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Europa

Opinión: ¡Respeto para Polonia!

La Comisión Europea ha abierto, por primera vez, el proceso mediante el cual debe ser evaluado el Estado de Derecho de un país miembro. Eso es bueno, pero debe ser abordado con mucha cautela, dice Bartosz Dudek.

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Bartosz Dudek, jefe de la redacción polaca de DW.

El proceso iniciado este miércoles contra Polonia consta de varias etapas. Al comienzo tiene lugar la recopilación de información, luego vienen las recomendaciones de la Comisión Europea, el seguimiento de los resultados y, al final, en el peor de los escenarios, la suspensión de voto en el Consejo Europeo. Sin embargo, esto tendría que ser decidido por unanimidad de todos los otros líderes.

Sólo un ingenuo podría creer que así se vaya a hacer cambiar el rumbo al nuevo gobierno nacional-conservador de Varsovia. Sobre todo, después de que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, haya asegurado ya a los polacos su solidaridad. Por lo tanto, es una medida puramente simbólica, una protesta de cara a la galería, por así decirlo. Sin embargo, es una medida que, aunque no vaya a ser eficaz, puede ser útil en determinadas circunstancias.

Sólo será útil, eso sí, si la Comisión Europea, en lugar de únicamente amenazar, empieza a dialogar con Polonia. Todo depende de emplear el tono adecuado. La sensibilidad polaca debe ser respetada. Los polacos, sean seguidores de Kaczynski o no, simplemente no se dejan impresionar por los dedos acusadores que los señalan, amenazantes, desde el extranjero. En concreto, los políticos alemanes en Bruselas tienen en esto mucho que aprender. Se requiere un tacto especial cuando se trata de Polonia, al igual que en el caso de Israel. Diálogo, y no las críticas excesivas, es el camino a seguir.

Por eso, las reformas del gobierno nacional-conservador en Varsovia deben ser examinadas en frío. De forma realista e imparcial. Las recomendaciones de la Comisión Europea deberían, si acaso, promulgarse y publicarse previo acuerdo con el gobierno polaco. Las negociaciones con el entonces presidente Kaczynski sobre el Tratado de Lisboa bien demostraron que los polacos saben defenderse para obtener los mejores resultado, para ellos. Pero al final, estuvieron dispuestos a alcanzar un compromiso. Una tarea nada fácil, pero que ambas partes pueden conseguir, si proceden con respeto y paciencia mutuos.

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