1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Economía

Opinión: Un pequeño éxito para VW

El primer arreglo en Estados Unidos y, por ahora, ningún proceso. Tras meses de incertidumbre, VW puede volver a respirar, aunque sea un poco. El éxito, sin embargo, parece lejano aún, opina Henrik Böhme.

Una compensación para los clientes de Volkswagen afectados en Estados Unidos, a lo que hay que añadir un par de miles de autos que tendrán que ser recomprados por el fabricante, una multa y la financiación de las medidas necesarias para respetar los niveles de emisiones legales. Desde luego no suena como un gran paso, ni tampoco lo es. Pero, teniendo en cuenta que cuando uno engaña a sus clientes en Estados Unidos se mete en problemas y la broma puede llegar a resultarle muy cara, lo cosechado hoy es, al menos, un pequeño éxito para el fabricante de automóviles de Wolfsburgo. Por ahora, la resolución satisfizo tanto al estricto juez Charles Breyer como a las autoridades ambientales competentes. Por ahora.

Ganando tiempo a costa de los clientes

Pero lo que hay en este momento sobre la mesa sigue sin ser un plan detallado, sino que es tan sólo un esbozo. Qué modelo de auto y qué modificaciones han de ser realizadas son preguntas que siguen sin respuesta. Basta con mirar hacia Alemania, donde la campaña de recuperación sigue igual de estancada. Ante una gran expectación mediática, VW presentó su nuevo modelo de todocamino equipado con un nuevo software. De ese vehículo, sin embargo, aún circulan pocas unidades por el país. En lo que se refiere a su modelo más vendido, la berlina de tamaño medio Passat, Volkswagen ha anunciado que las soluciones técnicas para resolver el problema de las emisiones tardarán en llegar. En la misma circunstancia se encuentra el buque insignia de la marca, el Golf: de nuevo, habrá que esperar.

Boehme Henrik Kommentarbild App

Henrik Böhme, redactor de DW.

Los ingenieros tramposos, por lo visto, hicieron un gran trabajo. Y, al parecer, el problema no se soluciona con la instalación de un filtro que cuesta diez euros, sino que dependiendo del modelo, la serie y la versión, existe un software especial para cada vehículo. Al parecer, al parecer, al parecer. La transparencia es, desde luego, otra cosa. El bufete de abogados Jones Day, contratado por VW en Estados Unidos, ha analizado la gigantesca montaña de datos y se ha encargado de proteger los resultados, sobre todo hacia el exterior.

El viernes (22.04.2016), presentarán un informe preliminar ante el Consejo de Administración de VW. Si se hará público alguno de los resultados es algo que muchos se siguen preguntando. Por ahora, lo único que ha trascendido es que la teoría de que sólo unos pocos conocían el problema y pusieron en marcha el fraude sigue en pie. El comité ejecutivo, por lo visto, no sabía nada. Y eso es, y será siempre, el meollo del escándalo. Todavía no está claro cómo alguien como Martin Winterkorn, que siempre estuvo interesado en el traqueteo de cada tornillo, no quiso saber nada del asunto. ¿De verdad ningún ejecutivo de la compañía se preguntó cómo, de repente, se pudieron cumplir los límites de emisiones cuando durante años nadie consiguió alcanzarlos?

Carga financiera enorme

Lo que por lo menos ha quedado claro, en líneas generales, es la carga financiera que tendrá que soportar Volkswagen: 5.000 dólares por vehículo, eso sólo en lo que respecta a EE. UU., país en el que circulan 600.000 vehículos “trucados”. En todo el mundo hay más de 11 millones de coches afectados, de los cuales 2 millones transitan diariamente sólo en Alemania. ¿Por qué los propietarios de un vehículo VW en Alemania no deberían ser engatusados con un cheque de 5.000 dólares para sus visitas a los talleres del fabricante de Wolfsburgo? Si la compañía no ha previsto este detalle, la solución será contraproducente. Y es que, independientemente de dónde haya comprado su coche, usted tiene el mismo derecho que los clientes estadounidenses. De hecho hay muchos abogados inteligentes que están esperando el momento para reclamar. El caso Diéselgate ya ha jugado con la confianza de muchas personas. Es el momento de que se empiecen a aclarar las cosas.

Para aprender: aquí puede Usted leer la versión original de este artículo en alemán.