Policía brasileña reprime protesta a horas del Mundial | América Latina | DW | 12.06.2014
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América Latina

Policía brasileña reprime protesta a horas del Mundial

Manifestantes se reunieron en San Pablo para expresarse contra el costo del torneo de fútbol, muy cerca del estadio donde se jugará el partido inaugural.

Con gases lacrimógenos y balas de goma, la policía brasileña dispersó este jueves (12.06.2014) a un pequeño grupo de manifestantes que protestaban contra el Mundial de fútbol que comienza en pocas horas más en San Pablo. Un portavoz de la policía militar brasileña dijo que había al menos cinco personas heridas, pero recién en horas de la tarde-noche podrían entregar cifras más exactas, una vez que se calmen las protestas.

Las personas reunidas fueron reprimidas en dos ocasiones, produciéndose violentos choques callejeros en las cercanías de una de las avenidas de acceso al estadio donde se jugará el partido inaugural del torneo de fútbol. La prensa cifró el número de manifestantes en 70, quienes se concentraron en la estación de metro Carrao con la intención de marchar hacia el estadio Arena Corinthians.

Una vez allí, pretendían entorpecer el tránsito en la avenida Radial Leste. Sin embargo, la policía se adelantó a los organizadores de la movilización, denominada “gran acto 12 de junio no va a haber Copa”, y cercaron el lugar para impedir que el reducido número de opositores al torneo pudiera llevar a cabo su cometido. Los incidentes se produjeron cuando los manifestantes intentaron romper el cerco. Hubo al menos un detenido.

Preocupados, pero tolerantes

El diario Folha de Sao Paulo informa que de los cinco heridos, tres son periodistas, entre ellos una reportera de CNN, que se cayó de una cerca y resultó con algunas magulladuras. El mismo periódico afirma que se prevé que esta jornada se realicen otras manifestaciones, entre ellas una organizada por el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo, que ocupa un terreno baldío hace más de un mes a unos 4 kilómetros del Arena Corinthians.

También los trabajadores del metro se han concentrado para exigir que 42 trabajadores que fueron despedidos sean readmitidos en sus puestos, luego de una huelga. Brasil ha decidido blindar sus ciudades, para evitar precisamente que cualquier protesta empañe la jornada inaugural del campeonato. En San Pablo, y ante la tensión que existe en el ambiente, la Tropa de Choque de la policía militarizada estaba en alerta para reforzar la seguridad.

Las agrupaciones que critican al gobierno por la organización del Mundial ponen sobre la mesa lo que califican como gastos excesivos en construir o remodelar estadios de fútbol, en desmedro de otras urgencias que tiene la sociedad brasileña. Las autoridades han dicho que tolerarán las protestas en la medida que sean pacíficas, al tiempo que ha admitido su preocupación por las manifestaciones contra el torneo.

DZC (dpa, Reuters, EFE, Europa Press)

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