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El Mundo

Tailandia: reunión regional sobre crisis de inmigrantes

Representantes de 17 países y de organismos internacionales se reunieron en Bangkok para abordar la crisis de refugiados en el Sudeste de Asia, mientras miles de personas siguen a la deriva en el golfo de Bengala.

El ministro de Exteriores tailandés, el general Tanasak Patimapragorn, pidió un "esfuerzo conjunto" para dar asistencia humanitaria a los refugiados, combatir las mafias y abordar "la raíz del problema".

"Esta situación ha afectado a varios países de la región. Ningún país puede resolver este problema por si solo (...) Tenemos que trabajar juntos", dijo Tanasak en el discurso inaugural de la conferencia convocada por Tailandia, que a principios de mes, tras descubrir varias tumbas en campos clandestinos para inmigrantes en el sur del país, inició una campaña contra el tráfico de personas que desencadenó la crisis. A raíz de la operación tailandesa, que ha llevado a la detención de 46 personas, miles de emigrantes de Bangladesh y de la minoría musulmana rohinyá, perseguida en Birmania (Myanmar), fueron abandonados por los traficantes en alta mar.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización de las Naciones Unidas para las Migraciones (OIM) calculan que en la actualidad podría haber en el mar alrededor de 2.600 emigrantes bengalíes y rohinyás.

En el encuentro están representados Afganistán, Australia, Bangladesh, Birmania, Camboya, India, Indonesia, Irán, Laos, Malasia, Nueva Zelanda, Pakistán, Papúa, Filipinas, Sri Lanka, Vietnam y Tailandia. También hay observadores de Estados Unidos y Suiza, y delegados de las agencias de Naciones Unidas para los refugiados, las migraciones y contra el crimen.

La responsabilidad de Birmania

Varios observadores han puesto en duda la eficacia de la reunión, de solo un día. Birmania advirtió que no aceptará que se plantee la cuestión de los rohinyás, minoría a la que no reconoce la ciudadanía y discrimina limitando su libertad de movimientos, el derecho a la propiedad o el número de hijos.

El asistente del alto comisionado de la Acnur, Volker Turk, denunció el "intolerable sufrimiento" que padecen los inmigrantes e instó a Birmania a asumir la responsabilidad por la huida masiva de los rohinyás. “El objetivo final debe ser darles la ciudadanía”, para que puedan vivir una vida normal, indicó. El jefe de la delegación birmana rechazó cualquier responsabilidad por el drama de los migrantes y subrayó que “las acusaciones no conducen a nada”. Además, reprochó a la ACNUR politizar el asunto.

ER (efe, dpa)

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