Pacto fiscal europeo: un difícil acto de equilibrio | Europa | DW | 31.01.2012
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Europa

Pacto fiscal europeo: un difícil acto de equilibrio

El pacto de disciplina fiscal acordado en la cumbre en Bruselas no es la solución que se esperaba ante la crisis de la eurozona, según críticos que alertan sobre una recesión en toda Europa.

Cumbre para rescatar a la eurozona: un paso más, pero aún falta mucho.

Cumbre para rescatar a la eurozona: un paso más, pero aún falta mucho.

Con un alza moderada del índice alemán Dax de un 0.41 por ciento reaccionaba este martes por la mañana la bolsa de Fráncfort a las resoluciones tomadas en la víspera durante la cumbre de la Unión Europea, destinada a consolidar el pacto fiscal europeo, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). El pacto fiscal europeo es un paso más para garantizar una disciplina presupuestaria más estricta que envíe una clara y confiable señal a los mercados, al Fondo Monetario Internacional y al Banco Central Europeo. Sin embargo, el volumen del fondo no fue ampliado. El Gobierno alemán no estuvo de acuerdo en aumentar el paquete de rescate para Grecia si ese país no se sometía a la vigilancia de un organismo fiscal superior externo. Es por eso que no se llegó a una decisión clara acerca de cómo avanzar en la búsqueda de una solución a la crisis de deuda griega, el problema que más afecta a la credibilidad de la UE.

Alertan sobre posible recesión en toda Europa.

Alertan sobre posible recesión en toda Europa.

Un techo al déficit, que no podrá superar el 0,5 del rendimiento económico, sanciones a aquellos países que lo superen, un freno a la deuda anclado en la Constitución de los países firmantes y el derecho a presentar demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea si un país no aplicara el techo a la deuda en su legislación son los puntos más importantes del nuevo pacto fiscal que entrará en vigor a más tardar a partir de 2013, en tanto 12 países de la eurozona lo ratifiquen, y que deberá ser incorporado al Tratado de la Unión Europea dentro de un lapso de cinco años.

Entretanto, queda claro que los 500.000 millones de euros con los que cuenta el MEDE no serán suficientes para evitar que países como Italia o España sigan sufriendo turbulencias. Pero otra discusión sobre un posible aumento del volumen del paquete de rescate con las partidas no gastadas del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera que lo precedió no se prevé sino hasta marzo.
 

Pacto concilia ahorro fiscal e impulso a la economía

Por otra parte, fuentes europeas mencionaron que podrían liberarse de esas partidas cerca de 82.000 millones de euros para combatir el desempleo en la UE, que afectó en 2011 a 16,5 millones de personas, de acuerdo con la agencia Eurostat. Al término de la cumbre, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se comprometieron a aunar esfuerzos en pos del fomento al empleo y al crecimiento, ya que está visto que el pacto fiscal no logrará solucionar por sí solo los problemas que afectan a la UE, sino que, paralelamente, se deben tomar medidas para impulsar el crecimiento económico.

El acuerdo, que fue calificado por la canciller alemana, Angela Merkel, de

Angela Merkel, en la mira de las críticas.

Angela Merkel, en la mira de las críticas.

“proeza", fue aprobado por 25 países de los 27 miembros de la UE, entre ellos, los 17 países de la eurozona. Pero ni Gran Bretaña ni la República Checa estuvieron de acuerdo. Un día después de la cumbre, empero, el primer ministro checo, Petr Necas, dijo que su país sí podría adherirse al pacto fiscal de la UE de respetarse sus objeciones. "Creo que es enormemente valioso que consigamos cambiar las condiciones del tratado, de manera que una firma en una fecha posterior sea posible", dijo Necas en un comunicado.

El premier británico, David Cameron, por su parte, advirtió luego de la cumbre sobre la introducción de un impuesto a las transacciones financieras a nivel europeo. “En tiempos de crisis, un impuesto de ese tipo es una locura”, dijo Cameron, ya que podría costarle a la Unión Europea hasta 200.000 millones de euros en su rendimiento económico y 500.000 puestos de trabajo. El primer ministro también criticó severamente el manejo que hace de la crisis la canciller alemana.

Para el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, con el acuerdo se ha logrado una "nueva severidad" en la consolidación de las finanzas estatales. El primer ministro griego, Lukas Papademos, dijo pasada la cumbre que su país sentará las bases para solventar la crisis a finales de esta semana. Grecia se esfuerza por negociar con sus acreedores una quita de deuda que aliviaría a su economía por una suma de cerca de 100.000 millones de euros. Sin un recorte de deuda, ni el FMI ni la eurozona estarían dispuestos a seguir ayudando a Grecia.
 

Críticas de oposición y sindicatos alemanes

En Alemania, el jefe de Los Verdes, Cem Özdemir, reprochó a Angela Merkel haber sentado falsas prioridades en el rescate del euro. “Merkel y su Gobierno van por mal camino en la lucha contra la crisis de la eurozona”, señaló Özdemir, quien agregó que “el dictado unilateral del ahorro sólo agravará la crisis” y exigió un programa concreto de inversiones para los países afectados.

Carsten Schneider, experto en presupuesto del Partido Socialdemócrata (SPD), pidió no esperar milagros del pacto fiscal. “En Alemania se idealiza el techo a la deuda y se presenta como modelo para Europa”, dijo. Pero, según él, el propio ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, maquilla las cuentas y el ahorro, cosa que

El premier británico, David Cameron, dijo que Gran Bretaña no firmará el pacto.

El premier británico, David Cameron, dijo que "Gran Bretaña no firmará el pacto".

también sucederá en otros países. El jefe de la fracción del SPD, Frank-Walter Steinmeier, señaló al Financial Times Deutschland que “todavía sigue sin erigirse un cortafuego contra la especulación en la eurozona”.

Tanto los Verdes como el SPD acusaron a Merkel de crear una atmósfera anti-alemana en Europa con la idea de instaurar una supervisión para las finanzas helenas. Hasta el presidente francés, Nicolas Sarkozy, su íntimo aliado europeo, rechazó el plan de contar con un “vigilante” externo. “No se puede poner a ningún país, no importa cuál, bajo tutela”, dijo.

La presidenta del partido alemán La Izquierda, Gesine Lötzsch, fue más allá: “Con el freno a la deuda la canciller profundiza la crisis en Europa”, alertó afirmando que el pacto fiscal hará que toda Europa siga los pasos de Grecia y entre en recesión.

El jefe de la Confederación de Sindicatos Alemanes, Michael Sommer, caracterizó al acuerdo de “engaño”, ya que, según él, “sólo trata el tema de la disciplina fiscal, pero no responde en absoluto la cuestión de cómo el Estado puede obtener más ingresos”. Para Sommer, la medida de impulsar la economía con 82.000 millones de euros es “un paso en la dirección correcta”, pero “en realidad, también el Gobierno alemán sabe que se necesitan al menos unos 300.000 millones más para poder hacer algo sensato”.

Estas críticas no hacen más que reflejar la incertidumbre y la expectativa ante el pacto fiscal de una Europa que no encuentra el camino de salida a la crisis y un Gobierno alemán que, por su forma de manejarla, está cada vez más solo.

Autora: Cristina Papaleo
Editora: Emilia Rojas

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