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Economía

Wolff: Todavía quedan años de crisis en la UE

La cumbre de la UE busca un camino para salir de la crisis en Europa. ¿Ahorrar o invertir? Ésa es la pregunta clave porque ambas cosas son necesarias, aclara el economista Guntram Wollf, del Think Tank Bruegel.

Deutsche Welle: Los alemanes redujeron sus perspectivas de crecimiento. La economía tiembla en Europa. ¿Cuál sería en su opinión la mejor política económica para la Unión Europea?

Guntram Wolff: Las cifras de crecimiento se debilitaron. Sobre todo en Alemania, que debería ser la locomotora de Europa. Solo crece tímidamente y no puede tirar del resto de Europa. Creo que una buena política económica empezaría impulsando el crecimiento alemán. Alemania tiene que crecer más y ese crecimiento ha de salir del interior. Ya tiene una balanza comercial positiva con un superávit equivalente al 7% del PIB, muchas exportaciones y relativamente pocas importaciones. Pero se debería trabajar en aumentar la demanda e impulsar el crecimiento del país. Además, sería necesario solucionar la miseria de los demás países de Europa. Para eso necesitamos grandes reformas estructurales en otros países. En algunos ya se han realizado con éxito. Por ejemplo, en España. Sin embargo, las reformas no son suficientes. Sin el aumento de la demanda externa, no lograrían los objetivos deseados a corto plazo.

Los alemanes quieren ahorrar y los franceses invertir. ¿Qué sería lo adecuado?

Guntram Wolff, experto en política económica y monetaria europea.

Guntram Wolff, experto en política económica y monetaria europea.

Económicamente está claro que no tiene sentido ahorrar en un momento en el que los intereses están a cero. Se debería invertir recurriendo a los mercados de capitales y sería adecuado que el Gobierno alemán se endeudase para invertir en proyectos sensatos. El problema del proceso político es que los recursos extras no siempre se utilizan para invertir, sino en proyectos políticos menos productivos. Se debería trabajar sistemáticamente en que esos ingresos extras no se destinen a conseguir una renta más alta sino que se inviertan en el futuro.

¿Quiere decir que opta por la vía francesa?

Se podría criticar a la vía francesa porque no se enfrentan lo suficiente a sus problemas. Creo que los franceses tienen razón en que Alemania debería invertir más. Pero no tienen razón en su discreta política económica. En los dos últimos años se hicieron muy pocas reformas en Francia. Las empresas francesas sufren claramente de altos costes laborales y fiscales y de un estado muy intervencionista. Francia tiene que trabajar intensamente en todos estos temas.

El presidente Francois Hollande criticó el poco crecimiento y poca claridad en las inversiones y los planes de ahorro de la UE. Eso hizo titubear a los mercados financieros. ¿Cómo calificaría la situación?

Los mercados financieros se pusieron nerviosos con lo que pasa en Europa. Los mercados de acciones son volátiles y, visto desde fuera, deberíamos preguntarnos hasta cuándo funcionará este proyecto como un proyecto común con tantas diferencias de opinión. Creo que podemos mejorar la cooperación y actuar con más seguridad para tener más credibilidad en los mercados financieros.

Los franceses esperan un 4,3% de déficit en sus presupuestos superando la barrera del 3% permitida por la UE y arriesgándose a sanciones desde Bruselas. ¿Cómo podrían evitarlas?

Por una parte, podrán evitarlas con otra política económica. Es decir, con más reformas estructurales. Por otra parte, modificando los presupuestos. Creo que no se permitirá que no modifiquen el déficit con respecto al ejercicio anterior.

La cumbre de la UE en Bruselas incluye las cuestiones económicas en su agenda. ¿Qué resultados espera?

Creo que no habrá muchos. Las diferencias de opinión son grandes y todavía no hay tanta presión. En los últimos años, vimos como las decisiones más importantes en política económica se tomaban cuando ya estábamos entre la espada y la pared. Todavía no hemos llegado a ese punto.

¿Cómo se podría solucionar el conflicto entre Alemania y Francia?

Se podría solucionar. Se necesita buena voluntad y un cambio de posición por ambas partes. Tanto Alemania como Francia necesitan un cambio en la política económica. Al final, se trata de voluntad política y de convencer al pueblo. Tanto en Francia como en Alemania, los ciudadanos tienen su propia versión de los problemas. En ambos países hay que trabajar con la opinión pública y explicar que una unión monetaria requiere actuar conjuntamente y que no se puede estar señalando al otro con el dedo.

¿Cuánto durará la crisis?

Ya lo veremos. Creo que todavía tenemos unos años de crisis ante nosotros.

¿Se mantendrá la unión monetaria?

Una pregunta difícil. Depende de las decisiones que se tomen.

Guntram Wolff es desde junio de 2013 director del Think Tank Bruegel en Bruselas. Estudió economía y enseña en varias universidades demás de haber trabajado para la Comisión. Wolff es especialista en política económica y monetaria de la Unión Europea.

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