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El Mundo

Rusia: Accidente aéreo en el Sinaí pudo ser un acto terrorista

Según fuentes de EE. UU., funcionarios rusos creen que el Airbus A321 de la compañía Kolavia fue víctima de un acto terrorista. Mientras, ministro de Exteriores británico reconoce que Londres tiene información adicional.

Funcionarios rusos monitoreados por el servicio de Inteligencia de Estados Unidos creen que el Airbus A321 de la compañía rusa Kolavia que, con 224 personas a bordo, se estrelló el pasado 31 de octubre en el Sinaí cuando se dirigía a la ciudad rusa de San Petersburgo fue víctima de un acto terrorista, según fuentes del Gobierno de EE. UU.

El avión sufrió una explosión poco después del despegar en el aeropuerto del balneario egipcio de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo. Nadie sobrevivió al siniestro.

Egipto y Rusia todavía tienen que anunciar formalmente la causa del siniestro. Ambos países estaban molestos por las informaciones publicadas por la prensa Occidental la semana pasada, que propiciaron una ola de cancelaciones de vuelos extranjeros a los centros turísticos del Mar Rojo.

Londres guarda información

El ministro británico de Exteriores, Philip Hammond, afirmó hoy (09.11.2015) que su país compartió con otras naciones parte de la información sobre el siniestro aéreo en Egipto, pero se reservó otra “información de inteligencia delicada”.

Hammond, que se encuentra en Naciones Unidas para participar en una reunión del Consejo de Seguridad, respondió así en declaraciones a los periodistas tras las críticas de Egipto sobre la supuesta falta de cooperación de otros países en este tema.

Varios países, entre ellos el Reino Unido, sospechan que el siniestro se produjo por una bomba colocada en la bodega de la aeronave por algún fallo de seguridad en la terminal aérea. Las autoridades egipcias no confirman oficialmente esa hipótesis.

Hammond dijo que la decisión del Gobierno de Londres de suspender sus vuelos a Sharm el Sheij, el miércoles pasado, y que tanto criticó Egipto, se adoptó teniendo en cuenta toda la información recabada, incluyendo “informes de inteligencia delicados”.

“La información que podríamos compartir la hemos compartido con nuestros socios. Algunas fuentes de inteligencia no las podemos compartir”, insistió.

JC (Reuters, AFP)



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