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Ciencia y Ecología

¿Se usó una videoconsola para planear los atentados?

El Estado Islámico usa tecnologías actuales para encriptar sus mensajes, aclara a DW Jamie Bartlett, experto en redes sociales. Los servicios secretos deberían repensar sus métodos de vigilancia.

Deutsche Welle: Según la información que tenemos, los atentados de París habían sido planeados por el Estado Islámico. ¿Cómo fue posible sin ser detectados por las redes de vigilancia de Francia y otros Gobiernos?

Jamie Bartlett: Aún es difícil de responder, pero pronto sabremos más. En general, se puede decir que el Estado Islámico y la mayoría de grupos terroristas conocen de cerca las tecnologías más actuales en cuanto a codificación de mensajes. Usan navegadores anónimos para conectarse entre ellos, mucho más difíciles de vigilar para los servicios secretos. Últimamente, algunos servicios secretos advertían que parte de internet se convirtió al lado oscuro debido a las declaraciones de Snowden. El hecho de que grupos terroristas como el Estado Islámico usen aplicaciones de mensajería codificadas para su comunicación dificulta la tarea de los servicios secretos. Existen aplicaciones que ofrecen codificación “End to End” (de final a final), con las que solo el emisor y el receptor de la noticia reconocen el texto. Mientras el mensaje circula por internet aparenta ser algo sin sentido. Pese a las medidas de vigilancia existentes en la comunicación en internet, es muy dificil descifrar estos mensajes. Bélgica apresó este año en operaciones antiterroristas a varios sospechosos que habían usado WhatsApp para comunicarse. Tres días antes de los ataques de París, el ministro del Interior belga, Jan Jambon, aclaró que sería todavía más difícil si se comunican a través de PlayStation 4, porque es más difícil de decodificar.

¿Por qué es tan difícil descifrar la comunicación en una PlayStation 4, una de las consolas más conocidas?

Sobre PlayStation no puedo decir mucho, pero hemos detectado que en los últimos años muchas empresas buscan comunicaciones cada vez más seguras para sus usuarios y usan códigos más eficientes. A veces utilizan incluso tecnología que ni siquiera ellos pueden descodificar. Lo hacen porque los consumidores lo piden. Quieren una comunicación segura. Y no hablo de terroristas o malvados. Hablo de tú y yo, de todos los que usan programas de mensajería. En parte, la culpa es de la vigilancia estatal y es una consecuencia de la preocupación de que los datos personales terminen en manos inadecuadas o robados por hackers. Por eso, la mayoría de las empresas han mejorado la seguridad en sus comunicaciones. Ahora el problema es que grupos como el Estado Islámico conocen estas tecnologías y prueban cuán viables son los distintos caminos para una comunicación segura. No es una sorpresa. Es algo que se espera de ellos.

¿Se podría decir que los terroristas de París usaron PlayStation 4 para planear los atentados?

Es muy probable que usaran aplicaciones de mensajes tipo “Telegram”, pero no conozco los detalles con exactitud. Podrían haber usado navegadores anónimos para ocultar el protocolo de la dirección en su comunicación por internet. Podría ser que usasen algo similar a la PlayStation. Muchos de estos servicios, como el navegador TOR, se desarrollaron para el uso de periodistas, activistas pro derechos humano y otras buenas causas. Por eso tampoco se puede decir que los que ofrecen la aplicación sean copartícipes.

Por una parte terroristas, por otra activistas… ¿Hay solución para esta dualidad de uso?

Para algunos problemas hay soluciones fáciles. Pero creo que los servicios secretos tienen que cambiar su forma de trabajar. En los últimos 10 ó 15 años han sabido desarrollar sistemas para vigilar el “gran” tráfico de internet. De eso trataban, en parte, las declaraciones de Snowden. Pero ahora, debido a que cada vez más personas usan servicios de mensajes y navegadores anónimos, los servicios secretos no son tan efectivos y tendrán que emplear más tiempo y personal para infiltrarse en estos grupos. Podrían parecer técnicas anticuadas, pero es necesario tener a alguien en el punto de mira y optar menos por la vigilancia genérica. Entonces, sería bueno que la policía y los servicios secretos supiesen usar las ventajas de la descodificación.

Hay tanta criminalidad en internet que podría ser eliminada, si las personas supiesen usar su comunicación y encriptasen los mensajes ellos mismos... Eso supondría un ahorro de miles de millones para la economía y este capital podría invertirse en el trabajo de los servicios secretos que propongo.

Jamie Bartlett es director del Centro de Análisis de Redes Sociales. Es también autor del libro “Internet oscuro: el submundo digital”.

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