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Economía

Petróleo en el brasileño campo de Carioca: “un gran desafío”

El crudo de Carioca podría convertir a Brasil en la Arabia Saudí de América Latina, opinan algunos. Un poco exagerado, replica el experto Kurt Reinicke, “pero se trata de un gran yacimiento. ¡No cabe la menor duda!”.

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Plataforma de Petrobras en la bahía de Guanabara, Brasil.

En el océano Atlántico, en aguas territoriales brasileras, los especialistas creen haberse topado con algo importante. El subsuelo marino podría esconder crudo suficiente para llenar 33 millones de barriles. El hallazgo se celebra como el mayor de los últimos 30 años. Extraoficialmente. A los científicos aún les queda un año de rastreo. Pero el movimiento político y empresarial es tal, que las confirmaciones han sido relegadas a asunto para cuidadosos y aquellos que tratan de evitar que la euforia temprana salpique sus carreras.

Y sin embargo, hasta que del yacimiento BM-S-9, bautizado como Carioca, salga petróleo, transcurrirá aún algún tiempo. “Yo calculo que unos 10 años”, dice Kurt Reinicke, del Instituto de Tecnología Petrogasífera, con sede en el Estado alemán de Baja Sajonia. “El descubrimiento se ha hecho en una región difícil, a una profundidad de unos 5.000 metros. Y no es sólo la distancia hasta llegar al fondo marino, sino que además habrá que perforar bastante, otros 1.000 o 2.000 metros. Estamos ante un gran desafío tecnológico, y ante un proyecto que va a costar mucho dinero”, comenta Reinicke.

Un recurso no renovable

Aún así, el mundo empresarial coincide en que el esfuerzo merece la pena. Los biocarburantes y las energías renovables quizás sean el futuro, pero el presente se sigue escribiendo con oro negro. “El crudo en el Mar del Norte se agota”, recuerda Reinicke. “En América Latina van a encontrase seguramente más yacimientos y, para acabar con la escasez que notamos cada día en nuestras gasolineras, éstos deben entrar en funcionamiento lo antes posible.”

BP-Bohrinsel in der Nordsee

El crudo se agota en el subusuelo del Mar del Norte.

El mayor hallazgo de los últimos 30 años es un gran hallazgo, pero ninguno que haga creer en un desahogo para los bolsillos de los conductores. “A corto plazo, el precio del crudo va a mantenerse en los 100 dólares, de 20 a 30 dólares arriba o abajo”, dice el experto. Y tampoco cabe la esperanza, si se la puede llamar de este modo, de que los pozos de petróleo se multipliquen hasta salvar a los combustibles fósiles de la extinción. “El abastecimiento está asegurado para las próximas décadas. Pero, a la larga… este es un recurso no renovable…”.

"33 millones de barriles de crudo explotables son muchos si se comparan con los campos petrolíferos del Mar del Norte”, continúa Reinicke, “Carioca contendría él solo la mitad de todo el crudo que hay en el Mar del Norte. Pero es poco en relación con el consumo mundial: el yacimiento brasileño serviría para satisfacer la demanda global durante sólo año y medio.”

No habrá guerra por el crudo

Petrobras Konzernzentrale in Rio de Janeiro, Brasilien

Sede de Petrobras en Río de Janeiro.

"El campo petrolífero más importante del mundo es el de Gahwar, en Arabia Saudí. Según calculan los saudíes, éste es al menos cinco o seis veces mayor que el de Carioca. Pero, si es cierto lo que se dice, el de Brasil es un gran yacimiento ¡De eso no cabe la menor duda!”, asegura Reinicke.

Desde luego, a Petrobras, Repsol YPF y British Gas, Carioca les basta para frotarse las manos. Una nacional, una española, una británica: ¿dónde están las compañías alemanas? “Brasil no es el único país en el que se han encontrado y se van a encontrar yacimientos. En la guerra en las Malvinas no sólo estaban en juego las islas, sino una zona en la que se cree que hay petróleo. En Argentina las empresas alemanas, como por ejemplo Wintershall, son muy activas.”

Symbolbild Öl Rohstoff Ölförderung Kampf um Rohstoffe Arbeiter in Ölproduktion Erdöl

América Latina, más segura que los países árabes.

Los nombres germanos podrían, entonces, sonar pronto. “Las compañías alemanas van por buen camino”, asegura el experto. Pero la mención de la palabra “guerra” a pocos vocablos de distancia del término “petróleo” no deja buen sabor de boca. “Esta no es una región conflictiva. No me puedo imaginar que nadie empiece aquí una guerra porque se haya encontrado un campo petrolífero”, opina Reinicke.

Las empresas extranjeras pueden entonces explotar tranquilamente sus pozos. “Políticamente, la situación en América Latina es mucho más predecible que la de los países árabes. También hay pobreza, pero es una zona mucho más estable.”

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