1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Vida sana

¿Por qué es más sana la leche ecológica?

¿Merece la pena, por motivos de salud, comprar alimentos ecológicos? Científicos británicos dieron ahora con una respuesta, al menos sobre la carne y la leche de producción ecológica.

La leche y la carne de producción ecológica tienen más componentes saludables que los alimentos de producción intensiva. Lo reveló un metaestudio de investigadores británicos de la Universidad de Newcastle. Compararon los resultados de más de 190 estudios sobre leche y más de 60 estudios sobre carne. El resultado es que la leche y la carne de producción ecológica contienen un 50% más de grasas insaturadas, es decir, grasas sanas. Medio litro de leche orgánica contiene 39 miligramos de ácidos grasos Omega 3, mientras que la leche convencional tan solo contiene 25 miligramos. Además, la leche ecológica tiene un 40% más de ácido linoleico conjugado. Los científicos también encontraron diferencias en el contenido de vitaminas y oligoelementos: la leche ecológica contiene más vitaminas liposolubles, como la vitamina E y los carotenoides, y también más hierro.

Por otra parte, en la leche de producción industrial había casi un 75% más de yodo que en la leche orgánica, ya que en Europa se añade yodo al pienso de los animales. Un alto contenido de yodo en la leche es relevante en áreas en la que hay carencia de yodo. Pero si se consume sal yodada, podría producirse una ligera sobredosis si se ingieren grandes cantidades de productos lácteos no ecológicos.

En los análisis realizados en carne ecológica, se encontraron menos ácido mirístico y ácido palmítico, ambos ácidos grasos saturados. Un dato que los expertos valoran como positivo.

¿Por qué existen diferencias tan grandes en los valores nutritivos? Los investigadores creen que la causa principal es la cría del ganado: las reses destinadas a carne ecológica pasan más tiempo al aire libre, en las praderas. Ingieren más hierba y pasto que forraje o ensilaje. Esto influye en su metabolismo y, por tanto, en el contenido de la leche y la carne. Al comer menos forraje, las reses crecen más lentamente y producen menos leche. La combinación de su alimentación y el crecimiento más lento produce un equilibro de grasas más saludable.

http://www.ncl.ac.uk/press/news/2016/02/organicandnon-organicmilkandmeat/