″The Guardian″: Reino Unido espió a los delegados del G20 | El Mundo | DW | 17.06.2013
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

"The Guardian": Reino Unido espió a los delegados del G20

Los servicios de inteligencia británicos interceptaron las comunicaciones de los delegados extranjeros en dos cumbres del G20 celebradas en Londres en 2009, según “The Guardian”.

G20 leaders (First Row from L to R) South Korean President Lee Myung-Bak, French President Nicolas Sarkozy, Saudi Foreign Minister Prince Saud al-Faisal, Chinese President Hu Jintao, British Prime Minister Gordon Brown, Brazilian President Lula Ignacio de Silva, Indonesian President Susilo Bambang Yudhoyono, Mexican President Felipe Calderon and Argentine President Cristina Fernandez de Kirchner, (Second Row from L to R) President of the European Commission Manuel Barroso, Indian Prime Minister Manmohan Singh, Turkish President Recep Tayyip Erdogan, US President Barack Obama, Russian President Dmitry Medvedev, South African President Kgalema Motlanthe, Dutch Prime Minister Jan Peter Balkenende, Spanish Prime Minister Jose Luis Rodriguez Zapatero and German Chancellor Angela Merkel, (Third Row from L to R) International Monetary Fund (IMF) Managing Director Dominique Strauss-Kahn, UN Secretary General Ban Ki-moon, World Trade Organisation (WTO) Director General Pascal Lamy, Thai Prime Minister and chair of the Association of Southeast Asian Nations (ASEAN) Abhisit Vejjajiva, Italian Prime Minister Silvio Berlusconi, New Partnership for Africa's Development (NEPAD) Meles Zenawi, Australian Prime Minister Kevin Rudd, Japanese Prime Minister Taro Aso, Czech Prime Minister and President of the European Council Mirek Topolanek, Governor of the Bank of Italy Mario Draghi and World Bank President Robert Zoellick pose for a family photo during the G20 summit at the ExCel centre, in east London, on April 2, 2009. World leaders meet Thursday for a crunch summit of the Group of 20 richest nations aimed at fixing the crisis-wracked global economy. AFP PHOTO/Eric Feferberg (Photo credit should read ERIC FEFERBERG/AFP/Getty Images)

G20 Gipfel in London 2009 Gruppenfoto

Se monitorearon las comunicaciones por Internet y se escucharon llamadas telefónicas, informa el periódico The Guardian en base al testimonio de Edward Snowden, un exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense y los documentos a los que tuvieron acceso sus reporteros.

La vigilancia se realizó en cibercafés instalados por los propios servicios de inteligencia para que los delegados enviaran sus mensajes. De esta forma, el Government Communications Headquarters (GCHQ), el equivalente británico a la NSA, podía seguir el intercambio de emails y descubrir las palabras clave de las cuentas.

El objetivo del espionaje, dirigido contra países aliados, como Turquía y Sudáfrica, era mejorar la posición negociadora de Reino Unido durante la cumbre, conociendo de antemano los planes de las otras delegaciones, y no afrontar ningún riesgo para la seguridad, añade el informe.

Gobierno británico se niega a comentar revelaciones

"The Guardian" añade que las revelaciones seguramente causarán tensiones entre los delegados presentes este lunes y el martes en Lough Erne, Irlanda del Norte, para asistir a la cumbre del G8.

El gobierno británico se negó a comentar las revelaciones, alegando que no hace declaraciones sobre temas de seguridad. Entre los objetivos del espionaje estuvo también el entonces presidente ruso Dimitri Medvedev, a quien se realizaron escuchas telefónicas.

Unos 45 analistas estaban informados las 24 horas acerca de quién hablaba por teléfono con quién. Entre otras cosas, tenían acceso al intercambio móvil entre los delegados. Al cierre de la operación, la misma fue elogiada por los superiores, apunta el "Guardian". El primer ministro de entonces, Gordon Brown, estaba informado de lo que ocurría.

Snowden reveló ya la semana pasada un masivo programa de vigilancia del gobierno estadounidense tanto de las comunicaciones telefónicas como por Internet de sus ciudadanos. El "Guardian" trabajó en exclusiva con él para publicar los documentos. El ex analista de 29 años se encuentra refugiado en Hong Kong en paradero desconocido.

CP/EL (dpa, afp)