Sonidos celtas en el corazón de Bretaña | Cultura | DW | 12.08.2011
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Cultura

Sonidos celtas en el corazón de Bretaña

En estos días tiene lugar la cuadragésimo primera edición del Festival Intercéltico de Lorient. Se pueden escuchar sonidos de ″binioús″ (gaitas escocesas) y tambores irlandeses, acompañados por zampoñas y charangos.

Mujer con traje típico en el festival celta.

Festival Intercéltico de Lorient.

Todos los años en agosto se celebra en la costa oeste de Francia un festival dedicado a la cultura celta. La región de Bretaña – llamada ″Armorica″ en celta – es conocida como la patria de los héroes de las tiras cómicas de Astérix y Obélix. Los dos galos forman parte de esta etnia extendida por Europa Central en la antigüedad.

Sin embargo, no hay demasiadas cosas que recuerden las conocidas fiestas del pequeño pueblo galo. Ahora no hay que temer ataques de los romanos. En lugar de la poción mágica se bebe cerveza irlandesa. Y tampoco se prepara la comida favorita de los guerreros galos – el jabalí – porque de esos ″ya no quedan muchos en Bretaña″. Más bien revive la música tradicional celta. Grupos de música internacionales tocan instrumentos tradicionales, por ejemplo la bombarda, parecida al oboe, y el ″binioú″, o gaita.

Sonidos asturianos y folclore chileno

El gran desfile de los pueblos celtas.

El gran desfile de los pueblos celtas.

Aparte de aficionados europeos a la música celta, también vienen grupos de Australia, de Canadá, incluso de México, Cuba, Argentina y Chile. Los miembros de la banda chilena ″Ihre Fechu″, por ejemplo, tienen sus raíces en Asturias. El grupo, fundado en el año 2007, mezcla instrumentos típicos sudamericanos, como el charango y la quena, con la gaita escocesa y los tambores irlandeses llamados ″bodhrán″. Así, el grupo fusiona sonidos asturianos con el folclore chileno.

En el último año, llegaron 800.000 visitantes a Lorient. Durante diez días, la pequeña ciudad, que habitualmente tiene 60.000 habitantes, se pone ″patas arriba″. En la ″Parada Grande″ marchan más de 80 grupos de música por las calles. Unos 120 espectáculos invitan a la participación. La música celta también evoluciona con el tiempo. Actualmente, los instrumentos tradicionales son acompañados muchas veces por guitarras eléctricas, acordeones o sintetizadores.

Los celtas: galos, helvéticos y gálatas

Los celtas eran un pueblo heterogéneo, que antiguamente colonizó todo el territorio entre el Mar Negro e Irlanda. Quizá por ello, este grupo étnico se denomina de varias formas. En Francia se llaman galos, en el sur de Alemania y Suiza, helvéticos, y en Anatolia, en Turquía, se les llama gálatas.

No tienen una buena reputación en la historiografía. Son descritos por autores romanos y griegos como bárbaros sanguinarios. Ello se puede atribuir a los ataques a Roma y a Delfos. El grupo étnico nunca fue un estado unido. No obstante, lograron ″la única conquista de Roma durante 1000 años″.

Gaiteros en el encuentro de Lorient.

Gaiteros en el encuentro de Lorient.

La denominación tiene su origen en la palabra griega ″keltoi″, que podría traducirse como ″valiente″ o ″arriesgado″. Si realmente fueron así, es muy complicado de saber. No quedan muchas tradiciones de los propios celtas. Pero lo que sí queda claro es que tenían talento musical, que conservan hasta el día de hoy. Ello se puede percibir en el festival intercéltico de Lorient.

Conservar la herencia cultural de los celtas

El festival tuvo lugar por primera vez en el año 1970. ″Quisimos vincularnos con las tradiciones de los pueblos que existían en el imaginario de los franceses″, dice en entrevista al periódico alemán TAZ Jean-Pierre Pichard, el director del festival, sobre los orígenes de este evento musical. En primer lugar, vinieron grupos de las regiones que antiguamente estaban pobladas por los celtas: Irlanda, Escocia, Cornualles, en el sur de Inglaterra, y la Isla de Man, así como las provincias de Galicia y Asturias en el norte de España.

Actualmente, el festival despierta interés en todo el mundo. Según Pichard, se organizan eventos parecidos al festival cultural francés ya en Escocia, los EE. UU., Canadá, Australia e incluso Tokio. Vale la pena ver con sus propios ojos a un japonés vestido con falda celta.

Autora: Lisa Conrad/ MS/ dpa

Editora: Emilia Rojas

DW recomienda