó la “Primavera Árabe” hace dos años. Pero en los otros países africanos donde el islamismo político o armado encuentra oposición, este fin de semana transcurrió con una mezcla de ominosa calma y turbulencias.

Pacto entre el Gobierno islamista y opoitores despierta esperanza en Túnez, donde comenzó la “Primavera Árabe”.

Pacto entre el Gobierno islamista y opoitores despierta esperanza en Túnez, donde comenzó la “Primavera Árabe”.

Diplomacia en Túnez, violencia en Egipto

Las tensiones eran de esperarse en Egipto este 6 de octubre. Ya un día antes, las autoridades advirtieron que quien se manifestara contra el Ejército este domingo (6.10.2013) –cuando la institución castrense celebra el cuadragésimo aniversario de un memorable ataque contra las fuerzas israelíes– sería considerado y tratado como un agente de potencias extranjeras hostiles. Así respondía el estamento militar a la convocatoria que hicieron los Hermanos Musulmanes y sus seguidores para protestar contra el derrocamiento de Mursi.

El islamista Mohamed Mursi, primer presidente democráticamente electo en Egipto, fue objeto de un golpe de Estado en julio perpetrado por los militares. Éstos justificaron su actuación alegando que los ciudadanos habían pedido virtualmente la destitución del mandatario por secuestrar el proceso constituyente en nombre de los islamistas y gobernar con talante sectario y autocrático. La lucha por el poder también causa estragos en Libia, donde la clase política post-Gadafi intenta reafirmar su autoridad y restablecer la seguridad del país.

Una imagen tomada durante el atentado contra el centro comercial Westgate de Nairobi, capital de Kenia.

Una imagen tomada durante el atentado contra el centro comercial Westgate de Nairobi, capital de Kenia.

De Libia a Somalia, de Al Qaeda a Al Shabaab

Este 5 de octubre, hombres armados atacaron un puesto militar cerca de la ciudad de Bani Walid, en el sureste de Libia, matando a al menos quince soldados. Otros cinco soldados resultaron heridos en un ataque cuya autoría no ha sido reivindicada, pero que tuvo lugar en uno de los feudos del dictador Muamar Gadafi durante la revolución de 2011 en su contra. Ese mismo día, Estados Unidos lanzó ataques contra prominentes islamistas tanto en Libia como en Somalia, capturando a un agente de Al Qaeda buscado desde 2000.

Abu Anas al-Libi, acusado de hacer explotar las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania en 1998, fue atrapado a plena luz del día en Trípoli. El FBI había ofrecido 3,68 millones de euros a quien le echara el guante. Por otro lado, en una localidad costera de Somalia, una unidad de élite de la Marina estadounidense habría matado a un importante líder del grupo Al Shabaab en reacción a un atentado perpetrado el mes pasado contra un centro comercial en Nairobi, la capital de Kenia.

ERC ( dpa / Reuters )

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