UNCTAD busca soluciones a desequilibrios de la globalización | Política | DW | 19.04.2008
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Política

UNCTAD busca soluciones a desequilibrios de la globalización

En la XII Conferencia de la UNCTAD se buscan medios para enfrentar los desequilibrios de la globalización y limitar el impacto de la crisis financiera internacional y del alza de los precios de los alimentos.

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Contenedores en el puerto de Hamburgo.

Entre los principales objetivos de Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que tendrá lugar en Accra, Ghana del 20 al 25 de abril, se encuentra asegurar que los beneficios de la denominada "globalización de segunda generación" alcancen a todos las naciones en desarrollo y a los sectores más pobres.

Pero esta meta central se verá atravesada por la incertidumbre acerca de las consecuencias que traerá a la economía mundial, y especialmente a los países en desarrollo, la crisis del mercado de hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos.

Los beneficios de la globalización no han llegado a todos y la UNCTAD se propone debatir una vez más sobre medidas efectivas para impulsar el crecimiento de los países en desarrollo y combatir los desequilibrios generados por el sistema financiero y comercial mundial.

Lula abre la conferencia

El discurso de apertura estará a cargo del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien abordará el tema central de la cumbre, dedicada a debatir "Oportunidades y desafíos de la globalización para el desarrollo", y destacará la importancia de la UNCTAD, cuestionada actualmente por algunos sectores.

"Los países desarrollados tienden a considerar que la UNCTAD debería tener un papel más práctico de suministro de asistencia técnica en algunas áreas específicas, y los países en desarrollo creen que la organización debe ser también un foro de reflexión sobre desarrollo, para examinar las grandes cuestiones de economía internacional desde la perspectiva de una nación en desarrollo", dijo el director del Departamento Económico del Ministerio brasileño de Relaciones Exteriores, Carlos Marcio Consendey.

El organismo aspira a mejorar la coherencia en la formulación de políticas globales para el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza mediante un sistema de comercio multilateral que permita un acceso a los mercados agrícolas. Por eso el debate sobre cómo estimular el avance de las negociaciones de la Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial ocupará un rol central en la conferencia.

En ese sentido, se intentará buscar cómo aprovechar el auge de los precios de las "commodities" (productos primarios o a granel) para impulsar el desarrollo sustentable, y cómo impulsarlo mediante el aprovechamiento de los crecientes flujos de inversiones hacia los países en desarrollo.

Una expansión sin precedentes

La economía mundial experimentó una expansión sin precedentes en los últimos cinco años, durante los cuales muchos países en desarrollo alcanzaron tasas de crecimiento de entre 5 y 6 por ciento, en el marco de la explosión de la demanda y los precios de los productos básicos. La población en extrema pobreza disminuyó desde casi un 25 por ciento a un 19 por ciento.

Asimismo, las exportaciones de las naciones en desarrollo prácticamente se triplicaron entre 1996 y 2006, mientras que las de los países del G-7 sólo mejoraron un 75 por ciento. La participación del comercio Sur-Sur creció en tanto del 11 al 15 por ciento entre 1995 y 2005.

Sin embargo, los países menos adelantados aún no han podido aprovechar este entorno y las tasas de crecimiento per capita en África y América Latina equivalieron sólo a la mitad de las registradas en Asia.

Además, muchos países mantuvieron su alta dependencia de la exportación de productos básicos con bajo valor agregado, al tiempo que la desigualdad creció tanto dentro de los países como entre ellos.

Frente a este panorama, el ministro de Economía argentino, Martín Lousteau, instó en un panel organizado por Naciones Unidas en Buenos Aires a adaptar las singularidades de cada país y converger hacia un cauce normal de desarrollo.

“Las recetas para el desarrollo están y nosotros las tenemos que aprovechar", dijo Lousteau, quien también llamó a "repensar" los roles de los organismos multilaterales porque se necesita "una instancia de decisión multilateral donde las soluciones puntuales que cada uno de estos países puedan encontrar no afecten el balance global".