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Economía

Pfizer decide anular fusión que buscaba eludir cargas fiscales

La farmacéutica había anunciado su intención de fusionarse con Allergan y trasladar sus oficinas a Dublín, una operación tasada en 160.000 millones de dólares.

Fracasó la idea. Así podría resumirse lo sucedido entre Pfizer y Allergan. Ambas empresas habían anunciado el pasado 23 de noviembre, con bombos y platillos, que se fusionarían con el fin de que Pfizer, farmacéutica tras el Viagra y con sede en Nueva York, trasladara sus oficinas a Dublín y pagara menos impuestos. Sin embargo, las nuevas normas anunciadas en Estados Unidos para restringir este tipo de movidas hicieron que Pfizer decidiera dar pie atrás.

La fusión, calificada por la prensa como “la mayor” de la historia en el sector farmacéutico por mover cifras en torno a los 160.000 millones de dólares, tenía como objetivo evitar las “tremendas desventajas” con las que operarían las empresas estadounidenses en comparación con sus competidores, según Ian Read, el máximo directivo de Pfizer. Al trasladar su sede a Dublín, donde se encuentra Allergan (propietaria de tratamientos como el bótox) podrían acceder a los beneficios tributarios irlandeses.

La decisión de anular la fusión, anunciada este miércoles (06.04.2016) supone un triunfo para el presidente de EE. UU., Barack Obama, quien ha presionado por reducir los acuerdos de inversión que buscan disminuir la carga impositiva de las empresas. Sin ir más lejos, este martes, Obama censuró que estas operaciones se aprovechen de “los vacíos fiscales”, al comprar empresas de menor tamaño y trasladar sus cuarteles generales fuera del país. Con ese tipo de actos, “se están aprovechando del sistema”, dijo el mandatario.

Ahora, a pagar compensación

En una entrevista con la cadena CNBC, el consejero delegado de Allergan, Brent Saunders, reconoció que las dos firmas sabían que habría un “riesgo remoto” sobre las nuevas normas fiscales, que al final se hizo realidad. “Pero estábamos preparados”, añadió. Consideró que las nuevas disposiciones representan un “ataque por la espalda” porque representa un “cambio de reglas”, algo que dijo puede producirse en países como China, pero que “no es muy estadounidense”.

“Pfizer había considerado esta transacción desde una posición de fuerza y había visto la combinación potencial como un acelerador de la estrategia actual”, afirmó Ian Read. De momento, la principal farmacéutica del mundo tendrá que compensar económicamente a Allergan por echarse para atrás en esta decisión, y pagará 150 millones de dólares a la firma irlandesa “por el reembolso de gastos asociados con la operación”.

DZC (Reuters, dpa, EFE)


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