1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Alemania

Venezuela: políticos alemanes recomiendan “talante conciliador”

Un día después de los comicios legislativos realizados en Venezuela, la clase política alemana le recomienda a los oficialistas y opositores del país caribeño que dialoguen constructivamente y eviten los juegos de poder.

Este lunes (7.12.2015), Bruselas describió los resultados de los comicios legislativos venezolanos como “un voto por el cambio”, aludiendo al respaldo mayoritario obtenido por los opositores antichavistas en las urnas y al evidente fin de la hegemonía parlamentaria del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, dijo confiar en que el proceso electoral concluiría como transcurrió este 6 de diciembre: pacíficamente.

El Gobierno alemán prefirió posponer sus declaraciones al respecto. Cuando se hizo público el comunicado de Mogherini, el recuento de los votos no había terminado y la máxima autoridad electoral venezolana aún no había ofrecido los resultados oficiales definitivos de la contienda por la Asamblea Nacional. Hasta el momento sólo se sabía que los adversarios del presidente Nicolás Maduro se habían asegurado una mayoría simple. Berlín se limitó a recomendar que el Gobierno de Caracas y la oposición local dialogaran constructivamente.

Wolfgang Gehrcke, vicepresidente de la fracción parlamentaria del partido alemán La Izquierda.

Wolfgang Gehrcke, vicepresidente de la fracción parlamentaria del partido alemán La Izquierda.

Talante conciliador

Palabras más, palabras menos, esa parece ser la sugerencia de rigor entre los políticos germanos. “Sólo queda esperar que los logros del chavismo en el ámbito social venezolano no sean desmantelados de la noche a la mañana. Maduro tendrá que negociar para proteger ese legado. Cuando uno pierde en las urnas como ha perdido Maduro, es uno el que debe acercarse al ganador con la mano extendida y con talante conciliador”, señala el vicepresidente de la fracción parlamentaria de La Izquierda alemana, Wolfgang Gehrcke, en entrevista con DW.

“Aunque lamentamos los resultados de los comicios venezolanos, reconocemos que ellos expresan la voluntad de la gran mayoría de sus ciudadanos y que constituyen una crítica al trabajo de Maduro como presidente. Personalmente, a mí lo que me queda claro es que no es fácil sustituir a una personalidad como Hugo Chávez”, comenta Gehrcke, cuyo partido consolidó sus nexos con el chavismo en los encuentros anuales del Foro de São Paulo. El diputado del Bundestag subraya que lo que ocurre en Venezuela y Argentina no lo deja indiferente.

Evitar los juegos de poder

“Sumadas a las elecciones presidenciales argentinas, las parlamentarias venezolanas nos inquietan porque apuntan a la posibilidad de que la izquierda esté perdiendo terreno en América Latina; está por verse qué tan fuerte es esa tendencia y si termina afectando al Gobierno de Dilma Rousseff en Brasil”, dice Gehrcke. Para Klaus Barthel, diputado del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y presidente del Grupo Parlamentario Alemán-Sudamericano en el Bundestag, los resultados de las votaciones en Venezuela eran predecibles.

“Creo que, para la mayoría de los venezolanos, no hubo sorpresa alguna. Ahora lo importante es que todos los actores políticos del país acepten los resultados, como el presidente Maduro dijo que haría”, advierte el parlamentario alemán, celebrando que en la nación caribeña no se hayan consumado escenarios de violencia política generalizada. “Ojalá que las fuerzas políticas se acerquen las unas a las otras con miras a buscar conjuntamente soluciones para los graves problemas del país”, acota Barthel.

“Y es que, ahora, dada la nueva constelación en la Asamblea Nacional venezolana, nadie puede rehuir esa responsabilidad. Lo que menos necesitan los venezolanos en este instante es que se incurra en juegos de poder o mociones para destituir al presidente Maduro, por ejemplo”, enfatiza Barthel.