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Economía

¿Y si Grecia se declara insolvente?

Los políticos alemanes no descartan ya una quiebra de Grecia. Pero, ¿qué pasaría si realmente Grecia acaba declarándose insolvente?

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Un escenario que ya no es imposible: una quiebra griega.

Las consecuencias de una insolvencia de Grecia son imprevisibles. Aunque en el pasado ya hubo casos de países que tuvieron que reestructurar su deuda, como Argentina, es la primera vez que la bancarrota amenaza a un miembro de la Unión Monetaria Europa. Una unión en la cual otros países también se encuentran sobreendeudados. Una unión que no sólo ha aprobado ya un paquete de rescate de 110.000 millones de euros para Grecia, sino que pretende llevar adelante otro por una suma similar.

No hay, pues, ningún ejemplo histórico de una quiebra similar. Por ello, el ministro de Hacienda alemán, Wolfgang Schäuble, ha encargado a sus expertos que trabajen en diferentes posibles escenarios para intentar contemplar con mayor claridad hacia dónde puede evolucionar la situación.

Inseguridad en los mercados

Al mismo tiempo, los rumores sobre una posible quiebra hacen aumentar la intranquilidad en los mercados. Y, como si se tratara de una profecía que debe acabar por cumplirse a sí misma, dichos rumores no hacen sino aumentar la probabilidad de quiebra por parte de Grecia. El ministro de Economía alemán, Philip Rösler, se atrevió este fin de semana a no excluir ninguna posibilidad.

La reacción de los mercados fue clara: los índices cedieron en toda Europa, con el alemán DAX retrocediendo incluso por debajo de la marca de los 5.000 puntos por primera vez en dos años. También el euro perdió valor respecto al dólar estadounidense.

"Furia destructora"

Wirtschaft Deutschland DAX

Las bolsas volvieron a caer con fuerza en toda Europa.

"Los políticos alemanes parecen estar en una dinámica de furia destructora, con todos estas declaraciones públicas sobre una posible quiebra o incluso sobre el abandono del euro por parte de Grecia", explica Marc Oswald, estratega de mercados de Monument Securities en Londres, quien añade: "nadie puede reprochar a los mercados que ahora intenten correr hacia los refugios y colocarse el casco de acero en la cabeza".

Buscando una protección que los inversionistas necesitarían en caso de quiebra, ya que perderían parte del dinero prestado a Grecia. Los países de la zona euro han prestado miles de millones a Grecia o han aportado garantías sobre créditos. Si ese dinero no es devuelto, las deudas de dichos países aumentarían en proporción, explica Stefan Homburg, director del Instituto de Ciencias Económicas de la Universidad de Hannover. Si Grecia no es capaz de afrontar sus compromisos, "la deuda alemana aumentará y, con ella, la solvencia del país se verá amenazada".

Intereses más altos para todos

Si eso sucede, Alemania debería abonar intereses más elevados por las nuevas deudas que asuma. Lo cual, en sí, no sería dramático para Alemania, pero sí para países ya castigados por la crisis de deuda como Portugal, Irlanda, Italia y España. En ese caso, habría que esperar dos reacciones probables por parte de los mercados: la disposición a prestar dinero a los países débiles de la eurozona se debilitaría todavía más, mientras que se intensificaría la acción de los especuladores contra determinados países bajo el lema: si Grecia ha quebrado, que pase el siguiente. Una reacción en cadena que constituiría un auténtico "efecto dominó".

Bancos en peligro

Deutsch-polnischer Wirtschaftsgipfel in Warschau 2011

El ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, no excluyó una insolvencia ordenada de Grecia.

También muchos bancos podrían verse en peligro a raíz de una insolvencia griega. Aunque muchos institutos ya vendieron en los últimos meses sus bonos griegos al Banco Central Europeo (BCE), numerosos bancos no superarían sin consecuencias una reestructuración de la deuda helena. Así parecen contemplarlo los propios inversionistas, dado que en los últimos días las acciones de los bancos en Alemania y Francia sufrieron fuertes pérdidas. Si los Estados acaban rescatando a dichas entidades financieras con el dinero de los contribuyentes, ese dinero deberá salir del recorte de determinadas partidas o bien asumiendo nueva deuda pública.

Finalmente, el euro podría verse presionado, dado que el propio BCE posee ahora una enorme montaña de títulos de deuda pública griega. Una insolvencia significaría una pérdida de valor de dichos títulos que afectaría al curso de la moneda única.

Presión sobre Atenas

Lo que está claro es que el actual debate sobre una posible quiebra de Grecia tiene como objetivo aumentar la presión sobre el gobierno de Atenas, que debe ahorrar todavía más y al mismo tiempo aumentar los ingresos. Si no es así, los países de la zona euro, el BCE y el Fondo Monetario Internacional se negarán a abonar el próximo tramo del paquete de rescate.

Sin embargo, es improbable que el país sea realmente capaz de salir de la crisis. La recesión en Grecia es más fuerte de lo que se pensaba hasta ahora. El ministro de Hacienda, Evangelos Venizelos, afirmó el sabado que la economía griega caerá este año más del 5%.

Es posible, pues, que pronto vuelva a discutirse sobre la creación de los denominados eurobonos, es decir, la emisión de deuda conjunta por parte de los países de la eurozona. Los riesgos de los eurobonos, cuando menos, son menores que las consecuencias de una insolvencia griega.

Autor: Andreas Becker / Emili Vinagre
Editor: Pablo Kummetz

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