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Bundesliga

¿Ser o no ser?, la disyuntiva del Leipzig

Los "toros rojos" causan sensación entre la prensa germana, pero con el éxito, viene una pregunta existencial para el Leipzig: ¿Qué tipo de club quieren ser?

El equipo más joven de la Bundesliga desafía la lógica y la historia. Fundado apenas en 2009, ha tenido un ascenso estrepitoso, escalando desde la quinta división hasta la máxima categoría en tan solo 6 años, convertido esta campaña en el rival del Bayern por la conquista del título.

Red Bull da alas

Detrás de este milagro se encuentra el respaldo financiero de una poderosa transnacional muy activa en el patrocinio de espectáculos deportivos y dueña de otros clubes de fútbol. La inversión necesaria para competir en las divisiones menores no representó un desembolso de recursos que le quitara el sueño a la mayor productora de bebidas energéticas del planeta. 

Pero, ¿tendría su nuevo juguete la energía necesaria para competir en Primera? La directiva "taurina" apostó por la cautela, formando un equipo con jugadores que habían demostrado un buen rendimiento, pero sin arriesgarse a abrir la cartera para seducir a los pesos pesados del balompié internacional.  

La metamorfosis

Ningún Lewandowski, Aubameyang o Chicharito. Su máximo anotador, Dominik Kaiser, fue fichado por tan solo 100 000 euros. Tampoco en el banquillo comprometieron a un Ancelotti, Klopp o Guardiola, sino que se decantaron por Ralf Hasenhüttl, quien nunca había dirigido a alguno de los grandes de Alemania.

Fußball 2.Bundesliga Leipzig Aufstiegsfeier (Imago/Picture Point LE)

La afición de Leipzig celebró el ascenso a primera división en mayo de este año.

Los sajones tuvieron que resignarse a prescindir de Breel Embolo, a causa del tope salarial impuesto por la propia directiva. Los dueños, además de definir su modelo de negocio, estaban sentando las bases de la identidad que querían imprimirle a su nueva marca: una escuadra que perseguía el éxito apostando por jóvenes talentos, que ellos mismos terminarían de pulir, emulando más la filosofía del Dortmund o Leverkusen, que el decálogo del Bayern o Wolfsburgo. 

La insoportable levedad del fútbol

Así no podría atribuírsele al Leipzig que el valor de sus puntos tuviera sólo que ver con el valor de la carta de los futbolistas que conforman su alineación. Y es que al Leipzig trataron de boicotearlo algunos equipos antes de llegar a la máxima categoría, no asisitendo a los partidos, como protesta por ser hijos de un papá rico.

Si se trata de una estrategia de marketing orientada a ganar simpatías o un plan administrativo pensado para garantizar un crecimiento económico sustentable, es una cuestión que solo su presidente, Oliver Mintzlaff, sabe. Lo que es un hecho, es que hasta el momento su plan ha funcionado mejor de lo que imaginaban. Su concepción inicial del equipo hace pensar que su cometido original era formar una plantilla que consiguiera la permanencia y se ganara la simpatía de la afición. 

Pero ahora que el país entero parece enamorado de los "bovinos” y sus resultados deportivos son maravillosos, su director deportivo Ralf Rangnick hace una pregunta existencial que tiene meditando a la cúpula albi-roja.

Así habló Ralf

Para Rangnick, tres millones de euros anuales son una barrera y no un medio para la autorrealización y ha solicitado que la cláusula de topes salariales sea ignorada como a Diógenes en su barril. 

RB Leipzig stellt Trainer Hasenhüttl vor (picture alliance/dpa/J. Woitas)

Ralph Hasenhüttl, entrenador del Leipzig, junto a Ralf Rangnick, director deportivo.

Si Leipzig mantiene esta filosofía, podría convertirse en campeón con una plantilla infinitamente más modesta que la de los bávaros. Pero también podría dejar escapar una oportunidad única para imprimir su nombre en la historia de la Bundesliga, si para la vuelta las fuerzas flaquean y el equipo baja su rendimiento, por no reforzarse con algún "superhombre" durante el invierno para mantener así esa fuerza que se requiere en campeonatos tan largos como el germano.

Pero esa, precisamente, no es la situación. El fútbol moderno se trata de ganar en la cancha, pero también hay que forjar una identidad que los posicione como un producto atractivo. Recordemos a Grecia que conquistó una Eurocopa, pero se ganó la animadversión del mundo con una táctica eficiente, aunque deslucida y oportunista. O al propio Bayern, que siendo el club más popular gracias a sus conquistas deportivas, es también el más odiado por basar su éxito en la caza de las estrellas más costosas del mercado, aún cuando tengan que arrebatárselas a sus rivales directos.

Ser como el Bayern o no ser como el Bayern… he ahí el dilema. En juego está el rostro que los "toros rojos” van a forjarse, porque con cada partido están escribiendo su historia, porque en el fútbol también el camino es el destino.