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América Latina

Referéndum en Bolivia: "la Constitución no soluciona el problema”

Todo apunta a que los pronósticos se han cumplido: se aprueba la nueva Constitución boliviana… pese a la oposición de tierras bajas. ¿Qué sucederá ahora? DW-WORLD habló con el experto en América Latina Timo Berger.

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Según los primeros sondeos no oficiales, la nueva Constitución habría recibido alrededor del 60% de los votos a favor.

Al día siguiente del referéndum sobre la nueva Constitución, en Bolivia todos se declaran vencedores. El Gobierno porque, según los recuentos aún extraoficiales, ha obtenido la mayoría necesaria para que el texto entre en vigor. La oposición porque, al parecer, el “no” se ha impuesto en cuatro de los cinco “departamentos rebeldes”.

Pero Evo Morales habría reclutado para su proyecto alrededor del 60% de los votos: lejos del 67% de la consulta popular que lo confirmó en el cargo de presidente y lejos del porcentaje que se había propuesto. Tampoco en la “Media Luna” el rechazo a la nueva Carta Magna alcanzaría el aproximado 80% que recibieron los estatutos de autonomía, votados en desacato al Gobierno central.

A la hora de la verdad, los únicos triunfadores son los votantes que, pacíficamente y recorriendo a veces largas distancias, acudieron por primera vez en la historia de Bolivia a expresar su opinión sobre la máxima ley del país, dice Timo Berger, escritor y profesor del Instituto de América Latina de la Universidad Libre de Berlín.

Bolivien Referendum Frau bei der Stimmabgabe

La nueva Constitución reconcede los derechos de los pueblos indígenas a lengua propia y tierras.

DW-WORLD: Los resultados del domingo, ¿son una derrota para Morales?

Timo Berger: Morales esperaba convencer al 25% de indecisos, pero no lo ha conseguido. Sin embargo, tampoco el rechazo a la Constitución en el este del país ha sido el que se esperaba.

Por otra parte, el simple hecho de que el referéndum haya podido celebrarse (la convocatoria llega con dos años de retraso), es un motivo de alivio para el MAS. El proyecto en su conjunto es una victoria del movimiento indígena: la reivindicación de una nueva Constitución data de los años 90 y ha tenido que esperar mucho para verla realizada. Además, es la primera vez que los bolivianos son llamados a las urnas para votar un texto constitucional.

Éstas son las cuestiones que pesan por un lado. En el otro están los resultados, que son un reflejo claro de la división del país que ya conocemos.

El Gobierno boliviano apostó fuerte por que la Constitución se aprobaría en todos los departamentos y llegó incluso a especular con una victoria que superase el 80% de los votos, ¿calculó mal sus fuerzas?

Lo que yo he podido comprobar, hablando con representantes del Gobierno y de los movimientos sociales, es que sí reina cierto sentimiento de fuerza: estas personas son idealistas que creen en la retórica de la refundación de Bolivia, del fin de 500 años de explotación, de la descolonización del país, que es un principio incluido en la Constitución.

No se trata de rechazar los avances que trajeron los españoles y otros europeos, sino de plantearse cuestiones tan esenciales como por qué en Bolivia todas las mujeres de la limpieza son indígenas; por qué ningún blanco es, por ejemplo, chófer de un indígena. Con estos temas el MAS pensaba que iba a tocar la fibra sensible de los indígenas, pero los resultados en la “Media Luna” demuestran que el objetivo no se ha logrado en todas partes.

Bolivien Referendum Demonstranten in La Paz

La jornada electoral transcurrió tranquila y los observadores no han constatado manipulaciones.

Aún así, la Constitución ha sido aprobada. Y ahora, ¿qué?

Ahora va a entrar en vigor. Pero con ello no se soluciona el problema porque para aplicar la Constitución se necesitan leyes y las leyes requieren de la aprobación del Senado. En el Senado, Morales no tiene la mayoría suficiente para superar una situación de bloqueo.

Y por si esto fuera poco, el Senado actual es una Cámara en funciones: se disuelve con la entrada en vigor de la Constitución y han de celebrarse nuevas elecciones. Los comicios tendrán lugar seguramente en diciembre, con lo que es muy probable que hasta entonces quede en suspenso toda la actividad legislativa y, si Morales no logra sellar un pacto nacional, quizás opte por gobernar por decreto.

Actos como la nacionalización de Chaco, ¿ayudan a tender una mano a la oposición? ¡Sigua leyendo!

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