Subvención por comprar coche: alemanes envían autos al desguace | Economía | DW | 23.01.2009
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Economía

Subvención por comprar coche: alemanes envían autos al desguace

Los 2.500 euros que el gobierno alemán dará a quien compre un vehículo nuevo y a cambio saque de circulación uno antiguo despiertan el interés de los consumidores. Se han presupuestado 1.500 millones de euros en ayudas.

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Deshacerse de un vehículo antiguo y comprar uno nuevo tiene premio: 2.500 euros.

Los consumidores alemanes amenazan con lanzarse masivamente a la compra de un vehículo nuevo. ¿El motivo? La bonificación que el gobierno de la canciller Angela Merkel aprobó recientemente para aquellos que decidan entregar su actual automóvil -de nueve o más años de antigüedad- y adquirir uno nuevo que, como mínimo, cumpla con la normativa Euro-4 de emisiones de gases contaminantes. El ejecutivo germano destinará 1.500 millones de euros a la iniciativa, a razón de 2.500 euros por cada adquisición. Una simple división arroja una cifra de 600.000 automóviles que podrían ponerse en el mercado gracias a la medida.

Pues bien, desde que la denominada "Abwrackprämie" -traducible como "gratificación por desmantelamiento"- entró en vigor, el pasado 14 de enero, los concesionarios de vehículos de todo el país han registrado una auténtica avalancha de llamadas de hipotéticos compradores interesándose por las condiciones en las que pueden hacerse con la bonificación. Así lo recogen numerosos medios de comunicación de todo el país. También la página web del portal de Internet AutoScout24 se hace eco -con cifras- de la reacción de los consumidores: en la última semana, las búsquedas de vehículos en la web aumentaron un 100 por cien.

La medida podría quedarse corta

De hecho, las previsiones del gobierno alemán podrían quedarse cortas. Según una encuesta del instituto de opinión PULS, alrededor de 1,2 millones de propietarios de vehículos en Alemania quieren hacer uso de la bonificación aprobada por el ejecutivo y adquirir un vehículo nuevo. Eso supondría exactamente el doble de lo que el gabinete alemán había calculado: 600.000 vehículos hasta diciembre de 2009. Según la misma encuesta, realizada a 1.000 propietarios de coches de nueve o más años de antigüedad, los fabricantes que más se beneficiarían de esta explosión de la demanda serían Volkswagen, la filial de Renault Dacia, Fiat y Ford.

Opel in der Krise Autoindustrie

Muchas plantas pararán la producción por falta de demanda.

Más escépticas se muestran las propias compañías automovilísticas y las asociaciones de fabricantes. Uno de sus argumentos es que la industria del automóvil alemana realiza la mayor parte de sus ventas al extranjero. Obviamente, la medida del gobierno sólo afecta a los compradores alemanes, con lo cual buena parte de la demanda va a mantenerse en unos parámetros bastante bajos durante los próximos meses. Por otro lado, los fabricantes de vehículos de alta gama, como es el caso de BMW, consideran que 2.500 euros no son motivación suficiente a la hora de adquirir un coche con un precio por encima de la media.

Tampoco creen en la reactivación de las ventas los productores de automóviles dedicados al transporte de mercancías. Se trata de un segmento en el que la flota de vehículos envejece con mayor rapidez y se renueva, de media, entre tres o cinco años después de la matriculación. Es decir, mucho antes del mínimo de nueve años de antigüedad que da derecho a la bonificación.

El parque automovilístico alemán, envejecido

El caso es que el parque automovilístico alemán necesita una renovación. Con una media de 8 años y medio de antigüedad, los coches que circulan por Alemania nunca habían sido tan viejos. De hecho, alrededor de 3,8 millones de los vehículos que pasean por las carreteras alemanas tienen entre 16 y 25 años.

Y no sólo de renovar la flota se trata. También de rescatar a una industria que, entre empleos directos e indirectos, en Alemania da trabajo a más de un millón de personas. A la espera de que la demanda se reactive, los principales fabricantes mandarán a buena parte de sus trabajadores de vacaciones forzosas a casa en las próximas semanas. Hay que recortar la producción y la única manera es dejar de trabajar. Más de 170.000 empleados de compañías como Volkswagen, Daimler, BMW, Audi y Opel dejarán de ir al trabajo por unos días.

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