¿Qué hacer contra los neonazis en la Web 2.0? | Así es Alemania | DW | 24.07.2011
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Así es Alemania

¿Qué hacer contra los neonazis en la Web 2.0?

En Alemania se le da gran importancia a la protección de los menores y eso incluye escudarlos de los discursos de la extrema derecha. En Berlín acaban de presentar los avances en la lucha contra los neonazis en Internet.

Rostock (Mecklenburg-Vorpommern): Der NPD-Kreisverband Greifswald präsentiert sich am 22.08.2000 unter einer neuen Adresse im Internet, nachdem die vorhergehende Internet-Seite vom Hamburger Internet-Provider freenet.de AG am 18.08.2000 gesperrt wurde. Rechtsextreme Parteien und Organisationen, insbesondere die NPD, nutzen in verstärktem Maße das Internet zur Verbreitung ihrer Ideen und zum Aufruf zu Aktionen. Um sich dem Zugriff deutscher Behörden zu entziehen, wechselten in den vergangenen Tagen bis zu 90 Neonazi-Gruppen zu US-amerikanischen Internet-Anbietern. Nach Angaben des hessischen Verfassungsschutzes sind Bund und Länder dabei, ihre Bemühungen in Sachen Rechtsextremismus im Internet zu koordinieren. (ROS01-220800)

Centro Federal de Educación Política y Jugendschutz.net: la ultraderecha avanza en la Web 2.0.

El pasado 21 de julio, el Centro Federal de Educación Política (BpB, por sus siglas en alemán) y la organización Jugendschutz.net, una empresa con enfoques comunitarios que vigila la red de redes con miras a denunciar ofertas de Internet –chats e intercambio de archivos incluidos– que puedan resultar perjudiciales para los menores de edad, presentaron un informe anual conjunto titulado Lucha en todos los frentes de la Web 2.0 en Berlín y no desaprovecharon la ocasión para advertir sobre los peligros que supone el extremismo de derecha para los jóvenes internautas.
El presidente del BpB, Thomas Krüger, comentó que, debido a la popularidad de plataformas como Facebook, Twitter y YouTube, ha aflorado en Internet un nuevo peligro: la proliferación de propaganda cargada de odio y la promoción de las actividades de la extrema derecha, no solamente en las páginas web tradicionales, sino también en la llamada Web 2.0: las aplicaciones de Internet que facilitan la interacción entre usuarios, la creación de comunidades y el alojamiento de videos y otros documentos, entre otras cosas.
La avanzada de la ultraderecha
Der Praesident der Bundeszentrale fuer politische Bildung (bpb), Thomas Krueger, spricht am Donnerstag (21.07.11) in Berlin auf einer Pressekonferenz zum Thema Rechtsextremismus online. Laut Krueger bedienen sich Rechtsextremisten verstaerkt Social-Media-Plattformen des sogenannten Web 2.0. (zu dapd-Text) Foto: Berthold Stadler/dapd

Thomas Krüger, del Centro Federal de Educación Política.

“Hemos notado que el número de contenidos de la extrema derecha se ha triplicado y eso nos obliga a ajustar nuestras estrategias para combatirlos”, agregó Krüger, subrayando que el considerable dinamismo de la Web 2.0 hace casi imposible el monitoreo sistemático de las actividades de los radicales de la ultraderecha. Por otro lado, entre los 19 millones de usuarios de Facebook en Alemania hay muchos “nativos digitales”, jóvenes que han crecido usando la Internet y tienen poco contacto con los medios clásicos que, hasta ahora, han sido los vehículos para educar y prevenir a la juventud sobre los peligros del discurso neonazi.

La escena de la ultraderecha en Alemania no se ha mantenido ajena a la Web 2.0. Al contrario, ella se ha adaptado y apelado a un lenguaje emotivo especialmente articulado para llegar a la audiencia que le interesa. “Música y videos son los recursos principales de la extrema derecha”, asegura Stefan Glaser de Jugendschutz.net. Uno de los factores que dificulta la labor de prevención del BpB y de Jugendschutz.net es el hecho de que los proveedores de Internet sólo son responsables hasta cierto punto de lo que sus usuarios suben o bajan de la red.
Los proveedores de esto servicios sólo están obligados a borrar material que vaya en contra de las leyes –como los comentarios racistas, por ejemplo– si un usuario los reporta. Es en casos como éste donde intervienen los miembros de Jugendschutz.net y, a decir de Glaser, la cooperación entre esta empresa y los proveedores de Internet está funcionando bastante bien. Pero su tarea se ve dificultada por limitaciones de carácter técnico y político.
Reglas para la vida en Internet
Der Leiter Bereich Rechtsextremismus bei jugendschutz.net, Stefan Glaser, stellt am Freitag (14.08.2009) in Berlin auf einer Pressekonferenz der Bundeszentrale für politische Bildung und Jugendschutz.net die aktuellen Zahlen über den Missbrauch des Internets durch Rechtsextreme vor. Rechtsextreme haben im vergangenen Jahr ihre Aktivitäten im Internet verstärkt. Die Anzahl der allein von jugendschutz.net dokumentierten unzulässigen Beiträge in Sozialen Netzwerken und Videoplattformen hat sich 2008 auf mehr als 1.500 verdoppelt. Foto: Arno Burgi dpa/lbn +++(c) dpa - Bildfunk+++

Stefan Glaser, de la organización Jugendschutz.net.

Por ejemplo, la libertad de opinión sigue siendo de vital importancia en la red. Sólo 15 por ciento de los casos en los que se sospecha la transgresión de leyes mediante la publicación de material nocivo para los jóvenes pudieron ser descritos como ilegales. Videos que promueven el odio hacia grupos humanos específicos pueden ser sustituidos rápidamente por otros relativamente inofensivos, explica Glaser. Y es muy difícil hacer algo en relación con las miles de opiniones dañinas para los jóvenes que se publican en los innumerables foros.

Sobre todo si esas opiniones llegan a Internet desde un servidor ubicado en Estados Unidos, donde la libertad de opinión está definida de una manera mucho más amplia que en Alemania. ¿Y qué hay de proteger a la juventud en Alemania a través de filtros informáticos? Esa medida fracasa casi siempre por la resistencia que ofrece el empresariado en el sector de la tecnología y su falta de disposición para invertir lo necesario en la masificación de esos filtros, dice Krüger. Con filtros se evita, por ejemplo, que un documento borrado pueda ser subido de nuevo a la red.
La esperanza de los miembros del BpB y de Jugendschutz.net es que cada día más activistas de la red –en otras palabras, la sociedad civil– se involucre activamente en la lucha contra el abuso de las libertades que ofrece la Web 2.0. Después de todo, las leyes alemanas también deben tener vigencia en el Internet. Para que eso sea posible, dicen estos expertos, hace falta que se establezcan reglas para la vida en Internet. “No todo lo que se desee subir a la red debe ser subido a Internet”.
Autores: Kay-Alexander Scholz / Evan Romero-Castillo
Editora: Claudia Herera Pahl

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