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Ciencia y Ecología

Un pañuelo que reconoce cada virus

Un “pañuelo inteligente”, que con la coloración que adquiere delata si el virus es digno de preocupación, está cerca. El Instituto Fraunhofer para Tecnología Biomédica de Potsdam tiene ya su patente.

Bildmontage Fraunhofer Institut will die Technik für ein Labor im Taschentuch entwickeln. Schnäuzt man hinein sollen Biosensoren Infektionen erkennen und Alarm schlagen. DW-Grafik: Peter Steinmetz

Pequeñísimos biosensores harían de un simple pañuelo un laboratorio de bolsillo

En el registro alemán de patentes está inscrito ya un pañuelo desechable con el que –al limpiarse la nariz- se puede detectar si se tiene un virus común o algo para consultar al médico; su creador es el Instituto Frauhofer para Técnología Biomédica de Potsdam. El pañuelo inteligente, sin embargo, todavía no existe. El equipo de Frank F. Bier, director de la sección para Bioanalítica molecular y Bioelectrónica, promete desarrollarlo hasta el año 2011.

Lo que se propone Bier –originalmente físico y matemático, nacido en la ciudad de Würzburg- es que el color que adquiera el pañuelo al ser utilizado, sea una señal fidedigna. Para ello pretende “equipar” esos trocitos de papel con biosensores que detecten de qué tipo de agente patógeno se trata.

¿Biosensores?

Los biosensores simulan las características superficiales de los agentes patógenos para identificarlos. Si existe contagio, el sistema inmunológico del cuerpo humano genera anticuerpos para combatir el virus; éstos adquieren una estructura específica según el agente patógeno del que se trate. En el laboratorio las simulaciones de los agentes patógenos se colocan sobre pequeñas placas de vidrio; en una superficie de un centímetro cuadrado caben varios cientos de ellos.

Epotest in einem Labor

Objetivo: reducir al mínimo el tamaño de un laboratorio

Laboratorio en el bolsillo

En un futuro muy cercano estos sensores serán cada vez más minúsculo, de tal manera que podrán ser colocados en fibras y luego utilizados –como las pruebas hormonales, por ejemplo- en las consultas médicas. La visión del equipo en torno a Bier, especialista en nanotecnología, es que mientras el paciente esté conversando con el médico, una gota de sangre extraída de su dedo pueda bastar para diagnosticar lo que tiene. Esto resultaría más rápido, efectivo e incluso más barato que el mismo procedimiento en el laboratorio.

La sección que dirige Bier forma parte de un red de institutos alemanes altamente especializados, como el Instituto Fraunhofer para Polímeros, el Instituo Max Planck para Investigación de Coloides y Superficies y el Instituto de Microsensórica de Teltow. Uno de los objetivos de esta red patrocinada hasta el año 2014 por el gobierno alemán y la industria de la tecnología médica –con un presupuesto que oscila entre los diez y los catoce millones de euros- es, en general, llegar al laboratorio médico en formato de pañuelo.

Autora: Mirra Banchón

Editora: Emilia Rojas

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