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El Mundo

Turquía: periodistas extranjeros bajo presión

El presidente del Parlamento Europeo y Reporteros sin Fronteras condenan cómo Turquía trata a los periodistas extranjeros. A muchos se les prohíbe entrar al país, algunos incluso son arrestados.

Cada vez más medios extranjeros se preguntan si el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, no solo censura a periodistas turcos, sino si también intenta controlar a los representantes de la prensa internacional. Últimamente, se les ha prohibido a varios comunicadores de diferentes países ingresar a Turquía. En algunos casos incluso han sido detenidos a raíz de su labor periodística.

Políticos critican la forma en que Turquía trata a los representantes de los medios de comunicación extranjeros y se muestran preocupados ante la posible existencia de una “lista negra” con nombres de reporteros indeseados.

“En una democracia no debería haber listas con nombres de periodistas”, dijo el presidente el Parlamento Europeo, Martin Schulz, al diario Bild.

Expulsados y arrestados

El fotoperiodista Giorgos Moutafis publica reportajes sobre refugiados en diferentes medios europeos. El sábado pasado viajó a Turquía para realizar un nuevo reportaje por encargo de Bild. No obstante, en el aeropuerto de Estambul se le prohibió ingresar al país con la justificación de que su nombre aparecía en una lista.

Volker Schwenk, corresponsal de la cadena alemana ARD, tuvo una experiencia similar. A mediados de abril intentó entrar al país proveniente de la ofician de la ARD en El Cairo. Planeaba entrevistar a refugiados sirios en la región fronteriza con Siria. Sin embargo, al llegar al aeropuerto de Estambul fue retenido durante horas antes de que se le obligara regresar a Egipto. Angela Merkel, la canciller alemana, se mostró preocupada al respecto.

“Los periodistas están bajo presión”

Asimismo, la semana pasada fue arrestada la periodista holandesa Ebru Umar, que actualmente vive y trabaja en la ciudad turca de Kusadasi. Si bien ha sido liberada entretanto, sigue bajo “arraigo nacional”. No puede abandonar el país y debe reportarse regularmente con la Policía.

Umar había criticado a Erdogan en el periódico holandés Metro. Aún no está claro qué fallo emitirán las autoridades turcas en su caso.

Reporteros sin Fronteras sigue con atención la situación de la libertad de prensa en Turquía. La portavoz de la ONG Ulrike Gruska dijo a DW que en ese país los periodistas trabajan bajo fuerte presión. “Una nube amenazante pende sobre los periodistas: quien escribe algo en contra de Erdogan, puede enfrentar una demanda”.

Según la portavoz, desde mediados del año pasado, ha empeorado la situación para los periodistas extranjeros. En aquel entonces se reavivó el conflicto en las regiones kurdas, y varios periodistas que querían informar sobre los combates fueron expulsados del país sin razón.

Un Gobierno nervioso

“Observamos un creciente nerviosismo en el Gobierno turco que en parte ha llevado a este tipo de reacciones”, señala Gruska. La organización no tiene pruebas de la existencia de una “lista negra” con nombres de periodistas, pero está indagando el asunto.

“Si un país que dice ser democrático y busca adherirse a la Unión Europea realmente posee listas de personas que no pueden ingresar porque son críticos con el Gobierno, entonces contradice todos los valores que representamos”, agrega.

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