Pese a la crisis, la economía alemana crecerá también en 2012 | Economía | DW | 19.01.2012
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Economía

Pese a la crisis, la economía alemana crecerá también en 2012

Mientras la coyuntura mundial sigue alicaída, el informe económico anual pronostica tiempos mejores para la economía alemana, pero sólo si se estabiliza la eurozona.

Todo depende del cristal con que se mire: si no hubiera crisis de endeudamiento, ni dificultades en la eurozona, y si la economía mundial no estuviera en un período decreciente, entonces el informe económico anual del Gobierno alemán para 2012 podría parecer bastante deprimente. Pero la perspectiva es, en estos momentos, otra: el Banco Mundial alerta sobre el peligro de una crisis económica mundial, la Unión Europea está amenazada por una recesión, y, en ese contexto, el pronóstico de un crecimiento del 0,7 por ciento para el año en curso no es deprimente, sino más bien alentador.

Y así de positivo lo formula el ministro alemán de Economía, Philipp Rösler: Alemania está bien, y su economía es robusta. “No se puede hablar en absoluto de recesión. Por el contrario: la economía alemana seguirá creciendo este año, aunque en forma más moderada que en 2011”, subraya Rösler. Y eso influirá en el mercado laboral, que también se desarrollará favorablemente.

Bache coyuntural en lugar de recesión

Philipp Rösler: la economía alemana es robusta.

Philipp Rösler: "la economía alemana es robusta".

El ministro y vicecanciller Rösler no es el único que piensa de ese modo. Ya el martes pasado, el Centro Europeo de Investigación Económica (ZEW, por sus siglas en alemán), brindó un pronóstico sorprendentemente positivo. Después de un descenso ininterrumpido en 2011, las expectativas coyunturales parecen tomar ahora un nuevo impulso.

Si el sector empresarial logra eludir la recesión, eso se hará notar en el mercado laboral germano. De hecho, en su informe económico anual, el Gobierno alemán parte de que el desempleo disminuirá este año en un 6,8 por ciento, lo cual representa el nivel más bajo de los últimos veinte años.

Alemania es y seguirá siendo un ancla de la estabilidad y del crecimiento europeo, subrayó el ministro. Aunque tal vez la comparación con un ancla no sea del todo correcta, como señaló un periodista británico durante la presentación del informe. El crecimiento económico está relacionado con el movimiento y no con el estancamiento. Pero quizás esa expresión no se deba tomar al pie de la letra. Tampoco lo hace Philipp Rösler. “El objetivo es, en todo caso, ser un motor de crecimiento en la difícil situación por la que está pasando Europa, y hacer todo lo que sea necesario para que eso se mantenga”, explicó el ministro.

Los mercados siguen representando un riesgo

El crecimiento del empleo, los aumentos de ingresos y la estabilidad en los precios: esos son, de acuerdo con el informe económico anual, los factores que garantizan que la economía alemana no decaiga. La coyuntura interna vive del consumo privado, sólo posible gracias a un aumento del poder adquisitivo. Y eso refuerza la resistencia de la economía frente a factores externos, dice Rösler.

¿Cómo seguirá la eurozona?

¿Cómo seguirá la eurozona?

Pero con eso no basta. El Gobierno condiciona su pronóstico a que la crisis de deuda de la eurozona no siga agravándose, y a que las medidas y acuerdos para modificar los tratados de la Unión Europea se lleven a cabo como se decidió en diciembre de 2011, durante la cumbre extraordinaria de la UE. “El mayor riesgo –también para la proyección que presentamos aquí- es la evolución de los mercados, en especial, la evolución en la zona euro. Por eso, es importante que el Gobierno alemán y sus socios europeos hagan todo lo necesario para estabilizar la eurozona. Y eso explica por qué trabajamos con tanta vehemencia para lograr esa estabilidad”, acentuó Rösler.

En toda Europa se deben introducir ahora límites de deuda eficaces que queden fijados, en lo posible, en la Constitución. Rösler dijo estar convencido de que, con miras a una disciplina fiscal estricta y consecuente, el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea debe estar estrechamente engranado con el nuevo Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). En otras palabras: sólo quien se atenga al dictado de austeridad podrá contar con ayuda financiera en el futuro.

El ministro de Economía alemán admitió que Alemania puede imponer sus condiciones ya que se encuentra en una situación confortable, económicamente hablando. Los inversores están, según él, dispuestos incluso a pagar gratificaciones sólo para poder invertir su dinero en bonos alemanes. En cuanto a la pregunta de si Alemania, ante este panorama, debería dejar de contribuir con el rescate de países endeudados, el ministro Rösler dijo lo siguiente: “Ya tenemos una gran responsabilidad, y cumpliremos con ella también en el futuro”.

Autora: Sabine Kinkartz/ Cristina Papaleo
Editor: Pablo Kummetz

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