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Europa

"Sería ridículo que la UE siguiera manteniendo su irredenta posición común"

Aunque son dos procesos paralelos, que Estados Unidos converse con Cuba podría significar la desaparición definitiva de la "posición común" europea.

Los últimos acontecimientos de aproximación entre Cuba y Estados Unidos "representan una victoria del diálogo sobre la confrontación. Este ha sido el enfoque de la Unión Europea (UE), con ese espíritu abrimos las negociaciones para un acuerdo de diálogo politico y cooperación que servirá de marco para un compromiso más cercano que apoye el proceso de reformas y modernización en Cuba. Los derechos humanos siguen siendo el corazón de la politica europea hacia Cuba", declaró Federica Mogherini, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

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Antecedentes

Efectivamente, en enero de 2014 el Consejo Europeo aprobó iniciar oficialmente las negociaciones para un nuevo tipo de acuerdo. Esta solución pragmática ponía un pie en cada orilla del río de división que representa la posición común (adoptada en 1996, a instancias del gobierno español) que condicionaba todo acuerdo con La Habana a avances en derechos humanos.

Al congelamiento de las relaciones a raíz del encarcelamiento de 75 disidentes durante la llamada Primavera Negra (2003) siguió un cese de la cooperación europea con la isla. Retomada la cooperación en 2008, años de altos y bajos entre el Viejo Continente y La Habana –con algunos premios Sájarov otorgados a disidentes cubanos- desembocaron en la búsqueda de un acuerdo de cooperación y diálogo político. Todo ello, sin levantar oficialmente la posición común.

Acercamientos paralelos

Aunque, efectivamente, la UE abrió el diálogo con Cuba antes que Estados Unidos. Hace poco el propio gobierno conservador español –que por mucho tiempo hizo de la confrontación con la isla, a pesar de las grandes inversiones españolas en Cuba, una de las constantes de su política exterior- se ha acercado a La Habana.

“Al fin Estados Unidos adoptó la misma política de búsqueda de compromisos y no de sanciones. Con todo, son dos procesos separados y paralelos. La UE sigue negociando su acuerdo con Cuba”, explica a DW Susanne Gratius, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora asociada de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE).

Pero la UE no es un actor en el largo proceso de acercamiento, entre Washington y La Habana, “pues siempre ha habido altibajos. Los socios políticos importantes han sido Canadá y la Iglesia Católica. Existen negociaciones UE-Cuba y Norteamérica-Cuba. Ni España ni ningún país europeo ha aportado a este acercamiento, no hay triángulo, son canales separados”, dice la analista, resaltando que los demócratas estadounidenses siempre han visto más eficaz la apertura que las sanciones. “Ahora el presidente Obama opta por el cambio, por una política de tender puentes”, opina Gratius que detecta una favorable constelación internacional para ello.

¿Incidirá en la relaciones europeas?

Esta decisión histórica podría incidir en las relaciones UE-Cuba: “Con este cambio sería ridículo que la UE siguiera manteniendo su irredenta posición común" que, además, nunca ha sido propia, sino más bien "un empecinamiento del gobierno del presidente José María Aznar de condicionar todo acuerdo con Cuba" a ese documento, dijo a DW Inés Ayala Sender, eurodiputada española del Partido Obrero Español (PSOE).

Durante el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero y con mediación de la Iglesia Católica, Cuba liberó a los primeros 53 presos políticos que fueron acogidos en España.

Durante el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero y con mediación de la Iglesia Católica, Cuba liberó a los primeros 53 presos políticos que fueron acogidos en España.

Cabe recordar que, en 2010, durante el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero y con mediación de la Iglesia Católica, Cuba liberó a los primeros 53 presos políticos que fueron acogidos en España. Así las cosas, desde la bancada de los socialistas, dice Ayala Sender –miembro de la Asamblea Eurolatinoamericana (Eurolat) y de la delegación para la relación con los países de América Central-, “estamos a favor de una normalización de las relaciones, de levantar el embargo, por supuesto”. En su opinión, al quitar las presiones y abrir el diálogo, el mejoramiento de la situación de los derechos humanos y las libertades vendrá.

“Ahora hay que hacer todo el trabajo diplomático para sortear los obstáculos que aún causan incertidumbre”, puntualiza al política española, que se refiere con ello a “la aprobación de las medidas en los órganos parlamentarios estadounidenses". Y, por parte europea, "vamos a procurar reactivar en el seno del Consejo el tema para que se modifique definitivamente la posición común, que sólo ha agregado más sufrimiento al pueblo cubano”.