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Así es Alemania

Unión civil: a diez años, aún hay mucho por hacer

Hace diez años, el 1º de agosto de 2001, se concretaba la unión civil para parejas del mismo sexo en Alemania, con su respectiva inscripción en el registro civil. ¿Qué ha cambiado desde entonces y qué queda por hacer?

Se cumplen 10 años de la unión civil para homosexuales en Alemania.

Se cumplen 10 años de la unión civil para homosexuales en Alemania.

En realidad, Wolfgang y Werner Duysen querían ser los primeros en darse el sí ante un registro civil alemán, y les hubiera gustado hacerlo el mismo 1º de agosto de 2001, día en que entró en vigor la ley de registro de unión civil. Pero tuvieron que

Los Duysen celebraron los 10 años de su unión en la alcaldía de Berlín.

Los Duysen celebraron los 10 años de su unión en la alcaldía de Berlín.

esperar algunos días, ya que el registro civil de su ciudad, Pinneberg, en el Estado de Schleswig-Hosltein, en el norte de Alemania, aún no disponía del programa de computación necesario para ese trámite.

La pareja pudo legalizar su unión dos semanas después, el 13 de agosto. De traje y con una rosa en el ojal, los dos se dirigieron hacia la oficina del registro civil. “Estábamos muy nerviosos, pero más nerviosa estaba la funcionaria del registro civil. Era su primera unión civil y no se le permitía pronunciar la palabra ‘matrimonio', pero se equivocó durante la ceremonia. Fue muy gracioso”, recuerda Wolfgang Duysen.

“Prueba del buen funcionamiento de la democracia”

Para el décimo aniversario de la unión civil, , Werner y Wolfgang fueron invitados por la Asociación alemana de Lesbianas y Gays (LSVD) este fin de semana, del 30 al 31 de julio, a una celebración en la alcaldía de Berlín. Allí se dieron cita activistas y parejas que ya luchaban por los derechos de gays y lesbianas en los años 80. Manfred Brun, por ejemplo, asesor jurídico de la LSVD, que, antes de jubilarse, era fiscal en el Tribunal de Karlsruhe y uno de los que, ya en los años 80, exigía que se aprobara el matrimonio entre homosexuales.

En aquella época nadie podía imaginarse que eso sería una realidad quince años después. “Claro que siempre luchamos por lograrlo, pero nunca creímos que se iba a concretar tan pronto. Que las minorías tengan la posibilidad de organizar mayorías y de conquistar su lugar en la sociedad, es, en mi opinión, una prueba del buen funcionamiento de nuestra democracia”, subraya Manfred Brun.

Demandas ante el Tribunal Constitucional alemán

En Alemania, los conservadores y la Iglesia Católica trataron durante esos años por todos los medios de impedir que se concretara la legalización de la unión civil para parejas del mismo sexo aduciendo que representaba el fin de la familia tradicional, y hasta que contravenía la Constitución, ya que ésta prevé una protección especial para el matrimonio y la familia.

Manfred Bruns, asesor jurídico de la Asociación de Lesbianas y Gays de Alemania.

Manfred Bruns, asesor jurídico de la Asociación de Lesbianas y Gays de Alemania.

Algunos Estados alemanes, gobernados por la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU), presentaron demanda contra la ley ante el Tribunal Constitucional alemán, pero sin éxito. Y la coalición formada por el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes tampoco pudo ponerse de acuerdo durante largo tiempo sobre el alcance de la igualdad en cuanto a la unión civil de parejas homosexuales.

De todo eso surgió una ley que, si bien posibilitaba a las parejas del mismo género unirse ante el registro civil, no les otorgaba las mismas ventajas de las que gozaban las parejas heterosexuales. Por ejemplo: las parejas de gays y lesbianas no se beneficiaban de las desgravaciones impositivas que les tocaba a los matrimonios tradicionales. Tampoco podían adoptar hijos, y, en caso de la muerte de uno de los cónyuges, no percibían pensiones. Por eso, la ley fue una gran desilusión para muchos activistas. También Wolfgang y Werner Duysen esperaban más avances en cuanto a sus derechos. Pero, a pesar de todo, se decidieron a dar el paso y unirse legalmente. “Pensamos que si nadie se decidía a hacerlo, entonces iban a alegar que no había necesidad de una ley semejante”, señala Wolfgang Duysen.

Y para ellos ellos, dicen, que hubieran querido casarse ya en los años 80, sí la había. Durante unas de sus primeras vacaciones, en Venecia en 1972, se tomaron una foto en la Plaza San Marcos, bromeando con que esa era su foto de casamiento. Y lo que soñaban se concretó 30 años después.

Luchar contra los prejuicios

Wolfgang y Werner Duysen en 1972, en la Plaza San Marcos: ''foto de matrimonio''.

Wolfgang y Werner Duysen en 1972, en la Plaza San Marcos: ''foto de matrimonio''.

“Cuando Wolfgang me llamaba por teléfono a la oficina, tenía que llamarlo ‘Sabine'”, relata Werner Duysen. Entretanto, unas 23.000 parejas del mismo sexo se han dado el sí oficialmente en Alemania. Pero la ley de Unión Civil de 2001 también fue muy debatida entre activistas de derechos gay, ya que los matrimonios homosexuales tienen desventajas con respecto a las uniones tradicionales, dice Duysen.

Las parejas de gays y lesbianas no se dan por satisfechas con estas limitaciones. En 2009, los Duysen presentaron demanda ante el Tribunal Constitucional alemán por la igualdad de derechos en cuanto a la pensión por supervivencia, y otras parejas lograron, a través de dictámenes judiciales, que se acabara con muchas de las desventajas legales de la unión civil con respecto al matrimonio tradicional.

Por ahora, todavía las parejas homosexuales siguen en desventaja en cuanto a dos aspectos centrales: a las parejas homosexuales no se les permite adoptar hijos, y siguen pagando más impuestos que las parejas heterosexuales. Wolfgang y Werner ya demandaron también a las autoridades fiscales ante el Tribunal de Finanzas de Schleswig-Holstein. “No se puede discriminar a alguien sólo porque no encaja con lo conveniente. Debemos lograr la igualdad y no cejaremos hasta conseguirla. Lucharemos hasta el final”, dice la pareja.

Autor: Matthias Bölinger/ Cristina Papaleo
Editor: Pablo Kummetz

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