1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Sarkozy defiende la visita de Gaddafi y asegura que habló de DDHH

Tras las críticas recibidas, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, defendió hoy la visita oficial a París del líder libio Muammar al Gaddafi.

'Mi estrategia (de cara a los derechos humanos) constituye en ir a buscar al otro y obligarlo a debatir y a comprometerse', dijo Sarkozy en una entrevista publicada hoy por la revista «Nouvel Observateur».

Sarkozy reiteró que habló con Gaddafi sobre derechos humanos, algo que su visitante había desmentido el día anterior. 'No voy a ocultar mi opinión cuando lo recibo. Hablé de todo con él, también sobre derechos humanos'.

El presidente recibió por la tarde a Gaddafi por tercera vez en el Palacio del Elíseo. El dirigente libio -que se encuentra alojado en una residencia de invitados del gobierno junto al palacio- acudió a la cita en una limusina blanca.

El ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, criticó entretanto las afirmaciones de Gaddafi en las que censuró la forma en que los franceses tratan a los inmigrantes. Es 'muy lamentable', dijo Kouchner con respecto al discurso de Gaddafi en la UNESCO, en donde había afirmado: 'Antes de hablar nosotros de derechos humanos, deberíamos asegurarnos de que los inmigrantes tengan esos derechos entre ustedes'.

En el primer día de la polémica visita de Gaddafi se firmaron acuerdos y precontratos por valor de 10.000 millones de euros (14.600 millones de dólares), según el Elíseo.

Francia ayudará a Libia a producir electricidad mediante energía nuclear, y le venderá uno o varios reactores atómicos, aviones Airbus, de combate y otro tipo de equipamiento militar.

Gaddafi se reunirá esta tarde con mujeres africanas en París y en el programa aún no confirmado oficialmente se cuentan también una visita a Versalles, una caza en los bosques alrededor de París y la colocación de una corona de flores en la tumba del general Charles de Gaulle. La visita -inusualmente larga, de cinco días- es la primera del político a París en 34 años. Sarkozy lo invitó después de la liberación de las enfermeras búlgaras acusadas en Libia de contagiar a niños con el virus del sida. (dpa)