Pasto chino: ¿la planta que buscaban los cazadores de fuentes energéticas? | Ciencia y Ecología | DW | 13.04.2011
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Ciencia y Ecología

Pasto chino: ¿la planta que buscaban los cazadores de fuentes energéticas?

Es tan alta que la confunden con "el pasto elefante". Su rápido crecimiento, bajo contenido mineral y alto rendimiento la convierten en potencial fuente energética del futuro. En Alemania ya hay cultivos experimentales.

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El "pasto chino" promete ser más rendidor que la colza europea.

El miscanthus, como se le llama científicamente a este pasto, es una planta multiusos. Esta especie de pasto del lejano oriente no sólo puede reemplazar plásticos, sino que sirve como material de construcción, de calefacción o para la producción de hidrógeno gaseoso. El miscanthus viene de Filipinas y Japón, pero también de China, que es de donde procede la especie utilizada en experimentos por científicos de la Universidad de Bonn.

En Klein-Altendorf, un pueblito en el Eifel, la región boscosa al occidente de Bonn, nada parece indicar que se experimenta con las que pueden convertirse en las plantas del futuro. Aquí la Universidad de Bonn mantiene una sede para la enseñanza y la investigación agrícola. Las plantas examinadas deben crecer rápidamente, ser multifacéticas y no pueden exigirle mucho a los suelos de siembra.

Los retos globales

Flash-Galerie Chinaschilf

¿Una fuente de energía que no contribuye al efecto invernadero? Las investigaciones de la Universidad de Bonn, así lo dicen.

La idea es cultivar plantas que algún reemplacen a las fuentes fósiles de energía: petróleo, carbón y gas, la base de la mayoría de los productos industriales de hoy. “Nuestros retos globales consisten en reemplazar paulatinamente por biomasa el dióxido de carbono contenido en las fuentes fósiles de energía, y al mismo tiempo, resolver los problemas de alimentación mundial, así como la cría de animales”, dice Ernst Berg, economista especializado en ecología.

Justamente la producción de alimentos a nivel global juega un papel importante a la hora de buscar nuevas fuentes de energía. “Hoy hay una competencia malsana entre la producción de alimentos y la de bioenergía”, reconoce Berg, cuya idea es que la biomasa que se produzca no interfiera en la producción de alimentos.

Más biomasa en menos espacio

Para lograrlo, las “plantas combustibles” del futuro tendrán que producir más biomasa en espacios más reducidos. Un resultado que la ingeniería genética puede alcanzar. Pero hay plantas que, por naturaleza, crecen muy rápido, como el miscanthus o “pasto chino”.

Ralf Pude, profesor de la Universidad de Bonn, siempre ha sido un convencido de los muchos usos de esta planta multifacética. Después de una larga lucha por convencer a agrónomos y campesinos ya está produciendo tabletas que se pueden quemar para producir calor. Y, aunque la producción de diesel de pasto chino está aún muy lejos, esta planta es muy prometedora.

De la biomasa se produce hidrógeno que puede ser empleado como combustible para autos, comparable con el aceite de colza que se utiliza en Europa. Sólo que el rendimiento del pasto chino está en una relación de 1 a 15, mientras el aceite de colza es de 1 a 2. “Una eficiencia mucho más alta por hectárea cultivada”, concluye Pude. Así, un campesino podría producir, por hectárea y año, tanto material combustible como el equivalente a 8.000 litros de aceite para calefacción.

Neutral ante efecto invernadero

Pero el pasto chino no sólo es apreciado por su mayor rendimiento sino por su rápido crecimiento, como concluye el agrónomo Ralf Pude: “El miscanthus crece hasta 5 centímetros por día, en los comienzos del año.Tanto que su crecimiento se puede medir en la mañana y la tarde”.

Y, como si no fuera suficiente, las emisiones de CO2 son iguales a la cantidad de CO2 que el pasto chino absorbe de la atmósfera durante su crecimiento, siendo así neutral en el proceso de generar los gases causantes del efecto invernadero.

Autor: Fabian Schmidt /jov

Editor: Emilia Rojas

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