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América Latina

Río de Janeiro: el Davos de Latinoamérica

Bajo el lema “Implicaciones de la crisis económica global para Latinoamérica” y con palabras inaugurales pronunciadas por Lula, el Foro Económico Mundial se celebrará justo antes del inicio de la Cumbre de las Américas.

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Un hermoso escenario para hablar de la crisis económica.

Del 14 al 16 de abril, Río de Janeiro será sede del Foro Económico Mundial en Latinoamérica (FEML), un evento concebido a imagen y semejanza del célebre encuentro anual de Davos, Suiza, que reunirá a varios jefes de Estado de la región, a selectos representantes del gobierno local, de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales, y a quinientas personalidades del ámbito comercial y financiero, para discutir sobre las repercusiones de la crisis global en el subcontinente.

Queda mucho por hacer

Este foro busca hacerse de un nombre en el hemisferio, tomando la palabra en el debate sobre la actual coyuntura internacional. Los comunicados de prensa publicados hasta ahora por los conductores del FEML delatan lo interesados que están en compartir sus impresiones sobre el futuro de América Latina a corto y mediano plazo. Por ejemplo, Marcelo Bahia Odebrecht, director ejecutivo de la empresa brasileña de ingeniería y construcción Odebrecht, uno de los cinco conductores del FEML, ha indicado que “la calidad del gasto público debe ser mejorada, especialmente en áreas básicas como la salud y la educación, que son pilares fundamentales de la prosperidad en cualquier sociedad”.

“Sería muy beneficioso simplificar los procesos para hacer negocios”, afirma por su parte en otro comunicado Timothy P. Flynn, directivo de la empresa transnacional de auditoría y asesoría tributaria KPMG, otro de los conductores del encuentro latinoamericano. “Muchas de las leyes tributarias entrañan una enorme complejidad y eso no ayuda a atraer a los inversionistas. Buena parte de los códigos laborales datan de la década de los 40 y 50, e imponen restricciones y costos a los empleadores que desalientan el empleo formal y obligan a contratar fuerza de trabajo fuera del sistema”, indica.

El peso de la imagen

Protest Davos Weltwirtschaftsforum

Protestas contra el Foro de Davos, en enero de este año.

Pero el hecho de que el FEML sea coordinado por el World Economic Forum (WEF) hace que el cónclave latinoamericano y otros encuentros organizados por el WEF en África, Asia Oriental y el Medio Oriente sean vistos desde algunos sectores con un escepticismo similar al que despiertan las elitistas citas de Davos.

Las reuniones anuales del WEF en Suiza se promueven como una plataforma para resolver conflictos internacionales y “mejorar el estado del mundo”, y al mismo tiempo cosechan acusaciones de hacer todo lo contrario: junto a las políticas del Grupo de los Siete, del Banco Mundial, de la Organización Mundial del Comercio y del Fondo Monetario Internacional, al WEF se le reprocha respaldar un modelo de globalización que acelera el incremento de la pobreza y la destrucción del medio ambiente a escala planetaria.

Pese a las críticas, los organizadores del FEML han publicitado el foro subrayando que el reto de Latinoamérica consiste en armonizar la expansión económica con el progreso social y describiendo el evento como un ágora de donde los participantes saldrían con herramientas para luego emprender acciones de alcance individual, empresarial y comunitario.

¿Mucho ruido y pocas nueces?

Prof. Dr. Hartmut Sangmeister

Hartmut Sangmeister.

Algunos detractores dudan que el FEML tenga siquiera ese grado de efectividad: “El WEF lleva adelante una estrategia de mercadeo excelente para autopromocionarse, pero sus eventos aportan muy poco para solucionar problemas como el de la crisis financiera internacional o los dilemas económicos de Latinoamérica”, asegura el Dr. Hartmut Sangmeister, profesor de la Facultad de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad de Heidelberg.

“Esa institución y su Índice de Competitividad Global son muy conocidos, pero no son capaces de ofrecer análisis profundos de las distintas regiones del planeta. Esos encuentros son un instrumento de marketing para el WEF y nada más”, agrega el experto en Latinoamérica.

Latinoamérica en buenos términos

“Se espera que el producto interno bruto de Latinoamérica alcance un crecimiento superior al 1 por ciento en 2009 y superior al 2 por ciento en 2010. La región continuará experimentando tasas de crecimiento superiores a las del resto del mundo porque está bien posicionada para soportar la crisis actual”, comentó a la prensa Lord Peter Levene, presidente del mercado de seguros británico Lloyd’s, anticipando el tono optimista con que se debatiría en el seno del FEML.

“La coyuntura mundial favoreció a los exportadores latinoamericanos de materia prima en los últimos años y, en algunos países, una política económica inteligente creó las condiciones para que ciertos gobiernos alimentaran sus reservas y pudieran seguir pagando sus compromisos financieros. Argentina y Ecuador no quedaron muy bien parados cuando la crisis se hizo evidente, pero Chile y Colombia sí, por ejemplo”, afirma el Dr. Sangmeister.

“Un efecto positivo del FEML es que en los medios internacionales se hablará de Latinoamérica en buenos términos”, concede el catedrático de la Universidad de Heidelberg. “Es un hecho: muchos países de América Latina están mejor preparados para soportar los embates de esta recesión que hace una o dos décadas”.

Autor: Evan Romero

Editora: Emilia Rojas

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