1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Opinión

Opinión: ¡El brexit irá a la Cámara de los Comunes!

Un tribunal considera que el "brexit" deberá ser aprobado por el Parlamento británico. La sentencia anima a los defensores de permanecer en la Unión Europea. Un comentario de Bernd Riegert.

Großbritannien Brexit Gericht Entscheidung (Reuters/T. Melville)

La demandante Gina Miller ofrece una rueda de prensa ante el Tribunal Supremo.

Y ahora esto. La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea se perfla cada vez más complicada y caótica. La primera ministra británica, Theresa May, no sabe cómo y qué negociará con sus socios europeos. Además, teniendo en cuenta que el  Tribunal Superior de Londres considera que sólo el Parlamento tiene la potestad de iniciar la salida de la UE, podemos interpretar la decisión como una sonora bofetada a May.

Hasta el momento, la ya conocida como "Dama de Hierro del brexit” pretendía ampararse en un privilegio real que le habría permitido evitar un debate sobre la salida del Reino Unido de la UE en el Parlamento. La política conservadora, que ha de ejecutar el "brexit", creía hasta ahora que el resultado del referéndum celebrado en junio bastaría para catapultar a Gran Bretaña fuera de la Unión Europea. Los jueces londinenses, sin embargo, no son de la misma opinión. Insisten en que la decisión debe ser votada en el Parlamento.

Anomalías

El proceso judicial fue puesto en marcha por una ejecutiva financiera y una peluquera, y no por los propios legisladores, como podrían pensar muchos. Pero bueno, uno ya está acostumbrado a ver cosas extrañas en la saga del "brexit". Tras las mentiras y engaños de los nacionalistas durante la campaña electoral, tras el nombramiento de un excéntrico ministro de Asuntos Exteriores, que dependiendo del día se pone una u otra chaqueta según cómo soplen los vientos populistas, ya casi no causa sorpresa el tira y afloja jurídico sobre el inicio de la salida del Reino Unido de la UE.

Bernd Riegert.

Bernd Riegert.

Theresa May ha anunciado que recurrirá inmediatamente la decisión ante el Tribunal Supremo del Reino Unido. Si gana el recurso a principios de diciembre, entonces podría cumplir con el autoimpuesto calendario del "brexit". Hasta finales de marzo de 2017 se propone comunicar a sus socios de la UE que desea aplicar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa. Ese artículo desencadenaría el inicio de las negociaciones sobre la salida, que podría durar hasta dos años. Si, por el contrario, el Tribunal Supremo dictamina que el Parlamento debe votar la decisión, entonces la cosa se pondría complicada: si la ley requiere la aprobación de ambas cámaras, el proceso podría dilatarse durante meses. El gobierno, sin embargo, podría iniciar un procedimiento de legislación de emergencia. Un recurso que, de nuevo, podría ser cuestionado en la corte.

Tampoco está claro si la primera ministra conservadora contaría con una mayoría suficiente en el Parlamento para iniciar el procedimiento del "brexit". Y es que la decisión de abandonar la UE divide incluso a los diputados de su propio partido. El camino que seguirá el parlamento británico es incierto. Mientras que unos se decantan por un "brexit contundente", con independencia absoluta del mercado único europeo, otros apuestan por un "brexit" más suavizado, que favorecería  el comercio pero también tendría que admitir la inmigración de mano de obra. Lo que sí parece improbable es que los parlamentarios ignoren completamente la voluntad del pueblo y apuesten por paralizar la salida de Gran Bretaña de la UE.

¿Nuevas elecciones en la isla?

Probable es también que la primera ministra, que llegó al cargo de rebote, convoque nuevas elecciones en febrero. De esta forma podría consolidar su poder en el Parlamento, si es que le sale bien la jugada. Como siempre, parece que el panorama político británico atraviesa fuertes turbulencias. El periódico Daily Mail, firme defensor del "brexit", habla ya del "engaño del brexit”. El nacionalista Nigel Farage, por otro lado, ha empezado a referirse a la "ira popular” en sus dicursos.

En la Unión Europea es imposible que todo funcione bien. Si la decisión sobre el brexit se sigue retrasando, seguirá el clima de incertidumbre. Los jefes de Estado y de gobierno han pedido a su homóloga británica que comunique cuanto antes, y de la forma más concreta posible, si los británicos quieren abandonar completamente la comunidad europea. Que los tribunales británicos o el Parlamento consigan evitar el "brexit" es algo que nadie cree posible ya en Bruselas. La sede de la Unión Europea ha perdido influencia sobre la terca Gran Bretaña. Lo único que se puede hacer es esperar tomando el té.

DW recomienda