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ONU aumenta presión sobre Myanmar por crisis de los rohingya

14 de septiembre de 2017

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU instaron a Myanmar a tomar medidas inmediatas para desacelerar la situación. Cerca de 370.000 musulmanes rohingyas han huido a Bangladesh en las últimas semanas.

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Rohingya Krise in Bangladesch
Imagen: DW/M.M. Rahman

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, llamó hoy (13.09.2017) a las autoridades de Myanmar a cesar las acciones militares contra la minoría musulmana, luego de que la líder del Gobierno, la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, suspendiera su presentación ante el organismo para dar explicaciones.

"La situación humanitaria es catastrófica (...) Es necesario frenar esto", dijo Guterres, quien recomendó al Gobierno de Myanmar ceñirse a la ley y reconocer el derecho a retorno de la minoría rohingya.

Suu Kyi no ha hecho prácticamente ninguna declaración respecto de la crisis que estalló hace unas tres semanas en el occidente del país y sólo se ha limitado a culpar a "terroristas" del conflicto. Incluso canceló su participación en la Asamblea General de la ONU para hablar sobre el tema, según informó hoy el portal The Irrawaddy citando a un portavoz del Ministerio de Exteriores.

Suu Kyi enfrenta duras críticas internacionales por la brutal represión de las fuerzas de seguridad birmanas contra la minoría musulmana de los rohingya. Desde el año pasado la dirigente es en los hechos quien controla el Gobierno.

Discriminación a la minoría musulmana

¿Qué está sucediendo con la minoría rohingya en Myanmar?

En el país de mayoría budista la minoría musulmana sufre persecución y discriminación. Se calcula que en torno a un millón de los 52 millones de habitantes de ese país forma parte de esa etnia. La antigua Birmania los considera inmigrantes ilegales, pese a que muchos de ellos llegaron allí en el siglo XIX con los británicos, que colonizaron la nación del sureste asiático.

A la mayoría se le niega la nacionalidad birmana, una política que apoya gran parte de la población budista. En los últimos años se produjeron numerosos disturbios con decenas de muertos y desde entonces decenas de miles de rohingyas fueron obligados a vivir en campos de internamiento donde se restringe su libertad de movimiento.

FEW (dpa, AFP)