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La prensa opina

Violencia xenófoba en Sudáfrica

La violencia que sacude a Sudáfrica y ha cobrado ya numerosas víctimas entre inmigrantes de países vecinos, ha vuelto a poner al país en el primer plano de la atención internacional.

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Una turba causa terror en las afueras de Johannesburgo.

Tages-Anzeiger, de Zúrich: “Lo dice el propio Nelson Mandela: lo que ocurre por estos días en los townships de Johannesburgo es indigno de esa nación. Sudáfrica es el país que superó el apartheid sin una guerra civil y que impresionó al mundo con su capacidad de perdonar. Ahora, en los townships de Sudáfrica, desde hace días se persigue y asesina a inmigrantes de países africanos vecinos. (...) Si la Sudáfrica de Mandela era un ejemplo para el mundo, la de Mbeki se convierte en una advertencia: no basta con proclamar hermosos valores democráticos. Quien quiera defenderlos, debe hablar abiertamente de los problemas y buscar soluciones pragmáticas. Quien ignora el potencial explosivo que alberga la política de inmigración, provoca un estallido”.

Ribetes de guerrilla urbana

La Repubblica, de Roma: “Esta revuelta tiene lugar en la nueva Sudáfrica, que se prepara para ser anfitriona del Mundial de Fútbol en 2010; una revuelta en un país que representa para muchos la tierra prometida y que ha atraído a tres millones de inmigrantes regulares, y otros tantos ilegales. Como todas las revueltas alimentadas por el hambre y la ira acumulada durante años, también ésta desborda ahora una espantosa violencia. Entre los muertos y heridos hay hombres y mujeres que han sido quemados, masacrados con ladrillos o mutilados con machetes, mientras la revuelta ha adquirido las dimensiones y asumido las técnicas de una guerrilla urbana”.

Los chivos expiatorios

Corriere della Sera, de Milán: “Los extranjeros son acusados de usurpar negocios y puestos de trabajo. Son utilizados como chivos expiatorios y pagan las consecuencias de la crisis económica y social sudafricana. El desempleo se eleva al 30%, el costo de la vida ha alcanzado entretanto alturas siderales, no se consiguen viviendas. Además, la delincuencia se ha multiplicado en forma exponencial y la brecha entre ricos y pobres es abismal. Ante este trasfondo, los robos y violaciones, que permanecen impunes, están a la orden del día, sobre todo en Johannesburgo.”

El precio de no haber actuado

Tagesspiegel, de Berlín: “Más de una docena de personas han sido ya asesinadas en Sudáfrica desde el inicio de los sangrientos pogromos contra inmigrantes negros. (...) Cada vez se vuelve más evidente que el sueño de una Sudáfrica igualitaria se ha disipado ante el trasfondo del desempleo y la violencia. Ahora se pagan las consecuencias de que el presidente Mbeki y su partido, el CNA, hayan ignorado durante años el derrumbe de Zimbabue y no hayan hecho nada para frenar la ola de inmigrante, adoptando una línea más firme frente a Harare."