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Economía

Trump contra las importaciones

No al libre comercio, aranceles, impuestos de importación: Donald Trump tiene muchos planes para mejorar la economía estadounidense. También tiene en la mira los impuestos a empresas. ¿Quién se beneficiaría realmente?

Según los nuevos planes de los republicanos, los impuestos a empresas se reducirán del 35% al 20%. Además, a todos los productos vendidos en EE.UU. se les impondrá un gravamen independientemente de dónde procedan. Otra nueva medida es el Border Tax Adjustment o ajuste Fiscal Fronterizo: no se gravarán las ganacias, pero sí el cash flow o flujo de efectivo.  Las ganancias que las empresas estadounidenses realicen en el extranjero no deberán tributarse más. Las empresas podrán declarar como gastos tanto los salarios como las inversiones de capital y los pagos por anticipo realizados en Estados Unidos. Sin embargo, no podrán hacer lo mismo con los costos de importaciones. De los bienes producidos en EE.UU. solo se gravarán las ganancias y en las importaciones, el volumen de ventas. Esto sería comparable, según los analistas del Deutsche Bank (DB) Research, a la imposición de un tributo del 20% a la venta de artículos importados. Las empresas que producen en Estados Unidos serían más competitivas , ya que los importadores deben gravar sus ganancias también en sus países de origen.

¿Qué sucederá con el dólar?

Las nuevas medidas fiscales afectarían probablemente al dólar. Los expertos del DB Research calculan que debido a los cambios de precios de importaciones y exportaciones, el dólar se revalorizaría y, bajo ciertas circunstancias, las ventajas competitivas de las empresas estadounidenses volverían a desvanecerse.

Además, los analistas advierten que en la primera década, el Gobierno sufrirá pérdidas de ingresos de alrededor del 6% del PIB actual.

Supermercado de juguetes en Estados Unidos.

Los artículos producidos en Estados Unidos serán más competitivos.

¿Y en Alemania?

Alrededor del 10% de las exportaciones de Alemania va a parar a Estados Unidos: automóviles (el 15%), aviones y máquinas (15%), y casi el 12% en productos farmacéuticos. Ya que los productos estadounidenses serán más competitivos tras el nuevo impuesto de importación, en los próximos tres años, las importaciones reales se reducirán en un 4% y las exportaciones aumentarán en un 7%. Es el resultado arrojado por el modelo de cálculo del Banco Central de Estados Unidos. Así, el déficit comercial de Estados Unidos probablemente se reduciría por el Ajuste Fiscal fronterizo. Pero la revalorización del dólar reduciría en parte las ventajas de los exportadores.

Hastá qué punto los alemanes notarán los efectos de la reforma de impuestos, dependerá naturalmente de la tasa de impuestos que se vaya a aplicar realmente a los productos, de cómo reaccionará el dólar y cómo se desarrollará la coyuntura estadounidense. Los analistas de DB Research esperan que el crecimiento de la economía estadounidense impulse el aumento de la demanda, lo que a su vez compesaría las pérdidas por el empeoramiento de la competitividad alemana.

Además, muchos de los productos alemanes no pueden ser sustituidos por los estadounidenses. Con frecuencia, son elaborados especialmente para los clientes, como maquinaria especial o vehículos de lujo.

Emblema de VW y bandera estadounidense.

¿Es incierto el futuro de la exportación de automóviles alemanes a Estados Unidos?

¿Y los autos alemanes?

Trump ha amenazado con aplicar multas a los fabricantes de automóviles que vendan sus autos en el país, pero no los fabriquen allí. Por eso, los especialistas han analizado bien de cerca las posibles repercusiones que el Ajuste Fiscal Fronterizo podría acarrear a los fabricantes de automóviles. No solo evaluaron dónde se fabrica el auto, sino de dónde proceden las piezas, es decir, si son importadas. El resultado muestra que el ajuste fiscal supondría en promedio un aumento de costo del 8%, es decir, de 2.500 dólares por vehículo. Esto podría conllevar a que en Estados Unidos se vendan dos millones menos de vehículos al año. Sin embargo, los fabricantes nacionales, como General Motors, Ford y Fiat/Chrisler se beneficiarían de esta medida, pero también Toyota y Honda, empresas que fabrican en Estados Unidos. Los costos aumentarán para Audi en un 16%, Daimler, BMW en un 17% y VW (18%), porque los vehículos alemanes son importados y las piezas no proceden de Estados Unidos.

¿Y México?

Otro de los temas preferidos de Trump son los aranceles punitivos a los productos mexicanos. Si aplicara el 35% de aranceles, los costos de un auto, por ejemplo, aumentarían en promedio en un 4%. Además esta medida afectaría a los tres grandes fabricantes de automóviles de Estados Unidos, ya que muchas de las piezas las adquieren en México. Sus gastos aumentarían entre el 6 y el 6,5%. El Center of Automotive Research (CAR) parte de la idea de que la demanda de autos en los Estados Unidos descendería en medio millón y alrededor de 31.000 personas perderían sus puestos de trabajo debido al Ajuste Fiscal Fronterizo.

 

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