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El Mundo

UE condena infierno en Pakistán

El ataque suicida con un camión bomba que dejó al menos 53 personas muertas en el Hotel Marriott de la capital de Pakistán ha despertado el repudio internacional. La Unión Europea extendió su apoyo a Pakistán.

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El hotel quedó reducido a escombros.

El ataque suicida que cobró la vida de por lo menos 53 personas tiene las características de una operación de la red Al Qaeda según funcionarios de la inteligencia pakistaní.

Bombenanschlag in Islamabad Pakistan

El ataque redujo al Hotel Marriott de Islamabad a un infierno. Entre las víctimas mortales se encuentran el embajador checo, un estadounidense y un alemán. La devastadora explosión dejó al menos 271 heridos, según funcionarios de alto rango del Gobierno.

La seguridad interna en Pakistán, un país con armas nucleares y que es una pieza vital en la lucha contra al Qaeda y otros grupos militantes islámicos, se ha deteriorado en tasas alarmantes en los últimos dos años.

Hay indicios de que el ataque con un camión bomba fue realizado por al Qaeda o una filial, según funcionarios de inteligencia estadounidenses y pakistaníes, quienes destacaron las similitudes con un ataque con coche bomba contra la oficina de la Agencia de Investigación Federal en la ciudad de Lahore, al este del país, en el que murieron 20 personas en marzo.

Condolencias europeas

La Unión Europea (UE) se mostró consternada ante el "nuevo y terrible". "En estos momentos difíciles", la presidencia francesa de turno de la UE envió un "mensaje de solidaridad a las autoridades paquistaníes" y subrayó que se mantiene "más que nunca" a su lado "en el combate contra el terrorismo".

En un comunicado, la Unión trasladó "todas sus condolencias a las familias de las víctimas y a sus allegados".

Bomben-Anschlag in Pakistan (Hotel Marriott)

El Marriott de Islamabad era frecuentado por muchos diplom�cos.

Por su parte la jefa de gobierno de Alemania, Angela Merkel, condenó el atentado suicida que causó la muerte de 53 personas en la capital paquistaní de Islamabad, que calificó de "brutal e inhumano".

"La lucha contra el terrorismo internacional continúa siendo una prioridad alta para los países afectados como Pakistán y para la comunidad internacional", sostuvo Merkel en un comunicado emitido en Berlín.

"Alemania seguirá brindando apoyo a su socio Pakistán en los esfuerzos en pos de la estabilidad y la prosperidad", agrega.

El ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, recalcó en un mensaje de condolencia a su par paquistaní la necesidad de hacer todo lo posible para "debilitar el apoyo a los terroristas".

Según información de diplomáticos alemanes, siete ciudadanos alemanes resultaron heridos en la explosión que tuvo lugar ayer frente a un hotel céntrico de Islamabad.

Pakistán desquiciado

El Gobierno civil liderado por el primer ministro Yousaf Raza Gilani, luego de casi nueve años de mandato del ex jefe del Ejército Pervez Musharraf, se enfrenta a una creciente insurgencia de militantes y a una economía al borde del colapso.

"Ellos quieren desestabilizar el país. Ellos quieren desestabilizar la democracia. Quieren destruir al país económicamente", aseveró Gilani a periodistas el domingo.

Gilani también confirmó la muerte del embajador checo.

Funcionarios de hospitales dijeron que unos 20 extranjeros resultaron heridos. La mayoría fue dada de alta.

Präsidentenwahl in Pakistan - Zardari pixel

Asif Ali Zardari condena el cobarde asalto.

El ataque se produjo horas después de que el presidente Asif Ali Zardari, viudo de la asesinada ex primer ministra Benazir Bhutto, ofreciera su primer discurso al Parlamento ubicado a varios cientos de metros al este del hotel, en el que dijo que el terrorismo debía ser erradicado.

El custodiado hotel, parte de una cadena con sede en Estados Unidos y popular entre extranjeros, diplomáticos y pakistaníes ricos, estaba envuelto por las llamas horas después de la explosión.

Zardari se dirigió a la nación en un discurso televisado en el que calificó de cobardía el asalto.

"Hay una epidemia, un cáncer en Pakistán que vamos a extirparlo", dijo. "No nos asustan esos cobardes", añadió.

El Ejército de Pakistán se encuentra en medio de una ofensiva en contra de Al Qaeda y combatientes talibanes en la región de Bajaur, en la frontera con Afganistán, mientras que Estados Unidos ha intensificado sus asaltos en el lado pakistaní, enfureciendo a los residentes locales.

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